damián pachter

Finalmente en Israel apareció el periodista argentino Damian Pachter, quien el domingo pasado decidió abandonar argentina, según él, por miedo represalias y seguimientos en su contra.

El reportero del diario Buenos Aires Herald fue el primero en informar por Twtiter del crimen que mantiene conmocionada a la nación trasandina.

“Encontraron al fiscal Alberto Nisman en el baño de su casa de Puerto Madero sobre un charco de sangre. No respiraba. Los médicos están allí”, tuiteó el periodista la medianoche de ese día, tres horas antes de que se confirmara oficialmente la muerte del fiscal.

Tras asegurar que se iba “porque mi vida corre peligro”, tanto el portal Infobae como Clarín informaron profusamente de la versión del periodista, poco antes de abandonar el país. “Desde que empezó todo esto -explicó-, una fuente cercana, confiable desde hace años y que sabe moverse en el mundo de la inteligencia, me venía tirando indirectas”, aseguró.

Sin embargo hoy, Página12 afirmó que Pachter no avisó a sus colegas y superiores de las supuestas amenazas que habría recibido, y tildó su caso como “extraño”.

La redacción del Buenos Aires Herald que se enteró por otros diarios del supuesto riesgo que corría el periodista, observa su caso con sorpresa. En diálogo con Página/12, fuentes de esa redacción aseguraron que el joven nunca habló de las supuestas amenazas y que simplemente dejó de ir a trabajar aduciendo problemas de salud”, indica el texto.

La nota escrita por Patcher revela que estuvo tres años en el ejército israelí, situación habitual entre los jóvenes judíos que peregrinan a sus tierras de origen. Sin embargo,  Página12 advirtió que, según les habría contado a sus compañeros de trabajo, también actuó como “vocero” de alguna clase en dicho cuerpo militar.

Además, habrían ciertas inconsistencias entre la versión de Pachter y la de sus compañeros, ya que según el periodista se puso a revisar un cable mientras trabajaba en la redacción de su diario el día viernes, ante la recomendación de un colega de la BBC. Sin embargo, los jefes y compañeros de trabajo aseguraron que Pachter no llegó a trabajar ese viernes.

Sebastián Lucunza, director del Buenos Aires Herald, indicó que “(las amenazas) no las transmitió en la redacción, ni a sus jefes, ni a sus compañeros de la puntocom o de la edición impresa, en ningún momento. Pregunté a todos los editores y redactores que vi en estos dos días y todos se enteraron por Infobae, y más tarde por Haaretz y Clarín. Es un periodista joven que se vio obviamente tensionado por el tenor de la primicia que tuiteó, pero no estábamos al tanto de lo que luego contó“, indicó.