Rodolfo-Carter-Marihuana-300x225Flaco favor nos hizo el Alcalde Carter de La Florida con la “plantación simbólica de la primera semilla de marihuana para uso medicinal”. Una demanda ciudadana de años, sensata y de alcances sociales importantes.

El cultivo de marihuana en la comuna para los residentes y otros pacientes que la necesiten con fines terapéuticos es una iniciativa altruista que por la vía institucional, y la alianza entre Fundación DAYA (quien solicitó el permiso al SAG) y la Municipalidad de La Florida, esperamos llegue a buen puerto.

Sin embargo, da la impresión de que el episodio no tiene que ver con el argumento de “el silencio administrativo del SAG” que dio pie a la creatividad del edil hace algunos días. Ya que en el caso particular del proyecto en La Florida, aún requiere etapas formales por cumplir que no están en las manos del Alcalde resolver, con todo el protagonismo que al parecer él quisiera.

Si bien el proyecto en La Florida es importante, la discusión cannabica tiene una agenda propia, aún más ambiciosa, promovida por amplios sectores políticos y ciudadanos.

Esta situación me recordó el episodio visto meses atrás, en el Concejo Municipal de La Florida, donde el edil por poco no se auto-designó el defensor del Bosque pre cordillerano El Panul, amenazado por proyectos inmobiliarios. En la ocasión, propuso una formula comercial rebuscada que no pasó el filtro social ni político en la Comuna, pero que él se empeñó en difundir de manera enérgica.

Por esta causa hace poco nuevamente marcharon miles de personas en las calles de la comuna exigiendo que se nombre a este pulmón verde como “área de valor natural y libre de construcciones” en el Plan Regulador. De no mediar estos cambios, de acá a noviembre, el lugar podría ser requerido nuevamente por la inmobiliaria GESTERRA. Algo que Bachelet en su primer gobierno también se comprometió a proteger y entregar  financiamiento para un Parque Regional (plan Santiago Verde), cuyos fondos nunca se aportaron y se canceló el proyecto.

Volviendo al tema de las plantaciones de Carter, la alternativa natural de tratamiento para dolencias complejas por la vía del uso de aceite de cannabis, nos da la oportunidad de ampliar el debate de la salud pública, la ley de drogas y el auto cultivo. Es hablar de libertades individuales, de alimentación y espiritualidad. El tema va más allá de fumarse un pito o mostrar simbólicamente una hoja de marihuana en cartulina, como han hecho algunos. En especial, es hacerse cargo de una realidad representada por miles de familias -conservadoras incluso- que por diversos medios y una red solidaria de acción social, con dificultad acceden a la planta y sus beneficios medicinales, enfrentando además el riesgo social y penal impuestos y sus propios tabúes.