Marcha PRO abortoEsta no es primera vez que conocemos este tipo de casos en el año, donde se repite el patrón de menores de edad que abortan clandestinamente y terminan con complicaciones, ¿Qué opinas de esto en el contexto de la discusión que hay en torno al proyecto que despenaliza el aborto sólo por tres causales?

Este no es un caso nuevo sino que se repite, y en realidad son pocos los casos que salen a la luz, pero de todas maneras sabemos que hay un gran número de abortos que se realizan de manera clandestina. Si bien los registros son inexactos, en el sector de salud hay algunas aproximaciones y que dan cuenta de la situación de vivimos en Chile, de ser de los pocos países en el mundo donde la legislación es completamente restrictiva para todos los casos de abortos. Hemos visto que estos casos generan revuelo y han aumentado la presión de movimientos como el feminista para reivindicar que la sociedad garantice el aborto de manera segura, sobre todo en casos donde las niñas han sido abusadas sexualmente, y que por culpa del Estado la maternidad se vuelve obligatoria en todos los casos. Eso impide la posibilidad de paliar una situación traumática con un sufrimiento adicional como en este caso es el tener que asumir la maternidad, incluso a edades donde biológicamente las condiciones no están preparadas para un embarazo.

Este caso en particular llama la atención por la demora en tomar la decisión final de la niña de 16 años, que habría tenido 20 semanas de gestación. Probablemente eso explica además que esté internada con complicaciones. ¿Cuánto tiempo crees tú que es recomendable para practicar un aborto bajo la modalidad del misoprostol?

Esta situación da cuenta que lo único que hace la prohibición del aborto es impedir el acceso a procedimientos seguros. Está demostrado a nivel mundial que la demanda de abortos no aumentó ni disminuye específicamente por garantizar un procedimiento seguro y gratuito por parte del Estado, sino que son otro tipo de medidas. Obviamente es deseable que el menor número posible de mujeres lleve a cabo un aborto, porque eso da cuenta de otras problemáticas de la sociedad como la falta de información, de falta de educación y conocimiento de las mujeres de sus propios cuerpos. Esos son problemas que debiesen ser abordados por la sociedad, pero de todas maneras el aborto existe y va a seguir existiendo, por lo que tiene que ser garantizado como una cuestión de salud pública, y de autonomía también para las mujeres, para que la maternidad sea una cuestión decidida y no obligatoria.

Respecto de las semanas de gestación, hay distintos tipos de legislaciones a nivel mundial. En los países donde está garantizado el aborto se espera hasta las doce semanas y posteriormente sólo se realizan en casos de riesgo fetal o para la salud de la madre cuando son casos muy extremos. Por lo general son doce las semanas que aseguran que el procedimiento sea seguro, aunque entendiendo que es algo invasivo de todas maneras, como lo es cualquier intervención médica de estas características. Por lo tanto no es un mecanismo de planificación familiar, sino una garantía social para las mujeres donde ha habido otros mecanismos fallidos como las pastillas anticonceptivas u otros.

La discusión actual se vincula con el proyecto que presentó el Ejecutivo, y que sólo contempla tres causales. Sin embargo, sabemos que el movimiento feminista del cual también formas parte demanda un aborto libre. ¿Crees que esta discusión requiere de plazos largos, por lo que es mejor apoyar el proyecto, o es ahora cuando hay que dar la pelea por ampliar esos límites?

Hoy día creo que es necesario ampliar el debate. Creo que no hay ningún sector en la política tradicional que hoy día instale el debate sobre el aborto libre. Ese lugar lo ocupa el movimiento social desde una demanda que es histórica del movimiento feminista, pero también es histórica para las mujeres que tienen que realizar un procedimiento riesgoso porque el aborto existe, y existe de manera clandestina en un mercado clandestino que quien puede pagarlo lo hace, ya sea en una clínica privada o bien sale al extranjero. Quien no tiene esa cantidad de dinero, tiene que realizarlo con procedimientos inseguros, insalubres y con todos los riesgos sanitarios y además los riesgos de ser encarcelados o que te lleven a un proceso judicial. Entonces es fundamental que hoy día se amplíen las márgenes del debate.

Claro, se podría decir que estamos en un menos cien en Chile por lo que el aborto por tres causales puede ser un avance, pero también puede ser el cierre del debate que mantenga este mercado clandestino, y tenemos nuevamente un derecho social que está mediado por la condición socioeconómica. Finalmente esta es una problemática social que está en todos lados, y sería solamente darle una solución. Nadie habla que garantizar el aborto como mecanismo de planificación familiar. No se puede hablar de aborto libre si no es con una política de educación sexual, de promoción de los anticonceptivos y de los distintos mecanismos de protección. En definitiva de un política de información real y que en nuestro país han sido los mismos sectores conservadores los que han limitado esas posibilidades, impidiendo campañas de televisión donde se quería fomentar el uso del condón. Eran justamente los grupos conservadores y la iglesia quienes impedían este tipo de propagandas. Finalmente no se entiende si no es desde una postura fundamentalista, religiosa y conservadora que el debate siga estando tan restringido cuando las encuestas muestran claramente el apoyo mayoritario de la población a este proyecto de ley de las tres causales. Por lo mismo se requiere de voces y fuerzas que empecemos a impulsar el debate en torno al aborto libre.