roboUna suma total de 6 mil millones de pesos fue extraída desde un camión Brink’s, un transporte de valores que se preparaba para cagar el dinero a un avión que viajaba al norte del país. El asalto fue concretado en el Aeropuerto Arturo Merino Benítez y se posicionó como una de las noticias del día pues, según los policías y los medios de comunicación, se trata del mayor robo en la historia de Chile.

Durante la jornada, diversas tribunas periodísticas informaron que, durante el 8 de abril de 2006, en la misma losa del aeropuerto, se registró un asalto a otro camión de valores por un monto cercano a los mil millones de pesos. Hasta entonces, dicho episodio figuraba como el peor robo de la historia policial. Tras el caso, vale decir, 6 personas fueron detenidas y condenadas.

La mañana, no obstante, tuvo otras informaciones a destacar. Lejos de los conceptos de “robo” o “asalto”, y sin mayores cuestionamientos al sistema, los medios dieron a conocer las ganancias de las isapres durante el primer semestre de 2014. En esta ocasión, las utilidades de las empresas asociadas rompieron su propio récord, sumando más de 45 mil millones de pesos entre enero y junio, según las cifras de la Superintendencia de Salud.

“Ante estas cifras, el llamado “robo del siglo” necesitaría de 9 ejecuciones similares para poder compararse a las amplias utilidades de las aseguradoras privadas”.

El alza equivale a un aumento del 45,7 por ciento en comparación al mismo período durante el 2013, cuando las utilidades de las isapres rozaron los 35 mil millones de pesos. Ante estas cifras, el llamado “robo del siglo” necesitaría de 9 ejecuciones similares para poder compararse a las amplias utilidades de las aseguradoras privadas.

Algo similar ocurre con las utilidades de las AFP durante el primer trimestre de 2014. Según datos de Fundación Sol, éstas tuvieron utilidades de $1.082.081.222 al día, llegando a ganar casi cinco veces más de lo que rentan los fondos que gestionan. En 2012, en tanto, las Administradoras de Fondos de Pensiones registraron una cifra histórica, con ganancias de US$ 603 millones y un crecimiento de un 41% respecto al año anterior. Mientras, el promedio de jubilación en Chile no supera los 185 mil pesos.

Las cifran dan a pensar sobre los negocios rotundos que en Chile se sostienen a costa de la salud y jubilación de miles de trabajadores, algo que lleva a cuestionarse la facilidad con que los medios otorgan adjetivos como “antisociales” y “delincuentes” a quienes concretan asaltos de menor envergadura.

Como una señal más de la diferenciación de las operaciones expuestas en las noticias figuran de las intenciones policiales y fiscalizadoras, que otorgan un trato rápido y eficiente al robo perpetrado por asaltantes comunes. Por el caso del asalto al camión Brink’s, de hecho, ya se moviliza la DGAC junto a efectivos del 0S-9 y Labocar de Carabineros, sumándose un helicóptero de la prefectura aeropolicial de la PDI. Respecto al abuso de las isapres y AFP, reiteradamente denunciado, han sido pocos los pronunciamientos y sentencias a favor de las personas.

En redes sociales, los usuarios ironizaron con las informaciones y su tratamiento, diferenciando “el robo del siglo” del “robo del semestre” y evidenciando en las cifras aquí comentadas el contraste entre robar “con o sin pasamontañas”.

Así, al menos vale dejar instalada la pregunta de la jornada respecto a la forma en que estas noticias son expuestas y comunicadas a la sociedad, clasificando rotundamente como el mayor robo de la historia en Chile a una operación que se ubica –en ganancias- muy por debajo de las operaciones financieras que evidencian, semestre a semestre, márgenes de beneficio que pocos negocios legales podrían ostentar.