carlos-montesEn un comienzo, usted señaló que el protocolo que fue pactado con la derecha no tocaba el corazón de la reforma pero más tarde reconoció “forados” importantes que subsanar, ¿cómo se explica esto? ¿Qué cambió?

No, yo no he cambiado. Desde el primer momento hicimos ver de que el protocolo significaba que la derecha asumía la recaudación de 8.200 millones de dólares y el fin del FUT. Ambas cosas las dice explícitamente el proyecto de acuerdo. Pero todo el debate anterior de la firma, al interior de la Nueva Mayoría, fue que había que determinar el cierre de determinados forados. Y finalmente hubo un acuerdo verbal que se iban a presentar las indicaciones, pero no quedó en el texto, lo que hizo más difícil todo esto. Cuando votamos en la Comisión en general, mi intervención fue señalando los forados. Cuando votamos en la Sala en general, en el pleno del Senado, lo mismo. Nunca he tenido una visión distinta. Yo sostengo que la calidad de este acuerdo es buena si es que se cierran esos forados, es regular si se cierran mal o a medias, y es mala si no se cierran estos forados.

¿Estos forados a los que se refiere están relacionados principalmente con aspectos relativos a la evasión y la elusión principalmente?

Todo tiene al final su implicancia en esto pero tiene que ver en qué se pueden invertir o reinvertir las utilidades no distribuidas, por cuánto tiempo, si pueden sacarse al extranjero, porque vamos a tener que subsidiar de alguna forma la inversión afuera, etc. Son una serie de temas. Otro punto es qué se hace con la renta presunta, por ejemplo. Porque tiene que haber un registro para los que se acojan a este mecanismo, porque hay algunos que al final terminan teniendo diez empresas (para eludir impuestos). Hay un porcentaje de personas de altos ingresos que tributan por renta presunta.

Para algunos eso significa que habría una especia de FUT más chico, ¿qué piensa de eso?

Eso es confundir las cosas, porque que hayan utilidades no distribuidas con diferimiento de impuestos no significa que haya FUT. Aquí de hecho hay una diferencia sustancial en esto del acuerdo. Ahora ya no está todo el sistema integrado, es semi integrado. Las empresas van a tener que pagar 9,5% de impuestos, que no se descuentan de los impuestos a las personas. Eso hace que haya un conjunto de diferencias estructurales. Pero si no se cierran los forados, esto se puede parecer mucho a lo que fue el FUT.

El diseño original del proyecto buscaba combatir la elusión y la evasión de impuestos, con el acuerdo ¿esto es así?

Con el sistema de renta atribuida toda utilidad tenía que pagar impuesto, y estos problemas no existían, porque no había base retirada con diferimiento de impuestos. Al haber utilidades no distribuidas y con impuestos diferidos, y si la reinversión se hace en pos de la inversión privada, se presta para todo tipo de uso.

Algunos economistas han expresado preocupación respecto que este diseño no logre la recaudación de USD$8.200 millones, sin embargo el ministro Arenas lo niega. ¿Cree usted que podría haber problemas con la recaudación?

Tenemos que ver, pero  en general el ministro ha insistido mucho en que esto lo va a recaudar, tenemos que ver los informes financieros. En todo caso, esto del cierre de los forados justamente tiene que ver con lo que se recauda, porque al cerrar los potenciales forados para eludir y para evadir, al cerrarlos hay más recaudación.

Sin embargo, también debe haber cierta preocupación por el crecimiento económico, porque si no hay mayor expansión de la economía, los cálculos también se ven afectados ya que se hacen en base a ciertas expectativas de crecimiento.

Todo indica que viene una desaceleración. Eso puede ser muy significativo, y puede que no. Hasta ahora es bien moderada, y en ese sentido no debería afectar mayormente a la recaudación.

“En otros países, la experiencia muestra que las asambleas constituyentes son una manera de abrir estos espacios, y generar formas de decantar acuerdos y alternativas. Yo estoy por eso”.

Usted como senador de la Nueva Mayoría, considerando el procedimiento que se dio con el protocolo, con negociaciones privadas y en la que ni siquiera todos los senadores formaron parte de la redacción final del documento, ¿cree que esa manera de actuar se debe replicar o extrapolar al resto de las reforma como planteó la misma presidenta?

Yo creo que hay que mejorar mucho la manera de dialogar políticamente entre los distintos actores pertinentes, y hay que hacerlo muy de cara al país. Y bueno, yo debo decir que a mi juicio hay cosas que espero no se vuelvan a repetir.

Usted también integra la bancada que propone una Asamblea Constituyente, ¿cómo debiera ser en este caso el proceso?

Yo estoy porque haya un debate por una nueva Constitución muy amplio en la sociedad. En otros países, la experiencia muestra que las asambleas constituyentes son una manera de abrir estos espacios, y generar formas de decantar acuerdos y alternativas. Yo estoy por eso. ¿Cómo se debe proceder? Creo que hay muchas alternativas y caminos posibles, pero siempre en el marco institucional sin lugar a dudas. Y tenemos que ver cómo avanzamos en esa dirección.

¿Cree que es posible lograr consensos para que se desarrolle por una vía institucional una asamblea constituyente?

Es que no hay alternativa que no sea una vía institucional. Lo que pasa es que las vías institucionales son más de una. No se tiene que hacer a través de una asamblea institucional el procedimiento, porque al final la pregunta es cómo se van a definir los integrantes de la asamblea, quiénes lo van a definir. Y aquí lo que se requiere es la participación de los organismos que tienen la legitimidad, a lo menos para definir eso. Y muchas cosas así.