Ernesto-SilvaLos coletazos del caso Penta no dejan de dirigirse hacia la UDI. Tras darse a conocer un correo en el que el dueño de Penta solicitaba gestiones a Ernesto Sivla por la Ley de Isapres, hoy una denuncia de Ciper Chile afirma que el presidente del gremialismo efectivamente promovió una indicación que favorecía a las instituciones de salud privada, entre las que se encuentra Banmédica, de cual Silva era accionista por doble vía en ese momento, y en la que el holding económico tiene el 28,74% de las acciones.

El sitio de investigaciones periodísticas ya había denunciado anteriormente que Silva todavía es accionista de Banmédica a través de la sociedad Inversiones y Asesorías Sydarta, la que controla menos del 1% de las acciones de la isapre. Su participación en dicha sociedad no consta en su declaración de patrimonio.

Sin embargo, al momento de promover la indicación, Silva también era accionista directo, al ser titular de al menos 8.300 acciones de Banmédica, equivalentes a una inversión aproximada de $5.3 millones. 

Silva ha negado haber actuado en favor de la isapre, y aseguró que el correo que Carlos Eugenio Lavín le envió el 10 de enero de 2013 correspondía uno de los tanto correos que recibe como parlamentario, “con consultas sobre proyectos que están en tramitación y donde se hacen consultas sobre información pública”.

La respuesta de Silva a la denuncia sobre su participación en la isapre fue negar el vínculo, y lo hizo exhibiendo una boleta en la que demostraba haber vendido sus acciones de Banmédica, fechada el 13 de septiembre de 2013. Sin embargo, eso sólo vino a comprobar que el presidente de la UDI se desprendió de las acciones que tenía en la institución de salud privada ocho meses después de recibir el correo enviado por Lavín,

La indicación que promovió Silva fue ingresada por el mismo gobierno de Sebastián Piñera el 6 de noviembre de 2012, la cual cambió el espíritu de la iniciativa original, favoreciendo así a las Isapres. Ésta había nacido tras una propuesta que discutió la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, la cual presidía el presidente de la UDI.

Días después de dicha sesión, Silva reconoció a El Mostrador que fue “parte del grupo de diputados que solicitó al gobierno presentar esta indicación y creo que es una buena medida, importante y que mejoraba el proyecto”.

Todo esto ocurrió entre noviembre de 2012 y enero de 2013, cuando Ernesto Silva era accionista de Banmédica, y que según el documento presentado por él mismo, fueron vendidas en septiembre de 2013.

Aunque el conflicto de intereses era evidente, el diputado decidió no inhabilitarse de la discusión, y muy por el contrario, terminó proponiendo indicaciones que fueron incluidas por el Ejecutivo dentro del proyecto.