davalosLuego de leer su renuncia, el pasado viernes en La Moneda, Sebastián Dávalos sigue defendiendo su actuar de las críticas de la opinión pública. Hace unos días, se hizo pública la operación que detallaba el préstamo que el Banco de Chile le otorgó a la empresa de su esposa.

Sobre la reunión con el vicepresidente del banco, Andrónico Luksic, se sentaron las bases de la polémica y las sospechas ante un posible tráfico de influencias. Sin embargo, Dávalos se defiende: “No creo que haya sido imprudente por una razón súper sencilla: si yo trabajo en el mundo privado, como llevaba trabajando mucho tiempo, no puedo estar preocupado de lo que pasa en el Gobierno“, dijo el hijo de la Presidenta Michelle Bachelet.

Dávalos recalcó que la cita con Luksic “se gestó en un marco entre privados, durante el gobierno de Sebastián Piñera, en una época en que yo trabajaba en el sector privado como trabajador dependiente de Caval Inversiones, esa es la verdad, la Presidenta no tiene nada que ver con esto y no tiene por qué estar al tanto, ni tiene por qué saber lo que hacen los privados”.

El hijo de Bachelet rechazó las críticas de quienes lo acusan de estar interesado en ganar dinero de forma sencilla.

“Si yo quisiera hacer plata de manera fácil, me hubiese quedado trabajando en el sector privado o estaría ligado a la especulación de acciones“, argumentó.

Dávalos descartó que su renuncia haya obedecido a las presiones recibidas desde el mismo Ejecutivo y la Nueva Mayoría, asegurando que fue él mismo quien puso su cargo a disposición durante el pasado miércoles. En tanto, el hijo de la presidenta señaló que pidió perdón por el daño a la imagen que se le ha hecho al gobierno por algo que “no tiene nada de ilícito, ni de delito funcionamiento como algunos sugieren”.

Por último, reconoció que le afecta dejar su cargo porque “es el trabajo que más me ha gustado en mi vida. Es el único trabajo que me ha gustado”.

Se publicita como si aquí hubiese una cuestión extraña, delictiva, criminal, que no existe, que no es real, y entiendo que en ese contexto el Gobierno y la Presidenta pueden haber salido dañados de imagen, y mis disculpas son justamente a ella, porque lo que menos querría como funcionario del Gobierno es que el Gobierno quedara mal evaluado”, recalcó. Por último, reconoció que le afecta dejar su cargo porque “es el trabajo que más me ha gustado en mi vida. Es el único trabajo que me ha gustado”.