31 minutosEl CNTV se rajó con 89 millones de pesos para la realización de la nueva temporada del 31 minutos, tras ocho años de receso. Las grabaciones de los 12 capítulos comenzaron en 2013 y se podrán ver en HD.

Un par de genios creativos. No hay otra forma de describir a los creadores de 31 minutos, el programa infantil más famoso de Chile, y que ha traspasado sus fronteras. Pero para entender el viaje realizado por el par de periodistas, habría que volver a sus inicios universitarios.

Álvaro Díaz y Pedro Peirano han ganado el Altazor, el premio Apes, incluso fueron nominados a un Emmy; pequeñas estatuillas que dan cuenta del largo recorrido que comienza en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile. Compañeros de universidad de periodistas como Victor Cofré (editor gral. La Tercera), Pablo Vergara (ex director gral. The Clinic), Peirano y Díaz destacaban por mirar los conflictos políticos desde el humor. Su memoria de título llamada “Factor Humano” dio pie para un serie de documentales que trataban temas como la detención de Pinochet en Londres. Sin embargo, Peirano asegura que no les dieron mucha bola con ese proyecto.

En medio de la crisis del transporte público, Tulio Triviño y Juan Carlos Bodoque, en un plan por rescatar de la desaprobación pública al Transantiago, hicieron comerciales que enseñaban por ejemplo a no evadir. El rechazo fue total, aunque por respeto y cariño a estos divertidos personajes, no pasó a mayores.

El destape de este grupo de jóvenes se dio cuando llegaron al Canal Rock and Pop en los noventas. Desde ahí y ante un nuevo contexto político de transición, el par comenzó a mostrar realidades brutales a modo de ironía. El nombre del programa “Plan Z”, era en si mismo una burla al supuesto plan de aniquilación a los comandantes de las fuerzas armadas por parte del gobierno de la UP. En ese tono, los clips humorísticos como “Esos loscos Pobres”, “El Golpe según la derecha”, “Marcianos Democratacristianos” e “Instituto Aplaplac” los puso al lado izquierdo de la vereda. Sin mucho éxito por esos días, estos programas son un recuerdo de culto para los jóvenes que añoran ver algo así en la tv abierta.

Pero la irreverencia de Peirano y Díaz arribó a la televisión en 2003, esta vez en forma de peluches y marionetas. Tulio Triviño, Juan Carlos Bodoque y Patana son los protagonistas de este equipo periodístico que compone una parodia al noticiero “60 minutos” de Televisión Nacional.

La transversalidad generacional de 31 minutos se logra gracias a un tratamiento novedoso de contenidos infantiles, repleto de anti héroes que exponen valores desde una mirada poco tradicional al lenguaje para niños. Las marionetas hacen guiños a contenidos de adultos y las canciones son elaboradas por referentes musicales como los hermanos Ilabaca de chancho en Piedra y Pedro Piedra.

Pero el rol crítico que expresan los genios creativos se quedó en un prisma cultural asociados a la política de transición asentada en la Concertación. Hace ocho años, Peirano y Díaz deciden pausar la serie y se embarcaron al mundo del cine. Tras la realización de 31 minutos La Película, Peirano realizó los guiones de varias largometrajes, entre ellos “No”.

Así fue como la productora que conforman se dedicó a otros proyectos y 31 minutos quedó como un producto de merchandising. Libros, peluches y los discos mantuvieron al noticiero infantil con vida durante estos ocho años de receso.

31 minutos transantiagoPero ese ímpetu irreverente tuvo su caída. En medio de la crisis del transporte público, Tulio Triviño y Juan Carlos Bodoque, en un plan por rescatar de la desaprobación pública al Transantiago, hicieron comerciales que enseñaban, por ejemplo, a no evadir. El rechazo ocurrió, aunque por respeto y cariño a estos divertidos personajes, no pasó a mayores.

Al no contentarse con el fracaso de los comerciales de Transantiago, Aplaplac decide sumarse a una nueva iniciativa publicitaria. 31 minutos firmó contrato con la compañía telefónica Claro, la misma que tiene como figura ancla a Don Francisco. La ironía y el humor de los muñecos se fue por el excusado.

Las expectativas ante esta nueva temporada son altas, hacía mucho tiempo que el público lo pedía y existe ansiedad por escuchar las nuevas canciones. íaz y Peirano tienen una visión ante la coyuntura chilena, pero el foco de sus últimos trabajos ha dado pie para preguntar cómo se expresará esta vez su postura crítica. Incluso el mismo Rodrigo Salinas (Guatón Salinas), miembro de 31 minutos, salió a la luz con apoyo irrestricto a la campaña de Michelle Bachelet.

Esperamos que Guaripolo, Mario Hugo y sus compañeros vuelvan con el principal componente que construyó su éxito y el compromiso con las empresas avisadoras quede al margen, porque a estos muñequitos, les perdonamos todo (es un decir, en el periodismo no se le perdona todo a nadie).