alemanes-aliados-cambiaron-armas-por-balon-1418897406690Durante el próximo 25 de diciembre se celebrarán 100 años desde que se jugó el partido de la Tregua de Navidad. El inédito hecho ocurrió en medio de la Primera Guerra Mundial, luego de que los alemanes hicieran llegar regalos a sus tropas en Bélgica, desatando la celebración y los cantos navideños.

La espontánea felicidad de los soldados terminó por contagiar a sus pares ingleses, quienes decidieron salir de sus trincheras para desearle una feliz navidad a los enemigos y hasta terminaron sumándose a las canciones. Los alemanes, por su parte, decidieron compartir sus guarniciones, alimentos, tabaco y regalos con los rivales. Sin embargo, la celebración no se detuvo ahí.

los-soldados-ambos-bandos-cantaron-villancicos-1418899333932Al otro día, los bandos rivales acordaron jugar un partido de fútbol, respetando las reglas del juego y procurando sostener un ambiente de respeto y fraternidad mutuo. El juego fue un paréntesis en las hostilidades que la guerra inspiraba entre ambos grupos y se jugó en territorio neutral. Según los relatos de los mismos soldados en sus cartas enviadas a los familiares, los alemanes ganaron el partido por 3 goles versus 2 anotaciones de los ingleses: “Apareció un balón, nadie sabe de donde, y se improvisaron unas porterías con maderas y piedras”, consignan las misivas.

El episodio habría generado molestia al interior de los altos mandos de los respectivos ejércitos, que calificaron lo ocurrido como un “acto de indisciplina”. Lo simbólico del hecho incluso los llevó a ordenar intensos bombardeos en las próximas tres navidades, para evitar su repetición a futuro. Mientras, algunos señalan que el encuentro se terminó por multiplicar en todos los frentes de Europa, evidenciando la frialdad de los oficiales y el desinterés de los soldados por continuar con los enfrentamientos.

trucemirrorEl encuentro entre soldados de ambos bandos fue un atrevimiento de las filas que todavía es recordado en todo el mundo y que fue recreado en Bruselas recientemente a causa de su centenario. Durante la misma jornada, de hecho, los ejércitos pudieron recuperar sus cadáveres y los enterraron en funerales que celebraron colectivamente. A través de las cartas de alemanes e ingleses incluso creció la sensación de que la guerra acabaría tras el simbólico episodio.

Los altos mandos, no obstante, prohibieron cualquier tipo de acercamiento con el enemigo tras el partido de fútbol y hasta se habrían llevado a cabo ejecuciones para castigar a quienes participaron de la tregua. Durante meses, la correspondencia de los soldados fue confiscada y las autoridades intentaron ocultar el tema, aunque una portada del Daily Mirror consignó el hecho con una fotografía de ingleses y alemanes posando juntos. En sus 100 años, el partido de fútbol todavía es recordado en Europa como uno de los episodios más fraternos ocurridos en medio de la guerra.