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Foto: Bernarda Castillo. Gentiliza Revista Sorbete Letelier.

-Las indicaciones presentadas por el Ejecutivo al proyecto de la reforma educacional mostraron un camino contrario al que vienen defendiendo, y ustedes insisten en demandar una instancia directa con el Gobierno, ¿por qué?

La lectura que hacemos de las distintas indicaciones que envió el Gobierno, así como de las reuniones y señales políticas que han entregado, es de una reforma educacional en retroceso, que abre cada vez más puertas hacia los sectores conservadores, a los que han querido detener la agenda de cambio del modelo educativo chileno, y que los guiños están siendo más bien hacia la derecha y la oposición que hacia el movimiento social y quienes hemos propiciado el escenario de cambio en la educación. Frente a ello, lo que no queremos es restarnos de la discusión. Todo lo contrario, queremos incidir dentro de este proceso y seguimos exigiendo una instancia directa donde podamos generar algunos niveles de acuerdo que nos permitan avanzar hacia una dirección que vemos que hoy no está tomando la reforma educacional.

-¿Pero por qué insistir en esa estrategia, considerando que las indicaciones ya mostraron una postura distinta a la de ustedes?

El resultado de este proceso tiene que ver con las fuerzas que han ido mostrando los distintos sectores, no solo por parte de la oposición, sino también al interior del Gobierno, donde sabemos que hay posturas bastante contrarias, y con principios muy distintos a los que queremos. Esto no se trata del blanco y negro que plantea el Gobierno, sino de justamente los matices que se logran al generar una correlación de fuerzas favorables. Por eso no sólo estamos exigiendo una instancia de diálogo, sino que vamos respaldar eso con movilización, y mostrar que hay una mayoría organizada, que ha salido a la calle durante los últimos tres años para exigir cambios profundos en la educación. Entonces, dentro de las alternativas que tenemos, es fundamental que se concreten estas voluntades que ha manifestado el Gobierno, discursivamente al menos, de querer escuchar a las amplias mayorías de Chile, cosa que hasta ahora no se traduce en las indicaciones ni en el proyecto de ley. Por eso nos interesa cambiar el rumbo de  esta reforma, para que responda efectivamente a los sectores de la sociedad que quieren un cambio y no a los empresarios de la educación.

es fundamental que se concreten estas voluntades que ha manifestado el Gobierno, discursivamente al menos, de querer escuchar a las amplias mayorías de Chile

-Han criticado las indicaciones porque mantiene los flancos abiertos utilizados para el lucro encubierto, ¿esto sería para ustedes como cambiar algo para que no cambie nada finalmente?

Dentro de las indicaciones que nosotros presentamos desde el Centro de Estudios de la Fech, hacíamos hincapié en el tema del arriendo, y también se los señalamos directamente a los ex dirigentes estudiantiles que hoy son parlamentarios, sobre que no se podía dar pie atrás sobre ese aspecto, que tal vez sea el único mecanismo que permita evitar el lucro efectivo en la educación. El tema de los arriendos y el traspaso de recursos en sociedades relacionadas, lo hemos visto durante de muchísimos años en la educación superior, a pesar de estar prohibido por ley. Entonces, hay justos resquemores frente a esta indicación que permite el lucro efectivo que creemos que tiene que ser evitado a toda costa, y el mecanismo tiene que ser justamente el que sea una exigencia para los sostenedores ser dueños de los establecimientos. Y si va a haber casos excepcionales, que sea eso y nada más, pero no que se abra la puerta para que todos estos sostenedores que no quieren abandonar el negocio de la educación y quieren seguir con este delito social que es sacar ganancias, y además con dinero de todos los chilenos y chilenas.

-Los guiños también han ido para la DC y para Ignacio Walker, y estas indicaciones fueron recibidas como un triunfo para su sector y para las escuelas de la iglesia católica ¿Los estudiantes se quedaron fuera. Estas dificultades se podían prever de antes y ahora ya fueron confirmadas con las indicaciones. ¿esos son los verdaderos interlocutores del Gobierno?

Definitivamente hay un sector que logró incidir en el proceso, y las puertas que se abrieron por parte del ministerio de Educación fue a un sector de la Democracia Cristiana, al sector de la oposición, y a los colegios que son propiedad de la iglesia. La “cocina” de las indicaciones ha sido más que favorable para estos sectores, y finalmente han dejado de lado al movimiento estudiantil, a los profesores y a las familias chilenas. Es una nueva versión de la política de los consensos, que esperamos tengamos la capacidad de revertir, y por eso llamamos a movilización y también pedimos la instancia directa, donde el Ministerio donde de una vez por todas tome la decisión política de generar acuerdos con el movimiento social.

Creo que ningún parlamentario que señala tener compromiso con el movimiento social debe aprobar estas indicaciones y este proyecto que amenaza la educación pública

-La diputada Vallejo ya anunció que, tal como está el proyecto, no está en condiciones de aprobarlo. ¿Esperan esa misa actitud de parte del resto de los diputados de la bancada estudiantil?

Creo que es una cuestión básica para todos quienes han defendido la necesidad de una educación pública de calidad y gratuita, de acabar con el mercado educacional. Independiente de las diferentes miradas que se pueda tener frente a esta reforma educacional, creo que ningún parlamentario que señala tener compromiso con el movimiento social debe aprobar estas indicaciones y este proyecto que amenaza la educación pública continúa con el lucro en la educación, y que finalmente no estemos frente a una reforma que tuvo la posibilidad de generar los cambios estructurales, pero finalmente no lo hizo.

-En la reunión del comité político de la semana pasada, el Gobierno ya llamó al orden a sus filas, con los presidentes de partidos, para lograr que sus diputados aprueben las indicaciones. Esta estrategia que busca agilizar la tramitación en el Congreso les deja poco tiempo. Si no se cambian las indicaciones, ¿esperas que la diputada Vallejo y otros puedan romper ese llamado al orden?

Debería hacerlo, en función del compromiso que establecieron directamente antes de asumir como parlamentarios. Esto lo han ratificado en el último tiempo, por lo que no debería haber un respaldo a un proyecto tan insuficiente y contradictorio como el que se está presentando hoy día. Esperamos que haya una ratificación de ese compromiso en la votación de ese proyecto, pero sobre todo a la hora de generar condiciones junto al movimiento social para cambiar el rumbo de la reforma actualmente.

– ¿Ven posibilidades de que las posiciones cercanas al movimiento estudiantil sean mayoría? ¿o será un gesto más bien testimonial?

Tiene que haber primero una búsqueda de soluciones y de cambio de rumbo a la reforma que sea previa a la votación del proyecto de ley. Ellos también tienen que presionar para sus indicaciones pasen y sean discutidas y valoradas dentro del proyecto, y que van en una línea bastante contraria a lo que ha presentado el Ministerio de Educación. Las indicaciones que nosotros también hemos presentados van en la línea de fortalecimiento de la educación pública, y de desmantelar el mercado educativo, y pensamos que tienen que ser consideradas. Por lo tanto, hay pasos previos que debiesen ser cumplidos y buscarse con una discusión con el movimiento social, como con los sectores que defienden la educación pública de nuestro país. Los pasos previos deben existir, pero también la señal política frente a la intransigencia del Gobierno debiese ser el rechazo a estas indicaciones en caso de que no se hagan los cambios.

A nosotros la paciencia se nos acabó hace bastantes años, y ahora esperamos que el ministerio de las señales concretas.

-Esto se discute este martes en la Comisión de Educación, y está por verse cómo resulta el llamado al orden del Gobierno. Concretamente, ¿cuánto tiempo más están dispuestos a esperar por esta instancia de diálogo directo que están demandando?

El Ministerio señaló que dentro de las próximas semanas iba a enviar una invitación formal. Nosotros hasta el momento no hemos recibido ninguna explicación más que la que hubo, que señalamos que era ambigua y falta de crítica respecto del plan de participación ciudadana, y que no esclarecía cuáles serían las características de este posible diálogo directo. Nosotros hemos dicho muy claramente que los objetivos nuestros son reorientar la reforma educacional, que sea una instancia vinculante en la que finalmente podamos llegar a acuerdo que se transforme en proyectos de ley, y en glosas presupuestarias para la Ley de Presupuesto de 2015, que sean soluciones también para los estudiantes endeudados o para los que hoy están con sus universidades en crisis, como la Universidad del Mar, Universidad Arcis y otras. Tenemos claros nuestros objetivos y estamos a la espera de que la voluntad del Ministerio se transforme en algo concreto.

-Si no llega esa invitación esta semana, ¿cuánto tiempo más les dura la paciencia?

Es bastante poco el tiempo que nos queda, porque la discusión de Ley de Presupuesto parte ahora a finales de septiembre. Nosotros ya estamos definiendo con las otras organizaciones el día de la movilización, pero ya hemos hecho la convocatoria para las primeras semanas de octubre. A nosotros la paciencia se nos acabó hace bastantes años, y ahora esperamos que el Ministerio dé las señales concretas.