jimenez-389x330El pasado sábado se cumplieron ya dos años desde que el dirigente sindical Juan Pablo Jiménez cayera muerto en el mismo lugar donde se desempeñaba, en la empresa Azeta, una de las subcontratista de Chilectra, producto del impacto de una bala que ingresó por el parietal lateral izquierdo de su cabeza, y que fue rápidamente relacionado a una supuesta “bala loca”.

Ese 21 de febrero, una grave sospecha recayó en los directivos de la empresa, ante la inminente realización de una audiencia en la que el dirigente denunciaría a sus empleadores por abusos laborales.

Sin embargo, con premura la teoría que rondó las versiones oficiales hablaba de una “bala loca”, como se denomina a los balazos percutados por bandas generalmente de narcotraficantes y que terminan impactando a cientos de metros del lugar de las balaceras.

Justamente la detención del menor J.B.P.M., de 17 años, a fines de marzo del mismo año, lo sindicaba como uno de los autores de los disparos que ese día ocurrieron en poblaciones cercanas a la empresa Azeta, ubicada en San Joaquín.

El menor era hasta enero pasado el único imputado en la causa, pero el 15 de enero, en una audiencia asumió la responsabilidad del hecho y obtuvo la libertad tras un acuerdo alcanzado por la Fiscalía y le defensa del menor.

Según consta en la carpeta investigativa, el menor habría disparado su arma a 1035 metros de distancia del lugar en el que se encontraba Jiménez, según cálculos entregados por la misma PDI.

El acuerdo suscrito con el juez de garantía que establecía al menor como autor del homicidio no convenció ni a los familiares de Jimenez, ni a la defensa de la familia, quienes desde un comienzo han cuestionado la famosa teoría de la “bala loca”.

“En realidad él cae por otra balacera, ya que fue herido de gravedad en una de sus piernas, que incluso le tuvieron que amputar, y desde un principio le pidieron que se reconociera culpable de un hecho que él, durante estos dos años, negó”, explica la abogada de la familia de Jiménez, Margarita Peña.

margarita peñaPara la abogada, que el menor reconozca participación en los hechos sólo sustenta la teoría levantada por la PDI, que contó con el apoyo de parte del gobierno, y que a menos de 24 horas del asesinato estaban hablando de una “bala loca”. “Al otro día del asesinato ellos ya tenían resuelto el caso, y toda la investigación consistió en confeccionar un traje a la medida para la tesis que ellos plantearon desde un comienzo”, indicó.

Margarita Peña explicó que previo a la audiencia del 15 de enero, la madre de Juan Pablo encontró una carta dejada por un anónimo en la animita que se levantó en el lugar donde falleció Jiménez, en la que se entrega el nombre de la persona que habría disparado en contra del dirigente sindical.

“Es una carta anónima que dice un nombre, suponte ‘Juanito Pérez’ como el que disparó. No hemos querido revelar el nombre por un acuerdo con fiscalía, para no afectar las posibles diligencias”, detalló la abogada.

“Nosotros analizamos la seriedad de la carta, y nos parece seria por varios antecedentes, y porque el nombre efectivamente existe. Pudimos chequear que además no tiene una conducta irreprochable y varios antecedentes. Según él declaró, había llegado un mes antes (del asesinato de Jiménez) a la empresa”, agregó Peña.

Dicho antecedente fue entregado en la audiencia del pasado 15 de enero y generó la paradójica decisión de sentenciar al menor como culpable del asesinato, pero iniciar nuevas investigaciones en el caso para indagar si los antecedentes aportados por la misiva anónima son verídicos.

“Ese mismo día se habría una nueva investigación y nuestro empeño está puesto en eso, porque lo otro no pasa de ser una verdad judicial que no coincide necesariamente con la verdad material”, resumió Peña.

El fiscal Hernán Soto quedó a cargo de las nuevas diligencias, y Peña afirmó que la otra teoría “ni siquiera fiscalía la cree, y eso lo digo porque al iniciarse con el nuevo fiscal dijo que pondrían todo su empeño, pero que nosotros debíamos comprender que el crimen perfecto también existe”, indicó. “Si él dice eso, es porque tampoco cree que el menor haya sido el autor del disparo”, agregó.

juan-pablo-jimenezLa abogada recordó las suspicacias que despierta la teoría de la bala loca supuestamente disparada por J.B.P.M.. “(La bala) podría en haber llegado en las mejores condiciones ambientales posibles, o sea una baja resistencia del aire, poca resistencia a la temperatura; podría haber recorrido esa distancia, pero no con la capacidad de romper uno de los huesos más duro del cuerpo humano, porque la zona donde impactó la bala es una de las más duras”, recordó.

“Este es un montaje más de Fiscalía Sur, ese es el tema”, concluyó la abogada.

La nueva investigación surgida ante los últimos antecedentes contará con un plazo de 40 días a partir del 15 de enero, y entre las primeras labores se ha encargado “limpiar” los videos incautados a la empresa.