confepaaaaHa sido una agitada semana en educación, en la cual la presidenta Bachelet llamó a consejo político ampliado para resolver la dirección de la reforma educacional. Esa misma mañana, el ministro de la cartera aseguró en la conferencia de ICARE que el fin al copago y al lucro con fondos públicos no acabarán con la educación particular subvencionada.

Uno de los principales resquemores con la reforma es efectivamente la preocupación de los sostenedores y apoderados de colegios subvencionados. La defensa de la Confepa a este tipo de establecimientos radica en la mejor calidad que, dicen, entregan en relación a los liceos públicos. En palabras de los apoderados, defienden su “derecho a elegir”.

Ante este debate, el ex presidente del consejo Asesor de la Presidenta Bachelet tras la revolución pingüina, Juan Eduardo García Huidobro, aclaró que el lucro en la educación afecta directamente a la calidad.

En entrevista con El Desconcierto, el investigador del Centro de Investigación y Desarrollo de la Eduación (CIDE) agregó los apoderados defienden su derecho a pagar, porque “estamos en una sociedad en la cual se piensa que lo que se paga es bueno y lo más caro es mejor”.

¿Cuál es la relación entre el lucro y la calidad de la educación, son compatibles?juan_EDO_GARCIA_HUIDOBRO

Hay dos relaciones que son históricas y que se vienen discutiendo desde el año 2006 en Chile. Una es bastante obvia, si a mi me dan 100 pesos para educar y yo gasto 90 en educar y me llevo 10 para la casa, obviamente que doy una peor educación que si yo obtengo 100 pesos y gasto los 100 en educar. El lucro es retirar el excedente para beneficio del sostenedor. Cómo los retira, gastando menos plata de la que recibe en educar, eso atenta claramente contra la calidad en el sentido que todos los chilenos a través de nuestros impuestos estamos financiando los “100” y este señor, entidad o sociedad está gastando solamente noventa y se está llevando el resto para la casa.

Un segundo punto, es que la educación supone un proyecto colectivo,en el cual todos los que ahí están, alumnos, padres y apoderados, profesores y dirección, están embalados en el mismo proyecto, tienen el “corazón calentito”, digamos, en función del mismo proyecto. Cuando hay lucro, inmediatamente tengo dos grupos. Tengo un grupo que es el sostenedor que tiene un doble propósito, dar educación y al mismo tiempo generar riqueza para él, entonces eso hace que este grupo que yo necesito con unidad de propósitos para dar una buena educación se me desarma.

¿Cuales deberían ser los principales temas para abordar el debate de calidad en educación?

La calidad en la educación hace alusión a algo integral, algo que es completo. Un colegio donde los niños y niñas reciben una muy buena enseñanza académica pero donde las relaciones humanas son pésimas, donde el desorden es brutal, obviamente que están teniendo una mala calidad en la educación.

Lo elementos que hay que mirar a mi juicio, en primer lugar está la parte académica. Hoy día en el mundo que se quiere intervenir se necesita un conjunto de lenguaje, necesita dominar bien la lengua materna, lenguaje matemático, lenguaje computacional, etc. Son cuatro a cinco alfabetizaciones básicas que son lo que le permiten a una persona del siglo 21, participar en su sociedad, trabajar, tener opinión, etc. Pero además, hay un conjunto de valores que nos constituyen como sociedad, que tienen que ver con el respeto a los otros, el respeto a los derechos de los otros, cumplir obligaciones de la sociedad, etc. que son parte constitutiva de la formación ciudadana, que es la que nos enseña a vivir en comunidad. En esto, el tema de la selección, de la selección o todo sistema que busque segregación de alguna manera, inhibe el buen desarrollo de esta formación ciudadana.

Finalmente hay un tercer campo que tiene que ver con la formación personal, que la persona sea capaz de auto contenerse, sea capaz de cuidar su cuerpo, de tener iniciativa para participar en la sociedad. Yo diría que hay tres grandes “cajones” donde mirar que son lo académico, el desarrollo social y político y uno personal.

¿Cómo se evalúa esto, en términos de que hoy están siendo puestos en dudas los sistemas de evaluación educacional como el Simce y la PSU?

De estas cosas hay algunas que son muy fáciles aparentemente de evaluar, y otras muy difíciles. La evaluación del buen ambiente de un colegio, por ejemplo, lo único que uno puede hacer es una visita con todo lo frágil que es eso, pero uno no puede aplicar un test para ver si hay buen ambiente. En el fondo lo que ha pasado es que, como el Simce es muy exacto, nos hemos determinado a identificar calidad de la educación con buen puntaje en el Simce, pero eso claramente es un error.

Yo tengo la impresión de que estos movimientos como Alto al Simce tienen razón, en el sentido de que no se oponen a las mediciones, se oponen a que esas mediciones se hagan públicas, que exista un ranking y que inciten a los papás y mamás a cambiarse a su hijos de colegio porque hubo una pequeña variación en el Simce que puede tener 10 explicaciones distintas a la calidad.

¿Cómo se entiende que muchos apoderados estén defendiendo su derecho a pagar para poder tener a sus hijos en colegios subvencionados, y que se subentienda que eso les asegura una mejor calidad en relación a las escuelas públicas?

Yo creo que en el fondo estamos en una sociedad en la cual se piensa que lo que se paga es bueno y lo más caro es mejor. Si yo compro un auto y vale cinco millones es totalmente distinto a comprarme uno de 20 millones porque se supone que es mejor. El sentido común hace un cierto símil de los precios con la educación. Si yo puedo pagar 20 mil pesos o 40 mil pesos u ochenta o doscientas por al educación de mi hijo, déjenme pagar porque así yo voy a estar haciendo un mejor beneficio a mi hijo. Ahora, esta visión que es del punto de vista del papá y de la mamá que aparece muy razonable, si uno la mira socialmente es anomia, porque al final separará a su hijo del resto, le está haciendo un daño a los demás pero también a su hijo, porque vamos a tener una sociedad disgregada, donde nos vamos a mirar en menos unos a otros y al final la vida de ese hijo o hija va a ser mucho más rica si desde los seis años, por ejemplo, aprende a encontrarse e interactuar con lo diferente.

Usted señalaba que se necesita contar con un proyecto colectivo educacional. Hoy cuando se habla sobre la reforma educacional desde los distintos sectores ¿se está hablando efectivamente sobre cuál debiese ser ese proyecto educativo, proyecto de sociedad?

Yo creo que uno de los problemas que hemos tenido en esta reforma es que hemos hablado muy parceladamente y que lo que viene ahora, entiendo que el Ministro está empeñado en eso, es precisamente de mostrar el todo, tratar de mostrar que esto es una reforma integral en que vamos a mejorar por un lado el sistema particular subvencionado, por otro el municipal, desmunicipalizando, que vamos a mejorar las condiciones de trabajo de los profesores, los cuerpos de directores y directoras, etc. En el fondo se trata de una mirada global para poder tener una educación que cumpla las tres cosas que de alguna manera se han prometido: educación de creciente calidad, que sea un educación igualitaria y que no sea segregada.