los de abajoNo es un tema que cause indiferencia al interior de las hinchadas de los dos equipos más masivos en Chile. La noticia del registro de la marca “Los de Abajo”, por parte de Azul Azul, apenas terminaba de sorprender cuando otros medios salieron a evidenciar que Blanco y Negro, en la dirigencia del equipo albo, también hizo lo suyo con la marca “Garra Blanca”.

La Sociedad Anónima Azul Azul inscribió el nombre de Los de Abajo ante el Instituto de Propiedad Intelectual (INAPI), aunque en años posteriores consiguió ser registrada por miembros de la barra. La idea de la iniciativa de Carlos Heller y compañía es realizar diversos giros comerciales, por lo que Azul Azul queda habitada, además, para impedir el uso de la marca por terceros.

En tanto, en el caso de Blanco y Negro, el registro del nombre “Garra Blanca” fue realizado por primera vez en el año 94, antes de que el club se constituyera en una sociedad anónima. El proceso debe renovarse cada 10 años y por ello en 2004, cuando Colo Colo se encontraba quebrado, la marca se volvió a registrar, pese a que los hinchas que se encontraban a la cabeza de la facción de la barra intentaron impedirlo.

Octubre del 2013 es la fecha más reciente de registro, el que se realizó por parte de Blanco y Negro sin previo aviso al Club Social y Deportivo Colo Colo.

En opinión de Alejandro Zúñiga, socio del movimiento Colo Colo de Todos, este es “un signo de los tiempos. Hoy con los clubes privatizados se tiende a acaparar, a utilizar las marcas en beneficio de un negocio no más. Y es una situación que en el futuro va a ser lo mismo para todas las hinchadas”.

De hecho, hace unos años, O’Higgins SADP intentó hacer lo mismo con la denominación “Capo de Provincia”, aunque la operación finalmente falló. Hoy, pese a las diferencias entre las barras y los hinchas de Colo Colo y Universidad de Chile, muchos resienten la apropiación de lemas que durante años han estado presentes en cantos, gritos y el imaginario colectivo de sus seguidores más fieles.

 

urlLa identidad de chunchos y colocolinos

Desde la mirada de los hinchas más críticos, el intento de Azul Azul y Blanco y Negro apunta a la apropiación de construcciones simbólicas y sociales que van más allá de las conocidas barras bravas.

“En el fondo se están apropiando de un espacio que claramente no les compete, que es de identificación muy masiva, que no se trata solo de cúpulas de poder que manejan el bombo o los lienzos o puedan tener una voz de autoridad dentro de los estadios, sino que son espacios de identificación social, donde hay gente de todos los espectros socioeconómicos y de todos los sectores de las ciudades, que se identifican con estos grupos”, argumentó Daniel Albornoz, vocero de la Asamblea de Hinchas Azules.

La denominación “Los de Abajo”, presente en cánticos tan comunes para la hinchada azul como “Yo soy de abajo / Es un sentimiento / No puedo parar” debería, en opinión de sus hinchas, trascender la administración de los clubes y, cualquier acuerdo al respecto, emanar de las mismas bases sociales que la componen.

“Hay canciones de Los de Abajo donde se dice que ellos no aceptan donaciones del gobierno militar, por ejemplo. No sé qué pensará Carlos Heller o Yuraszeck de eso, por ejemplo, que es gente claramente vinculada a la derecha chilena”, recalcó, agregando que “obviamente hay una identidad detrás”.

En dicho punto, pese a la rivalidad histórica en términos futbolísticos, hay acuerdo entre albos y azules. Desde el movimiento Colo Colo de Todos, Alejandro Zúñiga señaló que la relación del colocolino con la Garra Blanca es de “amor y odio”. Esto porque, cuando surgen acciones violentas –como los hechos registrados recientemente en el Estadio Nacional- toda la comunidad tiende a condenarlos.

“Si tú mirabas las redes sociales, las críticas no iban en contra de las personas que cometieron el acto, sino en contra de los colocolinos en general. Pero también hay otra realidad, porque en los peores momentos de asistencia de público a los partidos de Colo Colo, cuando iban 3 mil ó 4 mil personas al estadio, siempre tenías a 3 mil en la galería norte y el resto repartidos en el estadio. Hay una fidelidad por parte del hincha que se siente en el fondo parte de una comunidad que es la Garra Blanca”, argumentó.

“Ser garrero es una identidad y una forma de vida para muchos cabros”.

En barrios y poblaciones de todo Chile “ser garrero es una identidad y una forma de vida para muchos cabros”. Por ello, muchos son los colocolinos que dieron sus primeros pasos en la pasión futbolera observando a la Garra Blanca, y sus viejos bombos y cantos. La pertenencia, junto al lema, está.

 

albosazules¿Solo intenciones económicas?

Hoy, muchos se preguntan cuáles serán los efectos concretos del registro de las marcas por parte de Blanco y Negro y Azul Azul. En este sentido, a muchos preocupa que sean los pequeños emprendedores –quienes venden productos asociados a Garra Blanca y Los de Abajo- los más perjudicados.

Así lo expone Albornoz, hincha de la U: “Lo que a mí me preocupa es en qué irá a terminar esto. ¿Significa, por ejemplo, que si alguien de un emprendimiento pequeño desea imprimir un tazón que diga Los de Abajo, Azul Azul va a llegar y va a decir están lucrando con una marca que me pertenece? ¿Qué es lo que buscan con esto? Es algo que no es claro ni evidente”.

Desde la gerencia de la empresa aseguraron que no se contempla la persecución contra los barristas que vendan poleras o tazones con la sigla, aunque el criterio es diferente a la hora de hablar de una producción industrial.

En el caso de Blanco y Negro, ya se registran problemas para negocios o personas que incorporaron el apodo de la hinchada a algunos productos. Por ejemplo, ante la comercialización del carbón “Los Albos” que, según cuenta, Zúñiga, tuvo que renunciar a la marca.

Hasta ahora, sin embargo, algunas desconfianzas son despertadas por la posibilidad de los clubes de estrechar vínculos junto a las barras, relación prohibida por la Ley Estadio Seguro. Lo cierto es que ésta y otras dudas solo podrán ser despejadas con el tiempo, mientras los hinchas aún resienten el control empresarial de los históricos lemas que han caracterizado a Colo Colo y Universidad de Chile durante sus respectivas trayectorias.