nelson gonzalezHoy estoy tratando de entender a nuestras autoridades. No me refiero a todas, sino que particularmente a las que están relacionadas con nuestro mundo de subsistencia. Somos pescadores de toda la vida, de padres y abuelos. Somos los viejos de la lancha artesanal, la misma que tiene que competir y compartir por los peces de todos los chilenos.  Hoy está en tela de juicio la cuota  pesquera de la jibia. ¿Qué es la jibia? un calamar muy apetecido por su bajo precio por kilo y alto valor alimenticio, que perfectamente podríamos proporcionar como alimento básico a nuestro escolares.

Según informa la página de la Subsecretaria de Pesca, “en los últimos años los desembarques nacionales de jibia han sido eminentemente artesanales, a excepción del año 2010.”

Me viene a la mente un documento firmado por la Subsecretaría tras acuerdo con los jibieros. Según consta en ésta y firmada por el Ministro de Economía y el Subsecretario, se comprometieron a decretar la “línea de mano” como único arte de pesca para la captura de la Jibia.

El problema radica en que el tema es más profundo y así lo hicimos ver en la ley Longueira. La concentración del sector nos tiene “amarrados”; ¿a quién vendemos nuestros productos?, ¿a qué precio nos compran?, son preguntas que lamentablemente en Chile tienen rápida respuesta, las 7 familias tienen el sartén por el mango, ellas determinan qué compran y a qué precio. Así de simple, si te gusta que bueno, sino mala suerte.

Por esto, si bien es importante –por la sustentabilidad de los recursos pesqueros- que se avance en el mejoramiento de los artes de pesca hacia el término de la pesca de arrastre, tal como lo indicó la Presidenta Michelle Bachelet, esto no será suficiente.

Hoy en la revisión de la ley Longueira se debe poner el cascabel al gato y dejar de vernos la mano entre gitanos. La pesca necesita en forma urgente terminar con esta concentración maldita, que nos amarra y no nos deja levantar cabeza…

Los pescadores artesanales solicitamos que se permita entrar a nuevos actores, las Pymes deben tener un papel primordial. Debe haber una política pro consumo humano, en esto los pescadores somos los principales aliados….más aún que será un beneficio para la salud de toda la población.

¿Que proponemos? Que se revise en forma urgente la ley Longueira, porque hasta ahora el Gobierno va dando soluciones parciales según cada región, pero no enfrentan los problemas de fondo y las crisis se mantienen. Desde ahí avanzamos en cosas muy simples, en primer lugar que el Subsecretario cumpla el programa de gobierno de la Presidenta Bachelet, es decir, que en forma progresiva se elimine la pesca de arrastre y por el contrario, no se incremente. Que el gobierno desarrollo un poder comprador y transforme la jibia en un alimento básico para los escolares chilenos.

Se puede preparar y consumir de múltiples manera y ese valor agregado se logra a través de la pesca artesanal y nuestras caletas en todo Chile.

Que se respete la línea de mano por todos los que quieran participar de esta pesquería. Que el negocio de la jibia sea manejado por los entes reguladoras que correspondan y no por los industriales. No es cierto que esta pesquería sea plaga, lo será en la medida que no se administre correctamente su captura.

Los pescadores artesanales de Chile aún estamos esperanzados en que la palabra empeñada en su campaña por parte de la Presidenta Michelle Bachelet, se cumpla a cabalidad. Estoy tratando de entender a nuestras autoridades, ojalá lo logre.