“En diez minutos llega Richard”, de inmediato suenan al unísono ovaciones y aplausos. ¿Richard Gere?, ¿Es acaso un estrella del rock o talmp3stallman vez del cine? La verdad es que así parecía ser. Nos encontrábamos en el salón más grande de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Chile. El lugar estaba repleto, más de 500 espectadores, en su mayoría hombres que esperaban ansiosos la llegada de quien se ha convertido en ídolo de los expertos en computación. En diez minutos llegaba el Mesías de la computación libre.

Richard Stallman es creador de un sistema operativo completamente libre llamado GNU/Linux, es decir, cualquier persona con la capacidad de manejar los elementos informáticos puede ver los códigos y trabajar sobre ellos. Esto quiere decir que no sólo no tienes que comprar el sistema operativo, por ejemplo Windows, sino que además, puedes ver cómo se hizo e incluso trabajar sobre él para crear algo nuevo.

Estos conceptos algo abstractos para el común de la gente, han revolucionado a los informáticos en su modo de ver y entender la computación. Todo lo que el gran mercado había prohibido, este hombre de pelo largo y pies descalzos, lo compartió.

“Si van a sacar fotografías con sus celulares, les pido que no las suban a facebook”. Stallman explicó que duda de la seguridad y la libertad de los usuarios en la red social de Zuckerberg y básicamente, de todas.

Pero más allá de la computación, el aporte de este desarrollador norteamericano se encuentra en la idea de compartir el conocimiento. Cuenta la historia que mientras Stallman trabajaba en el MIT, a fines de los años setenta, empezó a cuestionar el porqué no podían acceder al trabajo de otros desarrolladores de softwares. Bajo su visión, los derechos de autor y las prohibiciones del Copyright, no permitían avanzar a la libertad de las personas para compartir, diseñar y trabajar sobre la idea de otros. Así, no avanzaría el conocimiento.

Linux no es GNU y GNU no es Unix: Los trabalenguas de Stallman

“No puedes confundir el software libre con código abierto, y no se habla de Linux, se habla de GNU/Linux”. Los seguidores de Stallman no perdonan; estudiantes, académicos e ingenieros dejan en claro que el lenguaje informático no puede ser mal utilizado (a pesar de que uno con suerte conozca la diferencia entre windows, office y microsoft).

Las exigencias del norteamericano son claras y están expuestas en una larga lista de detalles en una pagina en versión html (me disculpan si me equivoco). “No me gustan la palta ni los ostiones. Sólo tomo Pepsi no diet”. “Escojan a los periodistas más abiertos de mente y que no confundan conceptos; el periodista puede ser equívoco en el lenguaje, a lo mejor dice que estudiará los conceptos pero ustedes deben aceptar sólo si hay una confirmación clara de que está en conocimiento de todas las materias”. Esas fueron algunas de las advertencias que cualquier persona debe saber antes de ponerse en contacto con él. Pareciera que se trata de un hombre muy exigente y formal, sin embargo sus pies descalzos y su descuidada cabellera hacen dudar.

“Si van a sacar fotografías con sus celulares, les pido que no las suban a facebook”. Stallman explicó que duda de la seguridad y la libertad de los usuarios en la red social de Zuckerberg y básicamente, de todas. “Por favor, corten el streaming, ya que es basado en un programa privativo”, pidió en otra conferencia. Estos temores del crack del software libre son llamados “Mal-ware”.

“Si usas un programa que no es libre en su totalidad, es muy probable que puedan espiarte”. Todo programa, aplicación, página web es básicamente un “mal-ware” según el desarrollador, ya que “están elaborados de manera privativa y toda tu información puede ser vulnerada”.

san stallman“Tu computador parece necesitar un exorcismo”, le dice Stallman vestido de Santo, a un joven que portaba un Macbook. Entre risas y seriedad, asegura que los mal-ware como Facebook, Google, Iphones, incluso Android, tienen muchas funcionalidades maliciosas. Estas son: el espionaje; restricciones de manejo digital; puertas traseras que permiten hacer a los desarrolladores lo que quieran sin consultarte, como por ejemplo las actualizaciones; censura.

Básicamente, cuando uno instala un programa en su computador y tienes que clickear “Acepto” a miles de condiciones que nadie lee, estas accediendo a tu propia restricción como usuarios. Cualquier persona que use un producto Apple, sabe que no puede compartir música, que no puede usar cierto tipo de programas, en fin, muchas prohibiciones. Stallman lucha por la libertad de los usuarios. Hasta el popular juego Angry Birds es un mal-ware, según este activista digital.

Anarquista y Capitalista: la ética del software libre

Richard Stallman es claro en señalar que “el movimiento por el software libre es un tema político y ético, no técnico”. El fundador de la Free Software Foundation aclara que hay dos opciones, o el modelo privativo o la libertad individual y la democracia. Su ideal es conseguir que todo usuario sea libre para hacer lo que desee con sus programas.

“Promovemos la solidaridad social, el espíritu de cooperación y al mismo tiempo respetamos la propiedad privada. El movimiento no se sitúa en la línea entre capitalismo y comunismo. Está en otro lugar en el espacio filosófico”.

El gran aporte del neoyoquino, más allá del desarrollo informático, es la creación de una nueva licencia, el Copy left. Los derechos de autor son algo inalienable, por ejemplo si un artista compone una canción, nunca puede dejar su derecho de autor pero puede transferir los derechos de copia, distribución etcétera. Esto priva a cualquier persona de usar su canción, hacerle cambios o distribuirla a menos de que pague por eso.

Por eso, crearon un mecanismo en donde el creador declare primero los derechos reservados (CopyRight) y luego se prohíbe prohibir. “Los desarrolladores de software privativo usan el copyright para eliminar la libertad de los usuarios; nosotros usamos los derechos de autor para garantizar esa libertad. Es por eso que invertimos el nombre, convirtiendo los derechos de autor (copyright) en copyleft”, explica la Fundación en su pagina web.

Mientras realizaba sus exposición, varios jóvenes entusiastas le preguntaban a su ídolo: “bueno, la teoría de software libre es muy interesante pero aún no tiene una bajada para la gran mayoría de las personas…”. Muchas caras de decepción dieron cuenta de que los jóvenes esperaban un mayor compromiso de Stallman con sus ideales: la democracia del conocimiento.

Si bien Richard Stallman y la Free Software Foundation introdujeron un inmenso aporte a la concepción de los derechos y la rebeldía, el discurso se centra principalmente en el derecho de los usuarios a usar sus computadoras como quieran. Un joven ingeniero se acerca y le pregunta “pero ¿cómo podemos hacer para aplicarla esto a la sociedad?”, Stallman responde “no me corresponde a mi, yo sólo quiero libertad che-stallman-wallpaperde los usuarios…me considero anarquista, capitalista, socialista, mi ética es la libertad de las personas”. Estos dichos reafirman sus postura, que ya en la misma Cuba había aclarado: “Promovemos la solidaridad social, el espíritu de cooperación y al mismo tiempo respetamos la propiedad privada. El movimiento no se sitúa en la línea entre capitalismo y comunismo. Está en otro lugar en el espacio filosófico”.

Sin embargo, la experiencia que brinda este rebelde computacional puede ser aplicada en diversas nociones. Ante una ofensiva de softwares privativos en el Estado, como fue el caso Microsoft contra la ley del diputado Mirosevic, el software libre se antepone en términos políticos.
El Estado genera conocimiento y sus universidades también, que perfectamente podrían oponerse a la restricción y abrir a la comunidad los derechos de participar de la cultura y la ciencia proveniente de las instituciones públicas. Finalmente, hay un problema sobre la libertad de las personas pero también sobre el derecho a compartir, y que es finalmente, el gran aporte que este excéntrico neoyoquino nos puede entregar.