palestino por LatuffPocas veces en los últimos años se había visto tanto hincha apoyando a un Club que no fuera el de sus propios colores. Quizás algunos recordarán al Colo-Colo campeón de 1991, pero ya a casi 24 años de ganar la Libertadores, en todo este tiempo, ningún otro equipo chileno había logrado tanta adhesión y apoyo como lo hizo anoche Palestino.

Llegaban precedidos sólo de cosas buenas. El triunfo por la cuenta mínima en Santa Laura les daba la ventaja deportiva, y la prohibición de actuar ante su público seguramente afectaba anímicamente al plantel de Nacional de Uruguay. Además, les habían expulsado a uno de sus baluartes en defensa. Y tenían la obligación de salir a buscarlo. Palestino podía tomar palco si quería. Pero no lo hizo.

Al interés nacional, tanto de los hinchas tetracolor como de los azules, albos y cruzados, se sumó además una arenga en video grabada en los mismos territorios donde el pueblo palestino sufre cada cierto tiempo de sangrientos bombardeos.

A Montevideo sólo llegó un puñado de hinchas. Entre ellos, destacadas personalidades como el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, y también el fiscal nacional, Sabas Chahuán. A ellos se sumaba la presencia Rodolfo Dubó, ex mediocampista del mítico Palestino 78′, ése que se mantuvo invicto durante 44 fechas y que llegó a las semifinales de la Libertadores.

Bishara-1

Robberto Bishara, último jugador de origen árabe que jugó en Palestino, cuando jugó por la selección nacional de Palestina.

Quizás en términos numéricos, no era tanta la diferencia con los partidos del Tino en La Cisterna. Es sabido que la hinchada no es, ni por si acaso, las más numerosa entre los equipo de colonia. Pero vaya que sí son famosos por su particular y rabioso estilo para putear cuando hace falta. Entre ellos, el mismo cura Raúl Hasbún se ha hecho fama por enviar incluso al infierno al saquero cuando un fallo no favorece a su equipo. Pero ni la presencia de uno de los más cuestionados personajes de la TV chilena logra que tantos hinchas sientan esa especial simpatía hacia Palestino.

En los últimos años, han cimentado cada vez más la raigambre popular en Tierra Santa. Desde que algunos de los jugadores de Palestino viajaran en 2008 hasta Ramallah para ir jugar por la selección nacional de Palestina, la gente no los olvida.

En 2013, después de haber puesto el mapa de Palestina según los límites originales de 1946, las divisiones inferiores viajaron a conocer cómo se vive bajo el constante asedio israelí, y detrás del infame muro del apartheid.

El interés por el único club que lleva el nombre, la bandera y el nombre del país que lucha por ganar el reconocimiento oficial de la ONU, solo aumenta la leyenda de Palestino en Medio Oriente. Además, para esta histórica clasificación, sus partidos fueron llevados hasta la Franja de Gaza y Cisjordania a través de la cadena árabe Al Jazeera, concitando interés mediático a nivel mundial. Y eso que los partidos allá los transmiten pasadas las 2 de la mañana.

 

El humilde club que no juega como equipo chico

palestino-de-chile-eA la hora de entrar a la cancha, el equipo liderado por Pablo Guede no renunció a sus convicciones, saliendo a presionar arriba con el apoyo de todo un pueblo por detrás. El desconcertante estilo mantuvo entre las cuerdas al poderoso equipo uruguayo, y maravillaba a los relatores internacionales. Los comentaristas de Fox Sports no daban crédito ante un conjunto que en vez de jugar a la lógica, salía a buscar el partido, arriesgando sus posiciones en defensa.

Ni siquiera cuando abrieron la cuenta quisieron refugiarse. Fue así como los pillaron mal parado dos veces y Nacional quedaba a un solo tanto para dar vuelta la serie antes de irse a camarines.

Aún con el fantasma de quedar eliminados, Guede no dejó de gritar “¡Para arriba!” cada vez que su equipo recuperaba la posesión. Con tres cuartos de hora por delante, les quitaron el balón a los uruguayos y dejaron en el camino a tipos experimentados como Álvaro Recoba y Gaston Pereiro.

“Sabemos la responsabilidad que tenemos y queremos llevarla de la mejor manera posible”, dijo al salir del partido Renato Ramos, el goleador que festejó sus 36 años con la cifra que les permitiría finalmente clasificar.

 

Festejos transversales

Tras cartón, y en medio de las celebraciones, felicitaciones de parte de todo el mundo llegaban para el Tino. Hasta el mismo Alexis Sánchez les envió sus saludos a través de Twitter. A él se sumaron varios futbolistas nacionales, y ninguno registra minutos en el club árabe, excepto el mejor futbolista de todos los tiempos, Elías Figeroa.

Si hasta el presidente Mahmud Abás destacó a La Tercera lo que significa para su país la presencia del Club que defiende sus colores  a más de 13 mil kilómetros de distancia. “Chile es un muy buen ejemplo de que, cuando a los palestinos se les da libertad, pueden hacer milagros, y eso es lo que está pasando con nuestro equipo de fútbol. Hago un llamado a todos los palestinos y personas que simpatizan con nuestra causa a que apoyen a Palestino, ya que ellos están llevando nuestro mensaje de libertad, justicia y paz adonde sea que jueguen”, aseguró.

Abás recordó además el especial sitial que ocupa el cuadro de colonia alrededor del mundo. “Ha elegido ser más que otro equipo de fútbol y ser un orgulloso representante de nuestra nación. Palestino se ha convertido en un símbolo para todos los palestinos en el mundo. Incluso aquellos que no siguen deportes siguen con curiosidad a este club que los representa en Chile”, afirmó.

La mera existencia del Club Palestino es la que los hace ser valorados en su lejana tierra de origen. Pero hay un componente especial; uno que refleja la irracional emoción que existe detrás de cada equipo de fútbol. Son quizás los colores de la bandera en la camiseta, o el contorno del la Palestina antigua estampada en el pecho los que los hacen verse reflejados, pero también son los goles, los festejos y la ilusión de ser protagonistas, quizás vencedores por escasos momentos, lo que también da cuenta de ese valor intangible que tiene Palestino. Esa sensación de poder portar con orgullo la camiseta del único club de fútbol en el mundo que le recuerda a su oponente la reivindicación de un pueblo por existir, por vivir.