El Machaq Mara está íntimamente ligado a la observación de los cuerpos celestes, planetas y machaq maraconstelaciones, durante mucho tiempo se ha tenido la percepción y certeza que los inkas fueron el primer pueblo en observar los cielos y ciertamente no los únicos en rendirle culto al Sol.

La medición del tiempo para los aymaras se logra mediante la observación de la Luna y el Sol, cuyos movimientos son registrados en un calendario Lunar (13 meses) y otro Solar (12 meses), que a pesar de tener un número de días y meses distintos, estos son coordinador mediante un calendario intercalado con lo cual ambos sistemas de medición funcionan en perfecta armonía.

Los relatos históricos  muestran que el interés andino por la astronomía tiene una base agraria que antecede a la existencia del Imperio Inka o “Tawantinsuyu”. Si bien, la base del culto solar estuvo asociada a los ciclos agrícolas, éste fue evolucionado hasta convertirse en un elemento central de la religión y la política del Imperio Tiwanaku y más tarde del Tawantinsuyu, trayendo consigo una evolución notable en la preparación y especialización de los astrónomos aymaras y quechuas.

En este documental de la fundación Originarios, se ahonda en la raicez y tradiciones aymaras, expresadas en su celebración del nuevo ciclo.