rodrigo-peñailillo-a1Tras el comité político ampliado de este lunes, el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo indicó que para el 2015 habrá un giro en su agenda hacia temas “ciudadanos”:  “Dinamismo de la economía, seguridad, salud pública y transporte, entre otros temas que le preocupan a la gente, serán prioridad para el año 2015”.

El anuncio se hace a la par con la publicación de los resultados de la última encuesta Adimarck donde la aprobación a la gestión de la presidenta baja al 42%. De las áreas de gestión, Educación y Transportes anotan importantes bajas: Educación baja de 35% a 23% y Transportes de 25% a 19%.

Ante este giro declarado por el gobierno, el ex presidente de la Fech, Andrés Fielbaum, señaló que “existe la continuación de un animo improvisado, el gobierno logró increíblemente inventar fantasmas y enemigos para una reforma educacional que hace dos años tenía un gran consenso”, agregando que ante el desorden, “parece que el gobierno está jugando, viendo con qué tema puede volver a convencer a la opinión pública sin darse cuenta que justamente las reformas las ha hecho sin convocar a los actores sociales”.

A pesar del cambio de ejes de preocupación, aún queda mucho por discutir sobre educación desde desmunicipalización hasta educación superior, donde será ineludible para el gobierno retomar iniciativa en su reforma.

Para el ex dirigente estudiantil, “el ánimo reformista nunca fue más que un discurso por más que así se haya presentado. Yo creería que el famoso cambio en la agenda no es gran cosa, sino que es simplemente cambiar un eje discursivo para seguir haciendo reformas que hasta ahora tienen títulos grandilocuentes pero con contenidos muy tenues”.

Reforma Constitucional

El análisis al interior del oficialismo sostiene que existe una distancia en cómo  la gente percibe los ejes estructurales del gobierno, como las reformas tributaria, Asamblea-COnstituyente-Cuarta-Urnaeducacional y nueva Constitución, por ser proyectos complejos. Una de las medidas será retrasar en la agenda la discusión constitucional y a pesar de la molestia de los sectores oficialistas que promueven la discusión, los ministros Elizalde y Peñailillo salieron al paso a recalcar que “el mecanismo y los plazos los define la presidenta”.

Así, se define el mecanismo para construir la nueva carta fundamental y se debatirá recién en 2016. Para el historiador Sergio Grez, “el gobierno continúa con sus ambigüedades y dilataciones de este tema que es fundamental para la ciudadanía. No es posible que un proceso constituyente democrático depende de la voluntad de una sola persona” y agregó  que la prioridad es definir el modelo para la discusión y aprobación de una nueva carta fundamental.

Ante el debate sobre el mecanismo, La Moneda solamente se ha pronunciado ante el hecho de que será participativo, pero para Grez “hay diferentes tipos de participación, una que es puramente consultiva, donde algunos operadores convocan a personas a discutir, toman sus opiniones y luego las procesan de acuerdo a su propios criterios. Esas son consultas no vinculantes y hay vinculantes en donde la opinión ciudadana es la que define”, sostuvo.

Para el historiador, habría sido central comenzar por el cambio constitucional, pero evalúa que “no hay apuro por parte del gobierno, todo lo contrario, debería haber impulsado desde el primer momento el cambio constitucional aprovechando la legitimidad política, no lo hizo y todo parece indicar que para la reforma constitucional estaría generándose un escenario muy parecido al que terminó instalándose en la reforma tributaria”

En tanto el vicepresidente del Partido Humanista, Joaquín Arduengo, afirmó que “una de las cosas que le ha faltado a este gobierno es la honestidad en la ruta a una verdadera democracia. No es la deshonestidad de la mentira directa, sino de la manipulación. Esto es “hacer como si” quisieran una Constitución realmente democrática. Basta recordar como indirectamente hicieron como si hubieran estado de acuerdo con la campaña Marca tu Voto (AC), para que una vez electos, mandaran de inmediato a la impulsora de esa campaña, Javiera Parada como agregada cultural a Nueva York”.

En su opinión, “es el colmo que un tema de primera importancia respecto del futuro de nuestro país, se lo ponga junto con el impulsar la economía, mejorar la seguridad y transporte público, como si se tratara de cuestiones de administración. Por otra parte, hablan de reformas a la educación y la salud, como si estas cuestiones no estuvieran sometidas a una Constitución generada en dictadura. La educación y la salud son temas constitucionales, porque la actual carta es la que permite el robo y la explotación de los chilenos, en relación a sus derechos fundamentales. Lo mismo ocurre con los recursos para la previsión que son derivados a las grandes empresas y a la banca, otorgando jubilaciones miserables”.