sol y lluvia¿Cómo ha sido el proceso de preparación para esta vuelta al Estadio Nacional, después de aquél mítico concierto de 1999?

Hemos trabajado por años, caminando por Chile, presentándonos en todos los lugares posibles y recogiendo la energía de este pueblo que nos acompaña, y al que hemos acompañado también, en lugares chicos y grandes. Ha sido una respuesta increíble. Nosotros necesitamos que ese pueblo que está invisibilizado, en términos de la mirada de algunos sectores, se muestre potentemente. Y el Estadio Nacional, lugar donde así como se han vivido éxitos y fracasos deportivos, también se dio una etapa de mucha crueldad contra gente que pudo haber tenido un futuro de pueblo, un futuro increíblemente maravilloso en la construcción de un país mucho más igualitario y respetuoso de las personas. Ese lugar es para nosotros un emblema también de que ese pueblo crece, ese pueblo que quiere justicia y verdad, buena educación y que la riqueza sea repartida. Que los grandes empresarios mineros sean del mismo tamaño de las personas. Hay que frenar este neurótico sistema de consumo en el que estamos insertos.

Vienen de una gira por Europa como antesala de este concierto, ¿cómo fue ese recorrido?

Estuvimos poco más de un mes allá, y lo que fuimos a hacer era visitar los barrios donde viven gran cantidad de chilenos y chilenas, a abrazarnos con el pueblo que está fuera de Chile, y que nosotros creemos que es parte de este pueblo que crece. Fuimos a ver cómo vive la gente, estuvimos en la casa de personas, en barrios de Suecia, en Gottemburgo, en el mismo París, donde estuvimos con la Aurora Alquinta, la hija del Gato Alquinta, que tiene un teatro pequeñito pero hermoso, que se llama Teatro del Duende. Son chilenos que están trabajando potentemente. Fue impresionante sentir que esa fuerza ya no tiene que ver con el territorio, no entre la cordillera y el mar, sino que es en todo el mundo, en el primer mundo y acá en Latinoamérica, donde hay gente trabajando para que el pueblo sea protagonista de su propio destino, que eliminemos las dictaduras actuales. Hay que seguir trabajando para derrocar esos enclaves, no solo el aspecto militar, sino que también el político y el económico.

Ustedes tienen un repertorio que se relaciona directamente con época más oscura del país, que era parte de las canciones de protestas, de gente que quería el fin de la dictadura y cambios en el país, ¿Cómo analizan el momento actual que se vive?

amaro labraNosotros nos sentimos creciendo con todo. Estuvimos el 2011 en la más grande manifestación estudiantil. O sea, no es que hayamos estado antes, estamos ahora. Es un continuo. Acá hay gente que ha estado trabajando por años y nosotros nos sentimos parte de esas personas. No es que la gente nos escuche de antes, hoy día donde vamos la gente nos escucha y siente nuestro mensaje, de que ojalá cuando vuelvan a sus lugares de trabajo, a donde viven y donde estudian, y desde ahí genere todas las posibilidad de gestionar cambios profundos en los lugares donde están, y esos irradian al Chile que nosotros queremos.

La formación actual de Sol y Lluvia lo tiene sólo a usted como parte de la banda histórica. Existe un distanciamiento que sus hermanos han reconocido, que incluso tienen un grupo paralelo. ¿Le hubiese gustado contar la presencia de ellos también?

Por supuesto que sí, pero esa no es la preocupación nuestra en este momento. Cualquier cosa que tengan que decir mis hermanos, nosotros nos juntamos y nos las decimos, y cada uno camina por su camino. Para mí no es ningún problema.

La banda ha crecido y sigue siendo lo que era en términos de sus mensajes. Las canciones son las importantes. Cualquiera que quiera decirnos lo que hacemos, puedo responder por todas las canciones. Si alguien me indica que en las canciones digo algo que no lo vivo, o he vivido, yo lo puedo responder. Hay una canción nuestra que dice ‘si preguntas por la vida / yo te puedo responder/  si preguntas por la muerte / sabes a quién mirar’. Eso es lo importante de nuestro contenido.

Si mis hermanos tienen que decirme algo, que lo hagan y yo se lo digo a ellos, es algo que tenemos que resolver entre nosotros. Lo demás no es importante, lo que sí lo es, es que escuchen los discos y critiquen las canciones. Lo demás, es una discusión que podemos tener pero en este momento estamos pensando en el Estadio Nacional.

M2081S-1029Para el resto puede ser novedad, pero la primera ruptura fue el 2000 y la segunda fue ahora reciente, pero lo hemos ido solucionando. A cada quiebre que hemos tenido hemos sacado un disco. Hace poco sacamos “La vida siempre”, que si la escuchan, están todas las respuestas con respecto a las diferencias que podemos tener.

Johnny (uno de sus hermanos) está haciendo un trabajo increíble en cultura en San Joaquín, y yo lo quiero harto, y admiro su trabajo. El Charles (el otro hermano) canta en la calle y tiene su grupo… Ni un problema,  no hay ningún drama. Yo no voy a discutir con ellos públicamente, yo voy pa’ adelante y vivo lo de ahora. Las discusiones que podamos tener las tenemos que conversar como hermanos que somos, para procesarlas. Eso no lo alcanzamos a hacer ahora pero lo vamos a hacer. En algún momento lo vamos a hacer.

Charles dijo en una entrevista que ahora él cantaba en las micros para devolver al pueblo lo que es del pueblo, ¿cómo toma esa crítica? ¿Es un alegato por insertarse en el mercado musical?

Habría que preguntarle a él, yo me dedico a lo que estamos haciendo. Le puede preguntar a organizaciones de Derechos Humanos, a pobladores, a todas partes y no sé, será lo que piensa él, pero no lo quiero discutir en términos públicos. Le voy a preguntar para saber a qué se refiere, como le hecho siempre. Cuando tengo un problema con él yo lo llamo, y debería hacer lo mismo conmigo. Pero no hay problema.

Volver al Estadio Nacional es un hecho simbólico también por las violaciones a los DD.HH que allí ocurrieron, y el debate por la memoria histórica cobró especial relevancia para los 40 años, ¿cómo afrontan ustedes ese debate?

estadionacionalCreo que hay que seguir insistiendo en lograr justicia y verdad a todo evento. No una justicia en la medida de lo posible, sino una de justicia de verdad. Y en eso estamos. En nuestro canto está presente Lonquén, los detenidos desaparecidos, etc. Yo los invito a todos a ir al estadio y escuchar nuestras canciones. Ahí están todas las respuestas. Nosotros no somos un grupo que hace entretención, en nuestro canto tenemos una memoria histórica increíble. Por eso nos atrevemos a citarnos en el Estadios Nacional, y si le achuntamos y logramos llenar el estadio, no es un triunfo personal para el Amaro Labra, para el Charles Labra, para el Cristóbal Labra o la Paloma Labra. No es un triunfo de los Labra, es un triunfo para la democracia de este país, para la libertad. Aunque no queramos, representamos eso para mucha gente. Ese es el cuento y lo demás son puros cahuines.

Ustedes se han dedicado a producir con sus propias manos el concierto, pero las ventas de entradas las delegaron en una empresa, ¿esperan llenar el recinto?

Por años trabajamos con el miedo y el terror. Estamos acostumbrados a calmarnos para superar eso. Tenemos mucho miedo, pero la respuesta ha sido increíble de las personas. Este pueblo realmente nos tiene emocionados. La gente que llega al lugar que tenemos en Bellavista, viene a sumar un aporte al llamado que hicimos, a construir la fiesta del largo tour. Aquí no hay marcas involucradas y somos nosotros los que estamos soportando el peso económico con las personas que están viendo el concierto. Esta es una cuestión colectiva, un trabajo súper potente. Aprendimos a usar algunos caballos, hicimos un buen convenio con la ticketera para que nos pusiera avisos, pero eso es todo. No hay más ciencia en esto, y somos los mismos músicos los que estamos produciendo el concierto. Somos un colectivo que ha trabajado por años en esto, y lo demás es lo que pase en el estadio.