cobreEl pasado 11 de julio se conmemoró el “Día de la Dignidad Nacional” que recuerda lo acontecido hace 43 años, cuando en 1971 el Presidente Salvador Allende promulgó la nacionalización del cobre de Chile.

Uno de los puntos clave que marcaron las manifestaciones de ese día se dio frente a la empresa minera transnacional Anglo American, que actualmente tiene cinco operaciones propias en nuestro país: Los Bronces, Mantos Blancos, El Soldado, Manto Verde y la Fundición Chagres, además del 44 por ciento de la mina Collahuasi.

En conjunto la empresa produjo 614.093 toneladas de cobre el 2013, lo que correspondió a aproximadamente el 15 por ciento de la producción nacional privada (dejando fuera a CODELCO), y posicionándola como la segunda más grande en esta categoría.

A pesar de sus excelentes cifras económicas, Anglo American ha estado últimamente en el foco de la opinión pública luego de que en marzo de este año, trabajadores contratistas paralizaran en las diferentes operaciones que posee la empresa.

La situación se inició luego de que la empresa se negara a negociar un petitorio entregado por la Federación de Trabajadores Sindicalizados de Los Bronces y Otros, quienes además acusaron prácticas antisindicales por parte de Anglo American, según denunciaron por ese entonces los propios trabajadores.

Si bien el conflicto se resolvió luego de la presión ejercida por la federación de trabajadores, las aguas no se calmaron del todo para la transnacional. Esto luego de que en el mes de junio la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) formulara cargos contra Anglo American Sur.

La SMA optó por la vía judicial tras la constatar un drenaje de ácido proveniente del depósito de estériles de la mina Los Bronces y que escurre sin tratamiento hacia una laguna y en última instancia hacia el Río Blanco.

Ante esta situación, así como a otros incumplimientos detectados por la SMA durante el 2013, el alcalde de Los Andes, Mauricio Navarro, manifestó públicamente su preocupación debido a la posible contaminación de sectores agrícolas y del agua para consumo que se extrae desde el Río Aconcagua.

Si bien la situación aún no se resuelve, los incumplimientos a la Resolución de Calificación Ambiental que posee la mina fueron decretadas como “graves” por parte de la autoridad, por lo que las multas podrían alcanzar hasta las 5.000 UTA (Unidad Tributaria Anual, la que para este año supera los 500 mil pesos).

Es por éste y otros motivos que las manifestaciones del 11 de julio reflejaron el descontento ciudadano que hay sobre la minería privada, lo que se vio reflejado en la masividad de las movilizaciones.

A pesar de lo que dice la encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP), la minería privada continúa creciendo a tasas altísimas, y ejemplo de ello son las cifras citadas de Anglo American. Según el CEP, un 83 por ciento de los encuestados está a favor de la nacionalización del cobre, lo que habla de una urgencia ciudadana por generar más ingresos propios para lograr más y mejor desarrollo.

La situación de Anglo American es un ejemplo de lo que ocurre con otras empresas mineras privadas, las que no sólo afectan el medio ambiente sino que no contribuyen en gran medida a las arcas fiscales y que en conjunto representan cerca del 70 por ciento de la producción nacional. Nacional por decirlo de alguna manera.