Ena-von-Baer-Golborne-MoreiraTras levantarse el secreto de la investigación en el denominado Caso Penta, hoy se reveló parte importante de las declaraciones judiciales realizadas por el contador auditor y gerente de contabilidad del grupo Penta, Marcos Castro Sanguineti, quien explicó al fiscal Carlos Gajardo la forma en que operaban las empresas del Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín para emitir boletas ideológicamente falsas, confirmando además los nombres de varios candidatos que obtuvieron financiamiento para sus campañas políticas a través del holding.

Según consigna hoy La Tercera, el contador declaró :“siempre ha existido ayuda del grupo a algunos candidatos. Ese tema se veía a nivel de los dueños Lavín y Délano con Hugo Bravo y quien implementaba esos pagos era Hugo Bravo, normalmente con facturas o boletas que se giraban a empresas Penta S.A., Penta III, Penta IN”.

De acuerdo con la información, la declaración del contador auditor corresponde a una de las varias que ya ha hecho ante el Ministerio Público –8 de julio, 8 de agosto y 27 de octubre– y que está contenida en el expediente de siete tomos que esta semana fue entregado por la Fiscalía a las partes.

Castro señala, en el segundo de los interrogatorios, que “en la última elección sé que se financió las campañas de Iván Moreira, otro sé que fue Andrés Velasco (…). No vi a ningún candidato en Penta, esto lo supe de Hugo Bravo. Supe que se financió las campañas de Laurence Golborne, Ena von Baer. Yo era el que ponía la segunda firma en esos cheques. Hugo Bravo hablaba conmigo y me indicaba que estábamos en período de campaña así que si algún nombre me llamaba la atención al momento de firmar un cheque, se trataba de eso, de campañas políticas”.

Castro agrega en su declaración que Bravo le comentó que detrás de las facturas o boletas facilitadas estaba poniendo las iniciales de los candidatos como un “ayuda memoria de él, pues la boleta que se extendía era de otras personas, no de los candidatos”, añadiendo que el procedimiento era que Juan Carlos Armijo –quien en su declaración del 20 de octubre sostiene que su jefe era Hugo Bravo–, tesorero del grupo, “venía a sacarme la segunda firma”.

“Respecto al tema del financiamiento de campañas, señalo que sólo sé que en el año 2013 vi en el piso 15 cuando subía sacar firmas a Felipe Kast, a Ena Von Baer, a Jovino Novoa y Andrés Velasco. No recuerdo haber visto a otras personas. Respecto de cheques que se hayan girado para esas campañas, lo ignoro. Yo no veía nada con el nombre de ellos. Respecto de las facturas que se pagaron a la empresa Voxcom señalo que me llegaban de Hugo Bravo y yo hacía la emisión rutinaria del cheque sin hacer más preguntas. Me llamaba la atención que vinieran con unas iniciales al reverso pero nunca pregunté el motivo”, menciona.

El contador auditor también señaló lo que ha realizado el grupo luego del estallido del escándalo, indicando que “en los últimos meses en la oficinas de Penta hemos estado revisando las boletas extendidas de manera irregular. Esta revisión la está haciendo Manuel Antonio Tocornal, Oscar Buzeta, y en la oficina de contabilidad, Dora Pérez y yo. Las boletas irregulares se están separando en montos relacionados con motivos políticos, entre ellos los de Vox.com, Inversiones Mandatos, Reactor SPA, Cactus, Ciudad Justa (Fundación de Alberto Undurraga). Eso se ha chequeado porque no están asociadas a un servicio que la empresa haya contratado. Además, por el periodo que corresponde a campañas políticas”.

La contadora general de Penta, Dora Pérez, subordinada de Castro, también prestó declaraciones ante la Fiscalía y ratificó las acusaciones que llevaron al SII a querellarse contra Délano, Lavín y sus cónyuges, afirmando que en el caso de estas últimas había boletas por alrededor de $ 5 millones. “Las cónyuges no hacían nada en Penta, no tenían oficina ni nada. Estas boletas se enviaban a Tesorería, que emitía los cheques, y luego a nosotros nos llega el comprobante de egreso con la boleta y se ingresa a la contabilidad”, declaró en la oportunidad Dora Pérez.

Por su parte, Francisco Astorga, subgerente de administración desde 1996, declaró el 4 de agosto pasado, señalando que “Hugo Bravo me daba las instrucciones de comprar los automóviles tanto personales de los dueños de Penta como las que se ocupaban en la empresa, a nombre de Pacífico. Esto se hace desde siempre. Se le compraba autos a los dueños Carlos Lavín y Carlos Délano y a Hugo Bravo”.

Su declaración finaliza con otra revelación al precisar que “ayer me junté con unos abogados quienes me hicieron las mismas preguntas que usted me está haciendo. Me lo pidió el gerente general de la empresa, don Manuel Antonio Tocornal”.

Otro importante ejecutivo de Penta y que también prestó declaraciones fue Marco Comparini, director del banco y la compañía de seguros de vida, quien no se refirió a aportes políticos sino que a otras acusaciones del ex gerente de confianza de los socios de Penta.

“Hugo Bravo era el brazo derecho de Délano y Lavín. Era el que le manejaba la chequera a ellos. Era tremendamente poderoso en el grupo (…) Bravo era el que veía de donde salían las platas para los negocios, veía los precios de transferencia. Era el experto tributario y el que veía toda la parte administrativa y manejaba el control que tenía con todos los ejecutivos, entre ellos yo”.

Bravo ha acusado que la corredora del grupo transfirió $ 5 mil millones al banco para paliar las pérdidas, a lo que Comparini respondió tajante que “esta afirmación es falsa y absurda”, ya que “no tendría sentido porque Banco Penta nunca tuvo ni ha tenido problemas de solvencia”.