CAMBIO CLIMATICOLa cantidad de gases de efecto invernadero en la atmósfera alcanzó un nuevo máximo histórico en 2013, principalmente debido a un aumento en los niveles de dióxido de carbono.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) emitió esta semana un informe sobre este asunto y urgió a una acción internacional concertada. La OMM indicó que entre 1990 y 2013 se produjo un aumento del 34% en la concentración de gases que producen el calentamiento global.

Las observaciones recopiladas por la agencia de la ONU señalan que la concentración de dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y protóxido de nitrógeno (N20) “alcanzaron nuevos máximos en 2013”, escribe la OMM.

Además, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera aumentó en 2013 al ritmo más acelerado de los últimos 30 años.

En una conferencia de prensa, Michel Jarraud, secretario general del organismo, llamó a revertir esa tendencia y a reducir esas emisiones en todos los ámbitos.

“El tiempo no está de nuestra parte. Cuanto más esperemos, más difícil será, porque cada año las concentraciones están alcanzando valores más elevados y, por lo tanto, se requerirán medidas cada vez más fuertes para evitar que el cambio climático llegue a ser tan grande, que la adaptación se haga más difícil, en algunos casos imposible, y en otros muy costosa”, alertó Jarraud.

En el Boletín de la OMM sobre los gases de efecto invernadero se informa de las concentraciones atmosféricas –y no de las emisiones- de esos gases. Se entiende por emisión la cantidad de gas que va a la atmósfera y por concentración la cantidad que queda en la atmósfera después de las complejas interacciones que tienen lugar entre la atmósfera, la biosfera y los océanos.

Acidificación de los océanos

oceanos-cambio-climaticoPor primera vez, el Boletín contiene una sección sobre la acidificación de los océanos. Aproximadamente un cuarto de las emisiones totales de CO2 son absorbidas por los océanos y otro cuarto por la biosfera, reduciendo de ese modo la cantidad de ese gas en la atmósfera.

La absorción de mayores cantidades de este gas por los océanos altera el sistema de los carbonatos marinos y provoca un aumento de la acidez del agua.

Según se desprende de los datos indirectos derivados de los registros paleoclimáticos, no parecen existir precedentes para el ritmo actual de acidificación de los océanos, al menos en los últimos 300 millones de años. La acidificación seguirá acelerándose en el futuro, por lo menos hasta la mitad del siglo, de acuerdo con las proyecciones de los modelos del sistema Tierra.

Las posibles consecuencias de la acidificación de los océanos en los organismos marinos son complejas. Especialmente preocupante es la respuesta a la acidificación de los organismos calcificantes, como corales, algas, moluscos y distintas especies de plancton, puesto que su capacidad para construir conchas, caparazones o material para sus esqueletos (mediante la calcifi­cación) depende de la concentración de ión carbonato. Para muchos organismos, la calcificación disminuye conforme aumenta la acidificación.

“La inclusión de una sección sobre la acidificación de los océanos en este número del Boletín de la OMM sobre los gases de efecto invernadero era necesaria y resulta apropiada. Ya es hora de que el océano, en cuanto uno de los principales factores determinantes del clima del planeta y atenuante del cambio climático, se convierta en un elemento central de los debates sobre el cambio climático”, declaró Wendy Watson-Wright, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

El informe se publicó en vísperas de la Cumbre del Clima, a celebrarse en la sede de la ONU el 23 de septiembre, la cual busca impulsar un acuerdo ambicioso sobre el tema para el año 2015.