La declaración pública emitida por los líderes del Movimiento Gremial, que ocupan hoy la directiva de la FEUC, señala que el rechazo por parte de sus opositores “intenta establecer una metodología que haría inoperante a la Directiva en su labor de representación, pues tendría que efectuar un sinnúmero de consejos para realizar sus funciones ordinarias. Especialmente grave es que busca cambiar el sistema que operó sin interrupción durante los periodos anteriores, en que muchos de quienes hoy reclaman, eran Directiva”.

Quisiera responder para hacer honor a la verdad. Parte de esa verdad es que, sin duda, nos equivocamos en muchas ocasiones como directiva durante nuestro mandato. Sin embargo, intentamos proyectar un liderazgo democrático e inspirado en el Estatuto de la FEUC. Esto es, generando consensos y mayorías al interior del Consejo y manteniendo siempre la comunicación fluida con todos los representantes.

Prueba de ello es que entre que asumimos como directiva de la FEUC, en noviembre de 2010 y mediados de octubre de 2011 llevamos a cabo 38 sesiones Consejo de Federación. De ellos, 28 fueron sesiones extraordinarias, convocados por nosotros para discutir las temáticas referidas al movimiento por la educación. En especial, durante el segundo semestre que comenzó un paro prolongado en la mayoría de las carreras de la UC, el ritmo de las sesiones fue prácticamente semanal. Fueron más de 120 horas de discusión entre la directiva de la FEUC, los consejeros territoriales, los centros de estudiantes y todas las personas que se hacían presentes en las sesiones.

Por lo tanto, se llevaron a cabo un “sinnúmero de consejos para realizar (…) funciones ordinarias”. En consecuencia, afirmar que la forma autocrática en que pretenden llevar a cabo su función es símil a aquella que operó en periodos anteriores es una gran mentira. Sería más honesto intelectualmente que el gremialismo transparentara su agenda de derecha dura: estado mínimo y democracia protegida.

Por último, quisiera recordar a los líderes del gremialismo que fueron electos representantes, y no dueños de la FEUC. Sin duda les es difícil ejercer un liderazgo democrático cuando se pertenece a un movimiento que aún no se hace una autocrítica por haber usurpado la Federación durante la Dictadura.