MANO_MAMA_Y_BEBE_REGISTRO_UNIDO_ADOPTANTES1-620x330En abril de 2014 comenzó a destaparse un caso que sigue abriendo heridas. El sitio Ciper Chile, daba a conocer las pruebas que involucraban a un sacerdote de la congregación Sagrados Corazones (SS.CC.) en casos denominados como adopciones irregulares, en la que dos lactantes fueron dadas por muertas al nacer y que eran hijas de madres solteras, habían en verdad sido entregadas en adopción a otras familias, en una labor conjunta entre el ginecólogo Gustavo Monckeber y el sacerdote Gerardo Joannon.

El caso destapó un sistema montado por eclesiásticos y médicos para atender aquellos casos de embarazos que generaban revuelo en algunas familias acomodadas, pero abría la durísima duda sobre otros casos de padres y madres a las que se les informó de que sus hijos habían nacido muertos, siendo que no lo estaban. Estos casos, ocurridos entre los 70 y 80, presentan similitud además con lo ocurrido en otros países como España, donde investigaciones periodísticas han desnudado casos casi calcados a los conocidos hasta el momento.

En ambos, la trama involucra a miembros de la Iglesia Católica en la sustracción de menores, la venta y posterior adopción a familias bajo la ilegalidad, y del ocultamiento de dicha situación por parte de las instituciones eclesiásticas.

 

Generando reencuentros

Con el polémico caso del sacerdote Joannon comenzaron a destaparse cientos de casos más. Un  joven matrimonio decidió actuar para generar una ayuda concreta a los familiares y víctimas de estos casos para poder reencontrarse. La ONG que fundaron Arturo Fellay y Constanza del Río creó la plataforma “Nosbuscamos.org”, para ayudar en ese proceso. Ella misma se dio cuenta que era una de las guaguas dadas en adopción.

Del Río aseguró que “cuando surge esta noticia, surge también la fundación, las víctimas que nos unimos en la fundación y hemos conocido un montón de gente muy valiosa” tras conocerse el caso, y agregó que “nunca hemos buscado culpables, nosotros no queremos meter preso a nadie ni quitarle la sotana a un cura, lo que más queremos encontrar como Fundación Nos Buscamos son vinculaciones”.

La semana pasada, en una declaración oficial, la congregación a la que pertenece Joannon presentó los resultados de la investigación canónica, confirmando la participación del sacerdote en al menos dos casos, y en uno de los cuales mantuvo una relación con uno de los lactantes que fueron dados por muerto a sabiendas que no lo estaban. En la declaración, SS.CC. pidió perdón a las víctimas y sancionó al sacerdote con la suspensión de su actividad pastoral trasladándolo a Madrid para iniciar un proceso de “acompañamiento psicológico y espiritual”.

Del Río en su minuto agradeció el gesto de SS.CC. de reconocer el caso y de pedir perdón. “Creo que nos conmueve, ya que me declaro católica, lo sigo siendo, y este tipo de cosas nos acercan de nuevo a la religión, no nos alejan. Tantos casos de niños violados, o todo lo que ha pasado con los curas no sólo en Chile… a mí por lo menos me devuelve la confianza”, explicó.

Sin embargo, el “castigo” de la congregación al padre Joannon de sacarlo del país no se llevará a efecto, puesto que el ministro Mario Carroza, quien lleva adelante una investigación penal por doce casos de presuntas adopciones ilegales, determinara una orden de arraigo contra el religioso.

En este caso, la confesión del sacerdote a Ciper ya había aclarado desde un inicio la responsabilidad de Joannon, quien dijo actuar como intermediario entre las familias y el ginecólogo, bajo el argumento de que se evitaba realizar abortos.

El caso de Del Río no tiene relación directa con el sacerdote, sin embargo descubrió que forma parte de las guaguas entregadas por el doctor Monckeber. “Conocemos la punta de un iceberg inmenso, gigantesco. Las guaguas Monckeberg no se sabe cuántas son, quizás no son más de 300 pero él atendió más de 12 mil partos, por lo que hay mucho que investigar. Aunque nosotros somos parte menor”, explicó.

“Cuando levantamos la página, nunca pensamos que iban a aparecer tantos casos. Era una página para buscar a mi madre, esperando que fuera casi la única, pero finalmente hemos recibido más de 35 mil visitas, unos 2700 casos denunciados, donde hemos confirmado al menos mil 200 niños que están buscando a sus progenitores, y unas 800 familias que buscan a sus hijos dados en adopción”, detalló por su parte Arturo.