boric-quintana-A1El diputado de Izquierda Autónoma Gabriel Boric analizó esta mañana la situación de presunto tráfico de influencias que involucra al hijo de la Presidenta Bachelet, Sebastián Dávalos, por el millonario crédito que gestiono junto a su esposa con Andrónico Luksic, dueño del Banco de Chile.

El parlamentario por Magallanes criticó el silencio de la Nueva Mayoría ante el caso, y aseguró en entrevista con Radio Bío Bío que “acá hay un doble estándar. Es un tremendo error que no se mida con la misma vara los errores y actuaciones de la derecha que los errores propios. Eso es inaceptable. Termina desprestigiando a todo el sistema político”.

“Termina dando cuenta de un relativismo moral que a largo plazo le hace muy mal no solamente a los partidos de la Nueva Mayoría, sino a las instituciones y a la política chilena”, agregó.

Boric señaló que “Osvaldo Andrade está totalmente silente. Jaime Quintana está pasando por una situación difícil, pero alguien del PPD podría perfectamente levantar la voz. Yo creo que el único que ha tenido declaraciones ad hoc con esta situación es el subsecretario de Hacienda, Alejandro Micco, pero quizás le llegó un reto y después no lo escuchamos más. Es bien vergonzoso. En la medida en que se conocen más antecedentes, por ejemplo, el de que hubo una ganancia de $2.500 millones que ya está consolidada, a mí me da vergüenza”.

“La mejor defensa en este tipo de casos -explicó el diputado en Bío Bío– es ser absolutamente inflexible y tener la misma vara, la misma vara con la que hemos medido a la derecha por todo el escándalo del caso Penta. Somos varios lo que hemos señalado que gente como Ena von Baer o Iván Moreira no debieran estar en el parlamento. La misma vara, pese a que son casos de naturaleza diferente, tiene que aplicarse con el señor Dávalos”.

Para el parlamentario autonomista, una vez conocida dicha situación “Dávalos tendría que haber dado explicaciones, y esas explicaciones, en caso de no ser satisfactorias, tendría que haber renunciado. En la medida en que no lo hizo, está salpicando al Gobierno, enloda innecesariamente la gestión del Gobierno con un acto entre privados”.

Consultado por el significado de la reunión sostenida por el hijo de Bachelet y Andrónico Luksic para obtener el crédito bancario, Boric estimó que “claramente hay un tráfico de influencias. Ninguna pyme en Chile ha recibido un préstamo de $6.500 millones con un capital tan menor como el que tenía la sociedad Caval. Evidentemente, que esto se relacionó por los vínculos del señor Dávalos con la presidenta de la República”.