cubanos angolaOlor a tabaco, disciplina y creatividad. 1975, más de 10 mil soldados cubanos anclan sus barcos en la bahía de Luanda, capital de Angola. La guerra civil de 30 años de duración fue precedida por su independencia. Portugal controlaba el país de cultura Buntú pero fue Agostihno Neto, líder del Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA) y presidente angoleño junto a las milicias cubanas, ordenadas por Fidel Castro, quienes acabaron con el régimen de conquista española y luego, con el apartheid.

La negra Carlota lideró en Matanzas, Cuba, la sublevación de los esclavos y en su nombre se llamó a la misión militar cubana en Angola. El contingente militar cubano llegó a tener 52.000 hombres, 1.000 carros de combate y decenas de aviones de combate. 450.000 cubanos, entre médicos, maestros, ingenieros y soldados sirvieron en Angola durante los 16 años que duró la operación.

“Soy un hombre leal y jamás olvidaré que en los momentos más sombríos de nuestra patria, en la lucha contra el apartheid, Fidel Castro estuvo a nuestro lado”, dijo alguna vez el líder sudafricano Nelson Mandela. Es que la relación entre Cuba y África fue estrecha por varias años. Ya en 1965, el Ché Guevara combatió en el Congo y las relaciones fueron creciendo. Tras el paso del argentino, Agostinho Neto visitó a Fidel en Cuba.

Peter Bourne, académico inglés y uno de los principales biógrafos de Fidel Castro, asegura que “Fidel está ligado a la era post colonial, como la figura que simboliza la independencia y soberanía de las naciones pequeñas, sacudiendo el yugo de las potencias imperiales. El haberlo hecho tanto tiempo magnificó su papel como fuerza global desde su pequeña isla”.

La astucia de la inteligencia cubana siempre ha destacado, incluso Henry Kissinger le dijo en privado al presidente venezolano Carlos Andrés Pérez: “¡Cómo estarán de deteriorados nuestros servicios de información, que no nos enteramos de que los cubanos iban para Angola sino cuando ya estaban allí!”

Tras la independencia se avecinaba una gran guerra. Al interior de Angola se encontraba el Frente Nacional de Liberación de Angola (FNLA) apoyado por Estados Unidos y Francia. En el Oeste, bajo el amparo de Zambia, se encontraba la UNITA, al mando de Jonas Savimbi. Al sur, las fuerzas del Apartheid sudafricano.

Si bien la fuerza del MPLA disponía de armamento soviético, no contaba con el contingente preparado para manejarlo. Es por eso que sefidel-y-neto-2 recurre a la ayuda cubana en un principio para levantar escuelas de formación. Sin embargo, Cuba decidió, según el cronista y escritor Gabriel García Márquez “mandó de inmediato un contingente de 480 especialistas que en un plazo de 6 meses debían instalar cuatro centros de entrenamiento y organizar 16 batallones de infantería, así como 25 baterías de mortero y ametralladoras antiaéreas. Como complemento mandaron una brigada de médicos, 115 vehículos y un equipo adecuado de comunicaciones.”

El último soldado cubano se fue de Angola en 1991 y sus fuerzas avanzaron por Namibia hasta llegar al norte de Sudáfrica. Los cubanos también apoyaron en el proceso de Etiopía contra Somalía. Incluso, existe el dicho de que “Angola y Etiopía son grandes cementerios de cubanos”.

En la colina del Parque de la Libertad de Pretoria, capital de Sudáfrica, están grabados los nombres de 2.017 soldados cubanos que lucharon contra el Apartheid. Son los nombres de los soldados caídos en la batalla de Cuito Cuanavale, en Angola, en 1988, donde el gobierno de Agostihno Neto junto a los cubanos logran vencer la invasión del FNLA y sus aliados, los sudafricanos del apartheid.