odonto unab en paro

Foto: @esmiliodon

A comienzos de este año, la mayoría de la carreras de la Universidad Andrés Bello (Unab) paralizó sus actividades. La razón principal del descontento provenía de problemas de infraestructura y académicos. Los alumnos y alumnas se dirigieron directamente contra la empresa que administra la universidad, el grupo internacional Laureate.

Tanto la Unab como la Universidad de Las Américas y U. Viña del Mar pertenecen al grupo Laureate y están siendo investigados por lucro. Hace tres semanas, en particular, los estudiantes de odontología Unab se encuentran movilizados por el mismo concepto: la falta de re-inversión de recursos en la universidad.

Hoy Norman Romo, presidente del Centro de Estudiantes de Odontología de dicha casa de estudios, se reunió con sus compañeros y organizaron un operativo dental en plena Plaza Italia. Toda una mañana atendiendo pacientes de manera gratuita como una forma de protestar contra el abuso que la universidades ejercen sobre sus estudiantes.

“Hay un descontento por la baja re-inversión de los recursos que nuestras familias año a año le otorgan a esta universidad y que no se ven reflejados en infraestructura, en insumos para nuestra clínica, el lucro desmedido en cuanto a los precios de los tratamientos para los pacientes”, sentenció el dirigente de modo enfático.

En este momento varias universidades están siendo investigadas por lucro, sin embargo la realidad de los estudiantes de odontología es aún más difícil. Un alumno que desea convertirse en dentista puede llegar a pagar alrededor de 8.000.000 al año.

“Se dejó a la carrera de odontología en este sistema de lucro, al libre mercado y el resultado es que tenemos carreras en universidades de muy mal nivel, que lamentablemente deteriora la calidad profesional”

Entre matrícula, arancel anual y compra de insumos sin contar movilización y alimentación, la suma puede variar entre cuatro a ocho millones de pesos. Por ejemplo, si un alumno que estudia con Crédito con Aval del Estado (CAE) y elige cursar la carrera en la Universidad Andrés Bello y si congelamos el costo de la matrícula y arancel, esa persona tendría que desembolsar $36.338.110 por toda la carrera; sin contar los gastos en materiales que algunos años pueden alcanzar hasta un millón de pesos.

El doctor Jaime Acuña, presidente del Colegio de Dentistas de Chile es categórico al analizar la situación: “Como estamos en un sistema de lucro, la universidades se aprovechan de la idea de que un odontólogo va a tener remuneraciones que permita pagar esos aranceles. Eso es absolutamente irreal. Obviamente esos alumnos, que son en la mayoría clase media, van a salir con un endeudamiento tal que cuando entren al mundo laboral van a tener dificultad para cancelar. Al final terminan ganando los dueños de las universidades y los bancos”.


Odontología

 

Altos Costos, Baja Calidad

Los estudiantes de la Unab piden que se disminuya la cantidad de alumnos que ingresan ya que no tienen la infraestructura para entregar educación a los 200 estudiantes que ingresan al año. Exigen además el congelamiento de los aranceles, disminución de la matrícula y que se re-invierta el dinero.

El presidente del Centro de Estudiantes agrega que “nosotros también hacemos un llamado a las autoridades del país, la carrera no está regulada, eso quiere decir que los empresarios, lamentablemente los dueños de nuestras universidades, crean un proyecto educativo y no tienen conciencia del costo que tiene para el alumno”.

El doctor Acuña agrega que el principal problema radica en que “se dejó a la carrera de odontología en este sistema de lucro, al libre mercado y el resultado es que tenemos carreras en universidades de muy mal nivel, que lamentablemente deterioran la calidad profesional”.

“Muchos de nosotros le pagamos a los pacientes, por ejemplo un tratamiento les sale 200 mil pesos y paga las primeras cuotas, y ese paciente no lo puedes desechar, porque sino no alcanzas a terminar el tratamiento para pasar el ramo. Entonces uno mejor se lo paga en vez de pagar 6 millones de nuevo por un año más porque te echaste el ramo anual”

Hasta el momento existen 21 universidades que imparten la carrera de odontología, algunas en varias sedes, pero como no es obligatorio, no todas cuentan con acreditación. Por ejemplo, la Universidad del Desarrollo es la que más cobra por conceptos de arancel y matrícula, pero no cuenta con acreditación.

No existe ningún tipo de evaluación de calidad de los egresados de odontología, a diferencia de la carrera de medicina que exige que todos quienes la imparten cuenten con acreditación. Además no hay una prueba nacional para medir a los dentistas, como sí ocurre con los médicos.

El presidente del Colegio de Dentistas asegura que la expansión de universidades que imparten la carrera junto a la desregulación ha derivado en que hoy existen profesionales de muy baja calidad. Sobre estos temas, el dirigente señala que “Con el Ministerio de Salud estamos en conversaciones para ver el tema del examen nacional obligatorio, ya que tienen que hacer un proyecto de ley para enviarlo al Congreso. Por el lado de las carreras, se está viendo con el ministerio de Educación, pero sinceramente en el Mineduc vemos un desorden conceptual”.

El odontólogo asegura que la expansión de las carreras ha sido tan grande, que la dotación de docentes de buen nivel y de calidad es muy bajo y no da abasto. Además, explica el porqué se dan abusos tan grande en esta carrera: “Ya que pueden haber carreras no acreditadas y la formación se puede hacer con estándares de calidad muy malos, y a su vez es una carrera con prestigio a nivel social, obviamente da para que algunos grupos económicos estén haciendo absoluto lucro de esta profesión”, asevera.

Depresiones y Desempleo

stress“Los dentistas no se estresan como los doctores y ganan buenos sueldos”. Una creencia popular que puede ser puesta en duda. Los índices de estrés, ansiedad y depresión en los alumnos de odontología son bastante altos. Esto se debe a la gran cantidad de carga académica y a las dinámicas propias de la carrera.

Una odontóloga egresada de la Universidad del Desarrollo -que prefirió hablar de forma anónima- cuenta que perdió una año entero de estudios por síntomas de depresión. “La carrera es muy exigente y hay situaciones insólitas” agregó.

“Por ejemplo, a una amiga una vez se le murió su paciente, en otra situación, estaba en su último día entonces no pudo terminar el tratamiento y se echó el ramo”, cuenta la dentista recién egresada. El mayor problema, desde su punto de vista son los ramos clínicos, ya que deben terminar los tratamientos a los pacientes cueste lo que cueste.

“Muchos de nosotros le pagamos a los pacientes, por ejemplo un tratamiento les sale 200 mil pesos y paga las primeras cuotas, y ese paciente no lo puedes desechar, porque sino no alcanzas a terminar el tratamiento para pasar el ramo. Entonces uno mejor se lo paga en vez de pagar 6 millones de nuevo por un año más porque te echaste el ramo anual”, añade.

La dentista agrega que además de los altos costos de la carrera, hoy se enfrentan a un gran problema de desempleo: “El próximo año va a haber una sobreoferta de dentistas cercana al 200%, va a llegar un punto en que nuestras carreras no nos van a servir, tengo muchos compañeros que ya no se dedican a la odontología. Los que estudiaron con crédito ¿Cómo van a pagar esa carrera tan cara?”, reflexiona.

Esta ex alumna asegura que en promedio gastaba alrededor de 700 mil pesos al año en compra de materiales para hacer los tratamientos. La mayoría de la universidades que imparten la carrera de odontología disponen de una clínica odontológica para que los alumnos practiquen y atiendan pacientes.

clinica uddLa mayoría ofrece precios más bajos que un dentista titulado, pero aún así los aranceles por tratamientos están fuera del alcance de muchos. La ex alumna asegura que ahí “atendemos los alumnos, se le cobra el 50% del tratamiento al paciente por el uso de laboratorios pero la otra mitad se cobra por el trabajo que hacemos nosotros finalmente y además ocupamos nuestros materiales, eso no está bien…”.

El presidente del centro de estudiantes de la Unab comenta que el problema de la carrera “tiene que ver con la regulación que hace el Estado de Chile con respecto al mercado de las universidades privadas, pero la reforma actual no tiene tanto que ver con la educación privada, como la que vivimos nosotros. Estamos ajenos a lo que pasa con la reforma educacional”.

El doctor Acuña agrega que “no es entendible que el Estado financie un modelo educativo que se basa en la oferta y la demanda, donde lo único que se conversa es en cómo vamos a pagarle a los dueños de las universidades”.