rusia-ucrania-ejercito_MILIMA20140331_0095_3Pareciera que el conflicto en Ucrania está progresando hacia una resolución. El presidente ucraniano Petro Poroshenko ha formulado un plan de paz que implica la autonomía de las regiones del este controladas por los rebeldes y la amnistía para los combatientes si acceden a dejar de luchar y a ser parte del nuevo diseño de Ucrania.

Mientras, Ucrania firmó un acuerdo con la Unión Europea para crear lazos económicos más fuertes, consolidando su alejamiento del poder económico de Rusia, aunque también acordó aplazar algunas de las medidas del acuerdo por un par de años, para apaciguar a los vecinos.

La mayoría de las fuentes en Occidente creen que Rusia ha apoyado militarmente la rebelión y que quizás incluso la ha instigado de manera encubierta, en represalia por la revolución en febrero que derrocó al presidente Viktor Yanukovich.

Rusia se anexionó la región de Crimea en marzo, donde la mayoría de los habitantes son étnicamente rusos y habían apoyado a Yanukovich, y históricamente había sido parte de esa nación. En las regiones en el este de Ucrania, las poblaciones también se inclinan más hacia Rusia que las poblaciones en el oeste. En los meses siguientes, rebeliones contra el gobierno ucranio y por la independencia o unión con Rusia fueron haciéndose cada vez más frecuentes.

Los recientes compromisos asumidos por el gobierno de Kiev con los rebeldes ha generado críticas dentro de Ucrania y en el Oeste que creen que conceder algo, sin importar lo que sea, será fundamentalmente admitir la derrota, permitiendo que Rusia tenga el poder que quería dentro de Ucrania.

A pesar de estos acuerdos y del alto el fuego, los combates continúan en algunos lugares, y no está claro si todos los rebeldes aceptarán estos términos y depondrán las armas.

La paz es difícil aún de vislumbrar, pero parece que el conflicto empieza a inclinarse hacia una solución.