Diego LagomarsinoUna prolongada conferencia de prensa ofreció el hasta ahora único imputado en la investigación por la muerte del fiscal argentino, Alberto Nisman. Diego Lagomarsino, colaborador del fiscal, fue quien además le entregó el arma con la que presumiblemente se habría quitado la vida el fiscal.

Acompañado de su abogado, Maximiliano Rusconi, Lagomarsino relató ante las cámaras de la prensa argentina cómo fue que terminó entregándole un arma a Nisman.

Lagomarsino inició la conferencia nervioso, y aclarando que no había hablado hasta ahora por solicitud de la fiscal que lleva el caso. “Mi silencio se debió a que la fiscal me lo pidió. Me dijo que no hable con ningún medio”, indicó y agregó que “yo tampoco estoy bien. Se fue una persona con la cual trabajé mucho tiempo”.

Con lágrimas es sus ojos, Lagomarsino afirmó que “antes que nada, quería hablar con la doctora Arroyo Salgado (esposa de Nisman)”, y luego comenzó su relato.

“Estoy el sábado en mi casa y me aparece una llamada privada, al rededor de las 16:25 horas. No lo escucho. Suena de nuevo y atiendo. Era Nisman diciendo si podía ir. Me cambié y me fui hasta allá. Fueron 20 minutos de viaje“, indicó.

“Entro por la puerta de servicio, como normalmente lo hice. Me abrió la puerta él y me hizo pasar. Había mucha documentación”, siguió.

“Le pregunté si él pensó que esto iba a tener más repercusión de la que él pensó y me dijo que sí, que tenía más miedo de tener razón que de no tener razón. Y me dice ¿tenés un arma? Eso me dejó mal parado. No entendía nada”, continuó.

“Imagínense si ustedes están con su jefe y les pregunta eso. Lamentablemente dije que sí, le pregunté para qué la querés. Me dijo: no confío ni siquiera en la costodia. En ese momento, él se quiebra y me dice: ¿vos sabés lo que es que tus hijas no quieran estar con vos por miedo a que les paso algo?”, prosiguió.

“Le dije ‘mirá, es un arma vieja, una 22’. ‘Es para llevar en la guantera por si viene un loquito y me dice que soy un traidor hijo de puta’“, indicó Lagomarsino.

Tras aclarar que el arma presentaba fallas, el ex colaborador de Nisman agregó que “accedí (a entregarle el arma). Salí a mi casa pero el arma no estaba tan a mano. Mi mujer me vio mal, pálido, y me preguntó qué me pasaba“, indicó.

Lagormarsino esperó a que su mujer saliera con su hermana, cuando recibió un nuevo llamado de Nisman consultando por el arma. “Junto las partes del arma, la guardo, llevo el título de propiedad del arma, y vuelvo a Madero (barrio donde estaba el departamento del fiscal).

A la ida no estaba la custodia. ‘Los mandé a hacer un trámite’, me dijo. Cuando volví estaban. (…) Nisman sale con un sobre de color madera en la mano y el custodio se va cuando él se lo entrega. Yo estaba shockeado todavía”, agregó.

“Me hace pasar al living (…) Le expliqué cómo usar el arma. Me dijo que no la iba a usar. Igual le expliqué las medidas de seguridad, hizo toda la operatoria delante mío. En la primera visita, le digo si estaba ‘calzado’ y él me dice que tiene portación, pero no tenía arma. Me dice que me vaya, que él tenía que terminar ‘con esto’. Me había dicho que nos veíamos después de la declaración del lunes“, indicó Lagomarsino.

El ex colaborador concluyó explicando su últimos movimientos hasta el día de la muerte de Nisman. “El día domingo, voy al supermercado y tipo 11 le mando un mensaje a Nisman. ‘¿Estás más tranquilo ahora?’. Nunca contestó”, concluyó Lagomarsino.