Daniela Lopez“Nunca fui reina de ninguna primavera”.

Así rezaba su cuenta de Twitter ese día de agosto donde el Premio Nacional de Literatura no llegó…

Y así partiré estas líneas más cargadas de emoción y de tripas corazón que de argumentos opulentos.

Tu lucha, tu legado, tus letras como trincheras sexuales y subversivas que incomodaban a esa política masculina, patriarcal y soberbia. Los escándalos del barrio y del partido, las escenas homofóbicas del popular como del pije. Una historia de disidencia sexual y política como una batalla, como una denuncia, como una crítica aguda que transformó el estigma en frente, en voz de la diferencia y que en la disputa ideológica siempre ha sido lo indeseado, inmoral y antinatural.

Esa diferencia que nos volvió a hablar de libertad y que interrogó a esa igualdad gris, homogénea, fría, que no acepta fisuras, que nos exige tener más niñas y niños bonitos y menos raritos para que podamos ser iguales.

Para ellos fuiste loca, politiquería, feminista, cola, impura, hereje, opacada por la ley oficial y divinamente instituida por ese poder que sin mediaciones, que sin una democracia real se cree la verdad que separa el bien del mal.

Para nosotr@s eres furia, historia negada, des-orden, lucha, indignación y dignidad.

Tu lucha que es nuestra es tan antigua como la opresión y se inicia con ella, simultánea y asfixiante.

Hoy la vida está más viva y nos impone el deber de seguir construyendo la historia de l@s no reconocid@s, de l@s ilegítim@s.

El Premio Nacional de Literatura ese día no fué…sin embargo tus letras nos embriagan de ansias de igualdad y fecunda rebeldía.

Adiós mariquita linda..

“La guardia pretoriana casi nos hace puré de yeguas. El lienzo que no pudimos abrir decía “Homosexuales por el cambio” como Yeguas Troykas y no tenía ninguna falta ORTOgráfica, pero no entendieron..¿cachay?” Las Yeguas del Apocalipsis. “Que no muera el sexo bajo el puente.”