Rafael-CorreaLa resistencia de Rafael Correa, presidente de Ecuador, a las iniciativas que buscan el matrimonio igualitario, no es una novedad. Sin embargo, pese a su constante negativa a la idea, los movimientos que abogan por la diversidad sexual en el país ecuatoriano insisten y cuestionan los argumentos del presidente ecuatoriano.

En un video difundido por la cuenta Universo Bíblico, Correa expone sus argumentos, acusando de “ingratitud” a la comunidad LGTBI (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales), por no saber reconocer “lo que se ha avanzado”.

“Entiendo que para ellos es prioridad, pero para la inmensa mayoría, esta clase de temas: matrimonio gay, identidad de género, etcétera, no son la prioridad. Y tenemos que tender a las prioridades de las grandes mayorías“, han sido algunas de sus afirmaciones.

Correa manifestó que, en algún momento, se declaró a favor del cambio de nombre en el registro civil para aquellas personas que quisieran modificar su identidad sexual. Sin embargo, aseguró que posteriormente se dio cuenta de que ésta era una estrategia de los movimientos por la diversidad sexual para alcanzar el matrimonio del mismo sexo.

Respecto a dicha demanda, el presidente ecuatoriano ha sido enfático: “Siempre he dicho que no estoy de acuerdo. La constitución establece que el matrimonio es entre un hombre y una mujer”.

Además, ha esbozado sus críticas a la adopción por parejas del mismo sexo, argumentando que “los niños, al ser adoptados, deben estar en una familia tradicional, no por ser tradicionalista, sino porque creo que la base de la sociedad es la familia: hombre, mujer, niño“.El mandatario ha recalcado que, mientras esté a cargo del rumbo del país, mantendrá sus valores y principios y que “no me van a hacer cambiar mi visión tampoco”.

Rafael Correa se defiende destacando la legalización de las uniones de hecho para parejas del mismo sexo, que fueron aprobadas en 2008, durante su mandato. Además, en 2012, nombró como ministra de salud a Carina Vence Mafla, conocida activista lesbiana.

Los guiños desde el poder, sin embargo, han sido insuficientes para los colectivos defensores de la diversidad sexual, que buscan avanzar en una discusión tenazmente cerrada desde la autoridad. Ante los cuestionamientos por los derechos de la población LGTBI, Correa ha respondido así: “Todos los ecuatorianos tienen derecho al matrimonio de acuerdo a la constitución: entre un hombre y una mujer. Así es que no es que se estén coartando los derechos“.