transantiago“Todo aquello que es concesionable, se debe concesionar y liberar así recursos para otras necesidades sociales”, enfatizó el ex mandatario Ricardo Lagos. En su exposición en Icare, no sólo reiteró la potencialidad de la participación de privados en servicios estatales: además recomendó mejoras al Transantiago.

Construir una línea de metro “express”, paralela a línea 1, entre Escuela Militar y Pajaritos, fue una de las propuestas sobre cómo mejorar al sistema de transporte público capitalino instalado en su gobierno.

“Me parece que es una burla a los 6 millones de santiaguinos que el principal responsable del Transantiago venga a dar consejos respecto de qué es lo que hay que hacer en transporte”, respondió Andrés Fielbaum, ex dirigente estudiantil e ingeniero magíster en transportes.

Mientras, esta semana se confirma el alza de los pasajes de 10 pesos llegando al monto histórico de 700 pesos en el Metro. Según Guillermo Muñoz, director del Transporte Público Metropolitano (DTPM), el alza corresponde a la variación de factores “bien importantes, como el diésel, el IPC y el dólar, principalmente”.

“Evidentemente un alza de petróleo hace que transportarse sea más caro, pero en ningún caso se justifica la brutalidad de precios que tenemos en el transporte público en Chile”, explico Fielbaum.

El experto argumentó que “el famoso panel de expertos (que decide el alza de los pasajes) en realidad lo único que hace es aplicar una fórmula que ya está definida y la definición de esa fórmula es una decisión política que no pasa por ningún espacio democrático. Es por eso que finalmente se dan esos cruces”.

A diferencia de lo que señala Fielbaum, Muñoz aseguró que “esta situación es lamentable, pero que no está en nuestras manos esta alza”. Fielbaum insiste: “decir que el transporte público debiese ser más barato no es una locura o un idealismo”.

“El Estado le garantiza a las empresas que van a ganar dinero siempre, entonces es imposible que las empresas pierdan plata”

Tras el cambio de contratos con las empresas operadoras y gracias a la aprobación de la ley de subsidio al transporte público de 2013, que le destinó $370 mil millones, ahora el Transantiago se aseguró recursos hasta el término de las concesiones con las empresas hasta el 2022. En general, el 60% del financiamiento proviene del pago de bolsillo y el 40% de la subvención estatal.

“El hecho de que los buses sean de empresas privadas, significa que parte de lo que subsidia el Estado finalmente va al lucro de esas empresas en vez de ir directamente al servicio de los pasajeros”, añade Fielbaum y ante las supuestas pérdidas de las empresas, explica que “el Estado le garantiza a las empresas que van a ganar dinero siempre, entonces es imposible que pierdan plata”.

El sistema de transporte urbano es una imitación, pero menos lograda, del modelo de transporte de Bogotá. Incluso una de las principales empresas operadoras, Alsacia S.A., es dirigida por el empresario colombiano Carlos Ríos Velilla. Esta empresa, que transporta a 1.200.000 pasajeros, ha faltado constantemente a los estándares de calidad y su manejo administrativo lo ha llevado al borde del precipicio financiero, según la investigación de Ciper.