Se ha convertido en una dramática transmisión on line, importada desde el extranjero. Eso de los ataques, los niños fallecidos, la lengua extraña y los militares verdes parecen ser imágenes y sonidos que llegasen en tiempo real a nuestro mundo, donde, por ahora, no existen los bombardeos.

La creciente conflictividad del Medio Oriente desencadenada desde la mal “La Primavera Árabe” nos ha narrado una región sangrienta, con guerras civiles, religiosas y territoriales. La muerte y recambio de líderes, la brutal matanza entre sirios y la constante inestabilidad egipcia parecen ser guiones de realidad que no se imaginaban hace pocos años, en la época de regímenes dictatoriales pero con capacidad de gobierno.

En este contexto, llama la atención la gran cantidad de imágenes e informaciones que circulan en las redes sociales, donde uno de los principales medios de difusión es el propio ejército de Israel a través de sus cuentas de Facebook y Twitter. En ellos, no sólo difunden información oficial, sino que son abiertamente aparatos de propaganda a favor de la causa israelí y en donde no sólo dan cuenta del minuto a minuto de la guerra, sino también comparten crudas imágenes sobre las operaciones en Gaza.

El analista Raúl Sohr aseguró que la estrategia que ha usado Israel y Hamas es la de una batalla de propagandas: “Finalmente en este tipo de conflicto la victoria no es de quien causa más daño al enemigo, Israel sin duda va a causar bajas desproporcionadas a Hamas, donde en su mayoría las bajas son civiles, pero la pregunta es quién -en la mente de los participantes- se siente ganador”.

Según el periodista, Israel siempre ha operado con una gestión comunicacional centrada en el protagonismo de sus Fuerzas Armadas, donde “Israel ahora tiene vocero masculino, antes tenían vocera y lo hacía más efectivo incluso porque aparecía una dama de edad media, con un tono muy suave, casi maternal que narraba el conflicto”.

“En definitiva -agregó- el Ejército siempre ha tenido un rol protagónico en Israel. Cuando están en campaña en general es el Ejército, que tienen una radio propia que es muy escuchada en Israel la que da las versiones de que es lo que está ocurriendo, más que el primer ministro y el ministro de Defensa, que son los conductores políticos del conflicto”.

El analista señaló que siempre en la guerras “hay una dimensión psicológica en que cada bando trata de imponer su versión de lo que está ocurriendo. Hamas presenta la situación actual como una victoria militar por lo menos hasta este momento dado que es capaz de seguir lanzando cohetes pese al despliegue masivo de Israel”, en tanto este país “señala que está exterminando a los efectivos de Hamas y muestra videos muy detallados de cómo emergen de túneles y otra situaciones y todo esto es parte de una guerra de propagandas”.

leaflet-dropped-over-gazaMás allá de la crudeza de las imágenes que son difundidas al resto del planeta, esta guerra destaca en el amplio esfuerzo de Israel por permear su versión del conflicto. Sin embargo, lo más terrible según Sohr, no es la masiva campaña propagandística de Israel, sino su comunicación directa con las víctimas.

“Israel está usando toda la gama de redes sociales -aseguró- y de hecho lo más llamativo es que cuando se han propuesto destruir edificios, llaman por teléfono y mandan notificaciones por mail, además de lanzar volantes desde el aire, tratando de tener una conexión directa con la futura víctima”. Para Sohr, esto tiene un doble efecto en que “el primero es hacer que si hay civiles, niños o mujeres, que evacuen pero también tiene un efecto terrorífico…el enemigo tiene la dirección de tu casa y se puede comunicar directamente contigo y te comunica “en 5 minutos va a caer sobre ese hogar un misil de manera que deben evacuar inmediatamente” o como lo han hecho, estar haciendo miles de llamados pidiendo a la población que evacue porque se va a realizar una operación militar y si quieren salir ilesos es mejor que abandonen. Estas son técnicas que en otros conflictos no se habían usado en forma tan masiva como ahora”.