freshwaterSi bien la tecnología ya existe y se utiliza en aplicaciones militares, entre otras, fueron tres chilenos los que adaptaron su uso para hacerlo doméstico, fácil de transportar y de usar. La iniciativa aún está en pañales, pero los resultados que han obtenido con un prototipo son prometedores.

Héctor Pino, Alberto González y Carlos Blamey son los las cabezas detrás de este asombroso aparato, el serviría para suplir las necesidades de agua potable de cientos de personas.

“Creemos que ésta es una instancia válida para democratizar el agua en el mundo, desde Chile, con materiales chilenos e ingeniería chilena, pero la idea es replicar este desarrollo y moldes de innovación tecnológica social en otros países, de forma de encajar los costos asociados al transporte y exportación”, cuenta Héctor.

Pino es ingeniero forestal experto en temas de aguas y actual director ejecutivo de FreshWater. Él fue uno de los que inició el proyecto, cuando comenzó a investigar sobre purificar agua sin sodio para su hija, quien padecía de una deficiencia renal. Al carro se sumaron luego González, diseñador industrial con experiencia en proyectos aeronáuticos y Blamey, ingeniero experto en submarinos y tecnología militar.

freshwater2Actualmente una de cada 10 personas en todo el mundo no tienen acceso al agua, lo que ha ocasionado que la ONU lo decretara como un derecho humano. Este brecha es precisamente una de las que este grupo de emprendedores quiere acortar, facilitando el acceso al agua en lugares que naturalmente no la poseen.

Para esto, el grupo se ha puesto metas ambiciosas y pretenden reunir 500 mil dólares a través de internet para instalar, en una primera etapa, el sistema en mil hogares de Chile y Latinoamérica, donde cerca de 34 millones de personas no tienen acceso a agua potable.

De acuerdo a los creadores del proyecto, los equipos que existen de tecnología militar pueden bordear los tres millones de pesos, mientras que FreshWater costaría menos de $ 600.000.

El sistema funciona replicando el ciclo natural del agua, generando una nube a través de las partículas del aire, la que luego pasa por un proceso de filtración, purificación y esterilización mediante un sistema de luz ultra violeta.

De acuerdo a las pruebas realizadas por un prototipo en San Pedro de Atacama y Petorca, el sistema podría generar entre 9 y 28 litros de agua al día, y mientras más cerca de la costa la eficiencia sería mayor, al existir más humedad en el ambiente.

Para ayudar al proyecto debes ingresar acá.