yerko puchentoCon una rutina cargada de críticas al hijo de la Presidenta Bachelet, Sebastián Dávalos, regresó anoche Yerko Puchento a las pantallas de televisión en el programa Vértigo. El personaje encarnado por el actor Daniel Alcaíno lo hizo, además, en el canal del dueño del banco que le otorgó el millonario crédito a Caval, Andrónico Luksic.

“Le hablo al Chile que se colude, que aprueba leyes para los amigos, que habla de fin al lucro cuando lucran todo el día”, lanzó Puchento mientras alcanzaba los 21 puntos peak de rating, cautivando a una audiencia que rápidamente empatizó con la burlesca condena de los actos de Dávalos, su esposa y los políticos involucrados en el Caso Penta.

“Me voy  referir al caso Caval y los 6.500 guatones que le prestaron y hablando de guatones me quiero detener”, dijo al comenzar Puchento. “A ti te voy a hablar Sebastián Dávalos Bachelet: Sé que me estás mirando en un lugar perdido de Machalí, porque a Caburgua no te dejan entrar”.

Epidemia con aros, conocido como ‘el betún Viginia’ de los Bachelet, ‘una pasadita y basta’. De una pasada te metiste al bolsillo 2.500 millones, lo mismo que gana un obrero en 9.999 años y pelando el ajo (…) “Con esa pinta de guardia de topless que tenís hubieses hecho otra cosa en vez de cagarte al dueño de los terrenos”.

“Este guatón no tenia ningún mérito para crédito, era porro, hacia la O con un compás”, añadió Puchento. “Por último si hubiese sido mino, pero el guatón es horrible. Hasta los monos de Bilz y Pap tienen más gracia. Y el crédito se lo entregaron en 24 horas. Ni la Geisha se entrega tan rápido”.

Pero el personaje también tuvo palabras para el silencio de Bachelet: “Ni siquiera se llevó un reto de la mamá, se las llevó peladas. Se salió del PS, a quién le importa, por último hubiera sido hijo de la Matthei para que lo mande a la cresta”.

Avalancha de memes en redes sociales

Pero la rutina de Yerko Puchento no sólo fue un éxito en términos de rating, también provocó una avalancha de interacciones de usuarios de las redes sociales que amplificaron el humor de Alcaíno y el impacto de su crítica.