mariFue una disputa de cerca de un año. Cecilia Heyder, quien padece de cáncer de mamas y lupus, se decidió a dar una extensa contienda con las autoridades para obtener el permiso del Instituto de Salud Pública (ISP), que terminó por autorizarla a importar un medicamento hecho en base a marihuana.

Sativex es el nombre del fármaco que ingresará al país como el primer acercamiento a la marihuana legal, ya que ésta, a diferencia de otros medicamentos de su tipo, está fabricada en base a THC y cannabinoides. Así, la venia de las autoridades implica hoy un auténtico reconocimiento a los fines medicinales de la planta en cuestión.

Sin embargo, pese a la satisfacción que generó la noticia en el mundo del activismo y en la propia Cecilia Heyder, la tarea no está terminada. El tratamiento, que debe ser costeado en su totalidad por la paciente, tiene un costo que supera los 3 millones de pesos y un tiempo de duración limitado. Por ello, las estrategias apuntan hoy a dar un paso más allá, reconociendo la necesidad de despenalizar el autocultivo, hasta ahora prohibido en nuestro país.

“¿Qué va a pasar en tres meses más? No podemos seguir haciendo bingos y completadas para pagar estos tratamientos, no podemos seguir siendo los reyes de las limosnas. Tantos parlamentarios y ministros dicen: estamos a favor del autocultivo, estamos a favor del autocultivo… y bueno, ya, señores, de una vez por toda hagamos las leyes. Aprobemos”, argumentó Heyder.

Hasta el momento, no obstante, el único compromiso adquirido por Bachelet en la materia es la idea de sacar a la marihuana de la lista de drogas duras, para revertir una decisión que fue tomada en su pasado gobierno. Por ello, si bien el gesto del director del ISP ilusiona, aún faltan garantías para celebrar.

 

“Hay voluntad de escuchar buenas razones”

sativexSegún lo señalado por los especialistas, la resolución del Instituto de Salud Pública marca un hito en el historial del Estado chileno frente al tema. De hecho, su mismo director, Ricardo Fábrega, se ha mostrado públicamente partidario de reconocer al cannabis como una alternativa medicinal.

En opinión de Claudio Venegas, editor de Revista Cáñamo y miembro de Movimental, el discurso de la autoridad es convincente. “Tuve la oportunidad de entrevistarlo y le creemos. Me queda clarísimo que él tiene la plena convicción de que el cannabis efectivamente tiene uso terapéutico y ha mostrado públicamente su voluntad, abriéndose al tema no solo de importar medicamentos, sino de regular formas de autogestión para los usuarios medicinales”.

Las dudas, sin embargo, aparecen a la hora de analizar el correlato de las declaraciones de Fábrega en el Ejecutivo. “No lo podría dar por hecho, si uno quiere ver el vaso medio lleno tiende a suponer que sí, pero hemos aprendido a no dar por hecho las cosas que no pasen de verdad”, sentenció.

El trámite realizado por Heyder contó con el apoyo del Instituto de Salud Pública y de otras autoridades médicas, lo que evidencia un gesto de parte de las autoridades y del propio Gobierno, según la perspectiva del diputado socialista Juan Luis Castro, miembro de la Comisión de Salud de la Cámara.

“Estas no son decisiones personales que se le ocurrieron sólo a un director aisladamente, esto está hablando de que hay voluntad de escuchar buenas razones”.

“El Instituto de Salud Pública, con un director nombrado por la ministra de Salud, bajo este gobierno, que lleva 4 meses, es el que ha tomado esta decisión. Estas no son decisiones personales que se le ocurrieron sólo a un director aisladamente, esto está hablando de que hay voluntad de escuchar buenas razones y argumentos y el día de mañana espero patrocinar y colegislar con el Congreso sobre la nueva condición en que va a estar la marihuana en la sociedad”, detalló.

Heyder, no obstante, se molesta al recordar las palabras de la directora del Senda, Lidia Amarales, emitidas durante esta mañana en un matinal de televisión.

“Yo quiero creer que hay disposición. Hoy día escuché a la doctora Amarales –directora del Senda- que dijo que en Chile, el uso privado y medicinal no está prohibido. Yo me pregunto: ¿dónde y cómo lo puedo conseguir y comprar? Porque voy a ser ilegal de nuevo”, sentenció.

Sus declaraciones remiten al origen del problema: Si bien en Chile, el consumo de marihuana no se encuentra penalizado, sí se sanciona su compra o cultivo, aunque éste último tenga razones medicinales. Por ello, los enfermos que opten por la cannabis como alternativa, sólo tienen la opción de intentar un permiso del ISP y, posteriormente, costear por sí mismos el ingreso del medicamento, de alto valor.

 

mariLa opción: el autocultivo

Hasta ahora, la discusión sobre el autocultivo en Chile ha estado marcada por las visiones valóricas que se resisten a permitir su realización, incluso con fines terapéuticos. De hecho, recientemente, el alcalde de La Florida (ex UDI), Rodolfo Carter, levantó un proyecto que pretende iniciar el cultivo de marihuana en la comuna para los pacientes que así lo requieran y su iniciativa generó sorpresa en la derecha. Desde el oficialismo, no obstante, hay quienes miran con buenos ojos las motivaciones de su idea.

“Es bastante novedoso, porque estas voces surgen en un mundo de personas valóricamente más conservadoras, estas son voces disidentes y alternativas de un mundo que ha sido antagonista de dar libertades a las personas en estas materias. En las propias filas del conservadurismo hay señales como éstas”, reflexionó el diputado Juan Luis Castro, quien además se mostró partidario de reconocer el uso recreativo de la cannabis.

Según Castro, “las condiciones de soporte científico no resisten más, estamos en un momento en que la sociedad ha abierto las puertas y los argumentos médicos están primando por sobre los argumentos valóricos o ideológicos que han impedido que esto ocurra”.

El ingreso de Sativex a Chile, sin embargo, hoy sólo está permitido a Cecilia Heyder y por una cantidad acotada de medicamentos. En este sentido, el propio director del ISP se mostró llano a agilizar este tipo de trámites para los chilenos que lo requieran.

El discurso de parte del activismo, por su parte, no apunta a defender este modelo de abastecimiento.

“Es insostenible en el tiempo. El valor real, comercial, es más de 6 mil dólares para algo que te alcanza con suerte para tres meses. Sobre un millón de pesos mensual, lo cual es una locura”, explicó Venegas.

“Mientras que, al año, el ingreso de Sativex podría superar los 13 millones de pesos, la producción de cannabis medicinal en Chile, a través de un cultivo interior, bordea el millón y medio de pesos anual”.

Según los cálculos de Movimental, medicamos como Sativex y otras opciones medicinales podrían realizarse a través del autocultivo a un precio considerablemente menor: mientras que, al año, el ingreso de Sativex podría superar los 13 millones de pesos por persona, la producción de cannabis medicinal en Chile, a través de un cultivo interior, bordea el millón y medio de pesos anual. De utilizar producción exterior, el mismo valor cae a menos de la mitad.

“Con un millón de pesos anual puedo tener la mejor cepa medicinal que haya y eso que es una aproximación a lo grande.”, confirma Heyder.

Con el histórico antecedente en mano, Heyder y los miembros de Movimental comienzan una campaña destinada a la recolección de recursos, con el objetivo de concretar la importación de Sativex. Sin embargo, están conscientes de que hay muchas alternativas y todas son más eficientes y menos costosas.

“Si estamos haciendo esto ahora, de impulsar que llegue este Sativex, de pagar esta brutalidad de plata, es única y exclusivamente para que esto termine de una buena vez”, aseguró Venegas.

En adelante, el futuro de miles de pacientes que esperan poder cultivar el remedio para apalear sus dolencias, está en manos de la voluntad política del gobierno de Michelle Bachelet, que ayer dio sus primeras señales hacia el activismo.