INDurante los últimos días, diversos grupos de estudiantes de liceos emblemáticos han salido a manifestarse en contra del ranking de notas. La herramienta, implementada a fines del año pasado, se suma a las variables de admisión a las universidades tradicionales, como la PSU y el NEM (notas de Enseñanza Media).

Sin embargo, a diferencia de dichos instrumentos, en ranking de notas varía de acuerdo a la realidad de cada colegio, ya que reconoce el esfuerzo de los estudiantes de acuerdo a su propio contexto académico. La medida, no obstante, parece perjudicar a quienes se encuentran en establecimientos con mayores niveles de exigencia.

Ante dicho ese escenario, algunos alumnos pertenecientes a los llamados “liceos emblemáticos” han decidido cambiarse a otros establecimientos en búsqueda de mejores calificaciones para su ranking de notas. Así, cerca de 100 alumnas del Liceo Carmela Carvajal y casi otro centenar de estudiantes del Instituto Nacional han optado por abandonar sus instituciones en las últimas semanas.

El reglamento del ranking de notas motiva esta “trampa” por parte de los secundarios, ya que establece que si un alumno se cambia de colegio o liceo durante la Enseñanza Media, la media de sus notas será aplicada de acuerdo al establecimiento de cual haya egresado finalmente.

Además, ya es un dato conocido que, al emigrar a un colegio de menor rendimiento, los estudiantes provenientes de liceos emblemáticos pueden sumar una gran cantidad de puntos extras a su NEM.

 

mov“Tratos especiales no hay”

Recientemente, el senador Andrés Allamand escribió una columna donde evidencia sus críticas hacia la nueva herramienta. “Cuando se inventó el ranking de notas vinculándolo a la ponderación para entrar a la universidad, también se advirtió lo mismo: Entre otros, el ex Ministro Harald Beyer señaló que ello generaría un incentivo perverso, ya que muchos alumnos estudiantes de buenos colegios terminarían cambiándose de establecimiento para mejorar sus posibilidades de ingreso a la universidad. El razonamiento de los alumnos es muy concreto: Los colegios con buenos rendimientos académicos son muy exigentes. Ya es difícil sacarse buenas notas en ellos”, argumentó.

Allamand recalcó que, cuando una política pública genera “un efecto perverso”, ésta debe ser modificada. Además, manifestó que lo que está ocurriendo hoy con el ranking de notas refleja los errores cometidos en materia educacional y que “el ideologismo extremo pasa la cuenta”.

Durante el viernes, más de un centenar de estudiantes del Instituto Nacional y del Liceo Nº1 Javiera Carrera salieron a marchar por la Alameda. En las dependencias del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), los secundarios entregaron una carta donde explicitaron su oposición al ranking de notas.

En un declaración pública, la directiva del Centro de Alumnos del Liceo Nº1 señaló que son tajantes en “la petición de un cambio en las normas impuestas para el ingreso a la Educación Superior y el término del Ranking para los liceos emblemáticos, implementando un programa que se adapte a la realidad de nuestros establecimientos, y que no se aplique ningún tipo de medida parche para las falencias de nuestro sistema educativo, como lo es la Prueba de Selección Universitaria (PSU), prueba que realmente no avanza en inclusión y mucho menos en Calidad de la Educación”.

Las estudiantes llamaron a sus compañeras a ser reflexivas y proactivas “frente a lo que creemos justo”. Además, recalcaron que el movimiento estudiantil debe abarcar las demandas de todos aquellos que componen las comunidades educativas y que, pese a estas críticas, apoyan “rotundamente” la moción de un cambio estructural en la educación pública.

instituto-A1Desde el Consejo de Rectores, no obstante, la respuesta otorgada durante la jornada fue enfática: “Tratos especiales no hay. No podemos tenerlos, porque la Corte señaló precisamente que nuestro proceso había sido no arbitrario ni discriminatorio”, recalcó su vicepresidente, Juan Manuel Zolezzi.

Durante el mediodía del pasado lunes, Zolezzi se reunió con estudiantes del Instituto Nacional para analizar la situación que enfrentan. Sin embargo, el rector de la Usach aseguró que “hay un tomar ventaja de una posición que probablemente los favorece, pero perjudica a otras personas y eso raya en un poco en lo ético”.

Al término de esta edición, el Cruch anunció, mediante un comunicado, que una comisión de expertos trabaja en los ajustes de una nueva fórmula que se implementará a partir del Proceso de Admisión 2016. Dentro de los nuevos cálculos se considerará no sólo el establecimiento de egreso de 4to Medio –como es ahora- sino que se tomarán en cuenta cada uno de los recintos en que el estudiante cursó su Enseñanza Media.

 

Urgen nuevos criterios de selección

file_20130912103933Por estos días, también hay muchas voces que defienden a la herramienta cuestionada por los estudiantes de liceos emblemáticos. Desde la perspectiva de Manuel Sepúlveda, investigador de política educativa de Educación 2020, la inclusión del ranking en el proceso de selección universitaria “es un elemento que, por un lado tiene mayor justicia a la hora de ver quiénes son los que ingresan a la educación superior y, al mismo tiempo, nos parece que es un mejor predictor de los resultados que se obtendrán”.

En la visión de Sepúlveda, el ranking de notas permite valorar a estudiantes de diferentes niveles socioeconómicos con buen rendimiento académico. “En un sistema donde solo la PSU tenía un peso preponderante, esto afectaba a los niveles socioeconómicos más bajos”, argumentó.

El experto aseguró que es importante tener en consideración el número de estudiantes que se está cambiando de colegio y la cantidad de alumnos que lo hacían antes para mejorar su NEM en el último año.

“Antes de la incorporación del ranking el NEM era el único criterio, pero no tenía comparabilidad entre un colegio y otro. Los beneficios del ranking, en ese sentido, es que analiza los resultados de cada estudiante en su contexto”, detalló, agregando que “hoy son otros los que se cambian de establecimiento”.

Para Sepúlveda, el problema real se centra en la alta competitividad que caracteriza a la educación chilena: “Si uno tuviese sistemas de ingresos más completos y complejos, donde existan elementos como entrevistas personales, actividades extracurriculares, etcétera, se reducirían estos incentivos de fuga”.

Su opinión es compartida por Juan Ignacio Colil, director del colegio Raimapu, ubicado en La Florida. Observando la realidad de su establecimiento, Colil señaló que no hay una preocupación desmedida por el ranking y que los alumnos han intentado entender cómo funciona, sin una postura contraria hacia la herramienta.

“A mí me parece bien que se reconozca el esfuerzo que los estudiantes hacen, porque no todos tienen las posibilidades de llegar a los liceos emblemáticos y tampoco es la idea porque ellos parten con una barrera de entrada que es bastante fuerte”, recalcó el rector.

A la hora de analizar una solución, Colil señaló que es necesario mejorar todo el sistema de ingreso a la universidad a través de nuevos criterios de selección. Opiniones que son compartidas, incluso, con los y las estudiantes que se oponen hoy al ranking de notas y exigen nuevas formas para enfrentar el ingreso y la selección universitaria.