Laura GallardoLos anuncios hechos ayer por la presidenta Bachelet relativos al desarrollo de la ciencia –exactas, naturales y sociales– en Chile constituyen, a mi juicio, un cambio paradigmático y un paso fundamental para el desarrollo y la calidad de vida de quienes habitamos este país. Ayer se constituyó una Comisión Presidencial variopinta que debe hacer propuestas para: 1) fomentar el quehacer científico y tecnológico en Chile; 2) integrar la ciencia a la cultura y la educación; y 3) proponer una institucionalidad coherente y fuerte bajo un marco ministerial. Esta comisión debe entregar sus propuestas antes de junio de 2015 de modo que las mismas puedan expresarse en la próxima ley de presupuesto.

Es cierto que no es primera vez que se constituye una comisión, ni que se habla de la importancia de la ciencia y la tecnología. Pero sí es la primera vez que se conecta de modo explícito y directo la ciencia con el desarrollo, la equidad y la sustentabilidad. Esto no es ciencia como entelequia académica, tampoco es ciencia para el fortalecimiento de un sector productivo dado, sino que ciencia como herramienta de cambio y de mejor vivir. Si se hace bien podemos pasar de ser un país miembro de la OECD dado su ingreso per cápita o por su exportación “piedras, frutas y palos” como decía alguien, sino que ser uno que lo haga por su inteligencia, sus servicios, su diversidad, su liderazgo, su igualdad y su mejor calidad de vida.

Hacerlo bien no sólo depende de los altos, medios y bajos funcionarios de gobierno. Esto depende de la comunidad científica y de la ciudadanía que seamos capaces de ejercer. Tenemos que subir la mirada para elevar la ambición, para crecer como comunidad, para colaborar en la Región, para contribuir al mundo. Esto no es para prolongar ad infinitum la vida útil de uno u otro proyecto, esto es ciencia para el desarrollo.

El Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 acaba de cumplir dos años. Los desafíos de la variabilidad climática, el cambio climático y la resiliencia duran más de 2, 5 y 10 años y debemos ser capaces de crecer, sumar y conectar nuestra ciencia al desarrollo, la equidad, la diversidad y la sustentabilidad. Lo mismo aplica a toda la ciencia.