abortoEste 28 de septiembre se celebra el Día Internacional por la Despenalización del Aborto, el cual se instauró en 1990 por organizaciones feministas de Latinoamérica y el Caribe, fecha que resulta particularmente especial para los siete países en el mundo en donde esta práctica es absolutamente ilegal, entre ellos Chile.

Hablamos con Fanny Berlagosky, parte del colectivo “Articulación Feminista por la Libertad de Decidir”, y marca un punto de distancia con el proyecto que anunció el Gobierno el pasado 21 de mayo, asegurando que “va más allá de todo lo que se ha planteado, porque creemos que la libertad de decidir es la base fundamental para crecer como sociedad”.

 

El Día Internacional por la Despenalización del aborto, fue una jornada que se instauraron organizaciones feministas de Latinoamérica y el Caribe, y aún cuando varias organizaciones de DD.HH. han hecho sugerencias a Chile para despenaliza esta práctica, subsiste la persecución penal en estos casos. ¿Cómo evalúa el actual estado de avance del debate en esta materia tras el anuncio hecho por la presidenta?

Creo que sin duda algo hemos avanzando, porque es un tema que estaba invisibilizado. Ha estado el tema en el escenario político, con diversas voces y opiniones, y creo que es valorable. Lo que sí nos da vergüenza es seguir dentro de los países más atrasados a la hora de relacionar el aborto con los derechos humanos. Los derechos de las mujeres son derechos humanos, y el aborto es parte de uno de los fundamentales, ya que en eso se definen los proyectos de vida de las mujeres.

Me parece que este es un aspecto en el cual no estamos en un nivel de avance como lo exigen las realidades que hoy vemos en el mundo, y eso nos sitúa como un país irrespetuoso de las mujeres y sus decisiones. Por otro lado, nos reduce a países que se ven como no reflexivos y no dialogantes con su sociedad. Entonces, me parece que aún falta mucho por avanzar.

Si miramos nuestra propia historia como país, vemos que hasta en los años 30 había propuestas muy avanzadas en comparación a las que hoy tenemos. Cabe preguntarnos por la deuda que tenemos con tantas generaciones. Hemos aceptado un legislación y una Constitución que no corresponde además a este siglo.

De hecho hace poco se cumplieron 25 años desde que el aborto es penalizado en todas sus formas. Sin embargo, el proyecto del Gobierno despenaliza sólo por tres causales. A su juicio, ¿Es un avance o es insuficiente?

Desde la mirada de los DD.HH. Si vemos que el aborto debiera ser parte del respeto al cuerpo, la vida y las decisiones de las mujeres, la verdad es que es absolutamente insuficiente. Pero también lo es si lo vemos en cuanto a cifras. La estimación promedio de los abortos que hay en Chile anualmente, y que es una estimación porque faltan estudios y es difícil saberlo al ser abortos clandestinos, el cálculo que se hace en la salud pública es de unos 100 mil abortos. En cambio, por el tema de las tres causales, sólo podrían recurrir aproximadamente uno 2.700 casos al año. Eso está estudiado por un médico, y representan apenas el 3% de los abortos.

La verdad es que es insuficiente, y por eso como Articulación Feminista planteamos que tenemos que tener un aborto libre, legal, gratuito y seguro. Para nosotras es lo más necesario, aprovechando este momento en que las sociedades están más abiertas a mirar estos temas tan complejos.

Hace poco un grupo de expertas de la ONU recomendó a Chile despenalizar el aborto para las menores de 18 años. Esa recomendación, ¿va por el lado de lo más urgente, o no es tan así?

Como decía, no tenemos tantas cifras, pero las mujeres más jóvenes son las más vulnerables también. No todas tienen acceso, por ejemplo, a anticoncepción de emergencia. Este país también ha mostrado que la información y prevención no se han hecho bien. Por eso tenemos embarazos no deseado, y una alta cifra de embarazo adolescente. Por lo tanto, obviamente la sugerencia del Comité de Derechos Humanos es totalmente atendible. Pero este es un proceso que se viene viviendo hace tiempo. Chile ha sido objeto varias veces de recomendaciones, desde el Comité de Derechos Humanos hasta el Comité de Eliminación contra la Mujer.

Eso todavía está en un ámbito en el que la sociedad no lo conoce y no ha sido informado, y se incurre en la negación de derechos, cuando se han recibido formalmente estas recomendaciones.

Ayer también se supo que Amnistía Internacional solicitó al país la despenzalización total del aborto. ¿Hay también una diferencia de enfoque que va quizás desde el ámbito de los derechos a uno centrado en los problemas de salud pública?

Diría que son dos temas que están enlazados también. La salud es un derecho humano, y entonces también tienes ahí el aborto como un tema de salud pública, porque lo es. Al mismo tiempo, es un tema de derecho humano, porque transitan por todas las áreas de la vida social. Yo no lo veo uno fuera del otro, porque esta dicotomía generalmente confunde.

Este es un tema que es transversal en todos sus aspectos. Es un problema salud pública, justamente porque no contamos con todas las cifras que requerimos, no hemos identificados los datos necesarios para hacer un buen análisis, pero sí sabemos e inferimos a través de los abortos que llegan a los hospitales, que tenemos una cifra importante de abortos clandestinos.

Sobre el proyecto del gobierno, se señaló desde el inicio que el Ejecutivo iba a patrocinar alguno de los proyectos que ya existían sobre despenalización del aborto. Sin embargo, aún no se conoce detalles de cuál será ese proyecto, ni de sus plazos, urgencias, ni nada. ¿Qué opina de esta demora en conocer los detalles, considerando que el anuncio se realizó el 21 de mayo?

Siempre se dijo que iba a ser para el segundo semestre del año, pero no hemos sabido más de las posiciones ni opiniones del gobierno. Yo creo que éste es un tema que se relaciona con muchos poderes, porque está la iglesia y muchos partidos que han tenido una reacción muy castigadora en relación al tema. Es algo difícil, algo importante, y finalmente pasa porque este es un derecho humano que nos confiere poder sobre nuestro cuerpo, y no el poder que ejerce el Estado sobre el cuerpo de las personas. Esa es un área que complejiza mucho los análisis y todas las posiciones, ya sean políticas, religiosas o las que sean. Este es un tema que muchos prefieren guardarlo en algún lugar.

Este gobierno tiene además otros temas tremendos también. La Educación, la Reforma Laboral, la Tributaria, etc. Ahí han tenido mucha falta de información y de opiniones más amplias. Este es un país al que le cuesta mucho dialogar.

¿Qué crees que ha pasado con el debate desde el momento en que se hace el anuncio?

Ha habido acciones importantes como la marcha del 25 de julio. Esa fue una gran manifestación, fue mucha gente joven, que es la generación que tiene el tema en sus manos, que transcurre en sus vidas. Y ahí la posición era justamente por un aborto libre, seguro y gratuito. Eso fue lo que más importante para nosotras, que estuvimos ahí, y que vimos cómo diferentes organizaciones, algunas pequeñas, grupos de mujeres, están con la avidez de tener un país que respete los derechos humanos.

Recientemente en España se tuvo que retirar un proyecto que intentó reformar el aborto, considerando que para ellos es legal desde 2010, y que quería hacer más estrictas las condiciones para llevarlo a cabo. Obviamente hubo mucha presión de las organizaciones feministas y de partidos de izquierda para lograr que no se avanzara en esa línea. ¿Por qué crees que el tema está siendo discutido a nivel mundial y que, a pesar de que algunos países lo tienen resuelto hace tiempo, aún hay intentos incluso de retroceder en el tema?

El gobierno de España es un gobierno de derecha, y que tiene en la base de su pensamiento el control de los cuerpos. La biopolítica o el biopoder, es parte de una construcción teórica que subsiste, y también lo hace en Europa. Además allá influye mucho la baja en los índices de la fecundidad. Es decir, este es un tema geopolítico, por eso es tan complicado. Si bien  es cierto que se retiró el proyecto en España, ahora lo llevaron al Tribunal Constitucional para su discusión.

Hay áreas en donde se está buscando restringir el tema de las causales como en nuestro país, por ejemplo. Creo que en eso se incurrió en una reducción de la población que tendrá acceso al aborto, lo que es una falta de respeto hacia la población, ya que finalmente estamos hablando de una política pública. Tenemos que mirar a toda nuestra población.