DesaparecidosSegún informa hoy el Poder Judicial, doce miembros del denominado “Comando Conjunto” fueron procesados por el ministro en visita Leopoldo Llanos.

El magistrado a cargo de las causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago dictó auto de procesamiento en la causa por el secuestro calificado y asociación ilícita en los casos de los detenidos desaparecidos Nicomedes Toro Bravo y Raúl Montoya Vilches.

En la resolución, el ministro Llanos encausó a los ex miembros del denominado “Comando Conjunto” Enrique Ruiz Bunguer, Antonio Quiros Reyes, Juan Saavedra Loyola, Daniel Guimpert Corvalán, Manuel Muñoz Gamboa, César Palma Ramírez, Raúl González Fernández, Viviana Ugarte Sandoval, Juan Aravena Hurtuvia, Ernesto Lobos Gálvez, Miguel Estay Reyno y Otto Trujillo Miranda.

Los antecedentes judiciales para el fallo tomó en cuenta que el denominado “Comando Conjunto” funcionó entre los año 1975 y 1976, siendo conformado por distintos miembros de las Fuerzas Armadas y Carabineros, además de algunos civiles que habían formado parte del grupo antimarxista “Patria y Libertad”.

Operativamente, el organismo represivo funcionó en centros clandestinos de detención y tortura, denominados “Nido 20” (ubicado en el sector del Paradero 20 de la Gran Avenida) y “Nido 18” (localizado en el sector del Paradero 18 de Vicuña Mackenna); y posteriormente, desde octubre o noviembre de 1975, en “Remo 0”, ubicado al interior del Regimiento de Artillería Antiaérea de Colina de la Fuerza Aérea de Chile (en adelante, FACH). Finalmente, los agentes operativos se trasladaron desde este último lugar –con exclusión de los miembros del Ejército, que se marginaron del organismo–, a comienzos de 1976, hasta el cuartel “La Firma”, ubicado en calle 18 de Septiembre de Santiago Centro, a la altura del 200, en el edificio en del ex diario “El Clarín”.

En dichos recintos se efectuaron torturas a los detenidos, que en algunos casos derivaron en la muerte producto de las mismas, y además se registraron ejecuciones por parte de los agentes, quienes hicieron desaparecer los cuerpos.

El principal objetivo del “Comando Conjunto” fueron las estructuras clandestinas de las Juventudes Comunistas, además de algunos militantes clandestinos del PC.

En ello, la utilización de información entregada por militantes comunistas que fueron detenidos, y que en algunos casos se transformaron en agentes – como Carol Flores Castillo, Miguel Estay Reyno y René Basoa Alarcón- fue crucial para identificar a quienes asumían labores de dirección en reemplazo de las personas detenidas.

La investigación judicial determinó que en el caso de Nicomedes Toro, fue detenido pasadas las 19:30 horas del 28 de julio de 1976 por dos integrantes de la Dirección de Inteligencia de la Fuerza Aérea (DIFA), quienes lo trasladaron junto a su hermana y padres a un recinto de detención y tortura no identificado, y donde sufrió los apremios ilegítimos de los agentes mientras sus familiares permanecían con la vista vendada.

En el caso de Raúl Montoya Vilches, el dirigente sindical y militante comunista fue detenidos por los agentes del “Comando Conjunto” el 21 de julio de 1976 a los 9 a.m. cuando se dirigía a tomar la locomoción colectiva al salir de su domicilio, ubicado en calle Club Hípico, población Alessandri. Tras subirlo a un Peugeot 404 azul, no se supo más del paradero del desaparecido electricista.

Lee resolución completa del caso en el siguiente link: PROCESO TORO Y MOTOYA