Confech-620x330El sábado se realizó una reunión extraordinaria de la Confech en las dependencias de la Usach, con el objeto de analizar la permanencia de los universitarios en la Mesa de Participación Ciudadana que impulsa el Ministerio de Educación para socializar la reforma del sector.

En una estrecha votación, terminó imponiéndose por un voto de diferencia la decisión de mantenerse, opción que recibió 16 votos contra 15 federaciones que buscaban retirarse de la instancia. La reñida decisión mostró que las tensiones al interior del movimiento estudiantil están más claras que nunca, ya que además once federaciones decidieron votar por la abstención.

Pero no sólo eso. Los enfrentamientos verbales en los momentos mismos del desarrollo de la votación mostraron que el sector que más desconfía de la estrategia gubernamental está duramente enfrentado a aquellos dirigentes a los que se les acusa de cercanos al gobierno, sobre todo a los militantes comunistas y de Revolución Democrática. Postal y  signo inequívoco de las nuevas dificultades que imponen al movimiento social más activo de los últimos años, ahora que la Alianza por Chile dejó La Moneda.

 

Estrategias con el poder como acompañante

Francisco Figueroa 2 (2)Para Francisco Figueroa, ex vicepresidente de la Fech (2009-2011) y actual director de la Fundación Nodo XXI, la polarización existente “no es entre una concesión total al gobierno y una parálisis sobreideologizada que no permite hacer nada”, y defiende el rol aglutinador que ha desempañado el bloque de conducción del Confech, donde destacan tres grupos políticos: el Frente de Estudiantes Libertarios (FEL), la Izquierda Autónoma (IA) y la Unión Nacional Estudiantil (UNE), todos grupos de la izquierda estudiantil que si bien no se llevan del todo bien, han sabido pactar agendas comunes para construir algo de unidad al interior del movimiento.

Figueroa destaca que “el bloque de conducción ha logrado mantener una postura de autonomía, de presión y de iniciativa frente al gobierno” y relata  que esa postura intermedia “es mucho más inteligente que las dos polaridades que se han visto enfrentadas en otros momentos”.

El periodista y ex candidato a diputado por Providencia asegura que la polarización existe desde hace tiempo en el movimiento, y que al él mismo le tocó vivirla como dirigente en 2011. Sin embargo, calificó como “preocupante” la estrategia de los sectores ligados al Gobierno sea “velar únicamente” por los intereses oficialistas. “En principio es completamente legítimo que hayan organizaciones que estén dentro del movimiento y en el Gobierno, pero no creo que por empujar la agenda del gobierno, una agenda más encima confusa y hoy día a la deriva, se pueda poner en juego la unidad del movimiento, la vitalidad y el respeto a sus organizaciones”, aseguró.

“Los sectores oficialistas juegan al filo del respeto a la autonomía del movimiento estudiantil, con tal de sacar posturas que en mi opinión no contribuyen mucho a destrabar el problema educacional, porque no creo que la salida sea dar un cheque en blanco al Gobierno. Por el contrario, ya que ellos son objeto de presiones de múltiples sectores y la más fuerte es la que busca acordar la reforma con la derecha y con los empresarios. Por lo tanto, para evitar eso se debería propender a presionar en el otro sentido y a forzar un pacto social por la Educación, lo que requiere un movimiento que sea más escuchado por el ministerio”, afirmó.

Para el ex dirigente, la reñida votación, y en especial el alto nivel de abstención mostrado el sábado “es muestra de que hay un debate en proceso en las bases, y de que no hay posturas en blanco y negro”, y agrega que “el fundamentalismo nuevomayorista se equivoca si pretende dividir el movimiento en esa postura suya de defensa irrestricta de algo que es más encima ambigüo, versus una caricatura que no existe, porque los estudiantes sí quieren incidir y dialogar”.

Figueroa destaca que si no se consigue una vía vinculante entre los estudiantes y el Gobierno, “se terminará replicando lo que se impuso con la Reforma Tributaria” y destaca que la postura asumida tras el sábado debe condicionarse.

 

Apuesta por una mesa co-legislativa

Entrevistada por Radio Cooprativa, Melissa Sepúlveda defendió la decisión emanada de la reunión extraordinaria, definiendo que las posturas distintas “han sido la tónica de los últimos años en la Confech”, y recalcó el carácter vinculante de la votación.

Por ello, la postura de seguir participando de la Mesa de Participación Ciudadana acoge la visión de quienes estaban a favor, y que “plantearon la importancia de ocupar todos los espacios de diálogo, de poder marcar claramente los disensos, y que si en un momento las síntesis no eran favorables al movimiento estudiantil, había que generar un proceso de evaluación profunda respecto de lo que salga”, señaló la presidenta de la Fech.

Además, abordó una de las cartas que han barajado en el último tiempo, que consiste en solicitar una nueva instancia “resolutiva”, la cual según fuentes al interior de la Confech podría traducirse en una propuesta de mesa co-legislativa que permita alcanzar los acuerdos con el sector movilizado, y no con la oposición como sucedió con la Reforma Tributaria.