juan_carlos_cruzEl reciente nombramiento del obispo de Osorno, monseñor Juan Barros, ha despertado el rechazo de diversos actores vinculados a la iglesia católica. Entre ellos, Juan Carlos Cruz, periodista y uno de los denunciantes de los abusos de Fernando Karadima, quien apuntó a Barros como un “encubridor” del ex párroco de El Bosque.

En entrevista con ElDesconcierto.cl, Cruz explicó las causas de su rechazo a la figura de Juan Barros y criticó las reacciones de los representantes de la iglesia, incluido el Papa Francisco, tras este nombramiento. Esto, a pocos días de que el obispo electo de Osorno finalmente asuma en su cargo.

 

Fuiste uno de los primeros en rechazar enérgicamente el nombramiento de Barros. Para quienes no han seguido este debate desde el comienzo, ¿cuáles son tus acusaciones?

Juan Barros era tremendamente cercano a Karadima, era un hombre que presenciaba los abusos -los míos y los de otros- y era un hombre que, además, le hacía el trabajo a Karadima, en términos de parar denuncias que llegaban a El Bosque, de posicionar a gente de la parroquia en distintos puestos claves para que pudieran proteger a Karadima y poder tener injerencia en los asuntos de la iglesia (católica). Todo esto coordinado con el nuncio de la época, Ángelo Sodano y gente de la jerarquía de la iglesia en Chile.

 

barrosLa Congregación Sagrados Corazones ya publicó un comunicado sumándose a tus cuestionamientos a Barros y también aparecieron otras voces disidentes para apoyarte, como el jesuita Felipe Berríos. ¿Cómo evalúas estas intervenciones?

A mí me emociona mucho ya no sentirme tan solo en estas denuncias. Siempre hemos sido James Hamilton, Jose Andrés Murillo y yo, y ahora hay tanta gente solidaria que sabe y que ha levantado la voz, del clero, de congregaciones, laicos, laicas, gente de buena voluntad de Chile. Eso es lo emocionante, que ya el Nuncio y Ezzati, que manejan nuestra iglesia de forma medieval, como señores latifundistas, ahora se encuentren, cuando hay injusticia, con gente que les para el carro y que ya no nos dejamos pisotear por ellos. Errázuriz, Ezzati y el Nuncio  ahora tienen voces disidentes que ellos antes no permitían, pero que sin embargo, son mucho más fuertes que ellos. Y eso es emocionante.

¿Consideras que este nombramiento es una muestra de continuidad en la actitud de la iglesia católica de omitir y silenciar este tipo de acusaciones? Es algo típico de las autoridades en estos casos… 

Exactamente. Sí es más de lo mismo y la pena es que, cuando pensábamos que el Papa, quien está absolutamente informado de esto -se lo dijo Fernando Chomali, el arzobispo de Concepción, él le dijo a Chomali que conocía a Juan Carlos Cruz y a los demás denunciantes y que había leído todo lo que habíamos escrito-. Sin embargo, él mismo confirmó a Juan Barros. Eso es lo lamentable, que ahora la bofetada que antes nos daban Ezzati, Errázuriz y el nuncio en Chile, viene directamente del Vaticano también.

 

papa-franciscoEs una pésima señal considerando que incluso fue el Vaticano quien ratificó la condena contra Karadima y que, además, de alguna u otra forma la iglesia católica tiene otro aire desde que llegó el Papa Francisco, ¿no? Hay gente que está esperanzada en futuros cambios sobre estos temas.

Desgraciadamente, la tolerancia cero que practica el Papa no se ve. Una cosa es hacer buenos titulares, otra cosa es hacer hechos concretos. En el caso de Chile, no sólo por lo de Barros, sino que por muchas otras cosas, eso no se ve. Entonces, es una lástima.

 

“Es una total revictimización, no sólo a mí, sino que a cientos de personas que vivieron la situación de Karadima. Y no sólo los que vivieron situaciones con Karadima, sino que con otros sacerdotes”.

Barros publicó un comunicado recientemente diciendo que él nunca supo de los abusos de Karadima y fue respaldado inmediatamente por Ezzati. ¿Qué te parece la reacción?

Ese comunicado es de una falsedad absoluta, de una falsa humildad y una mentira tremenda, porque él estaba ahí y él veía los abusos. Por lo demás, Ezzati, como tiene una desesperación cuando lo contradicen, no le gusta, inmediatamente ayer llamó a una reunión a la Conferencia Episcopal para sacar un comunicado de apoyo. Entonces, ven que se les van las cosas de las manos y quieren mantener esta red de poder y protección entre ellos -porque aquí lo más importante es el poder y mantener al, entre comillas pueblo, callado-, pero se les está yendo de las manos. Ya ven que no nos pueden tratar como señores feudales, como le gusta a Ezzati y él está furioso.

 

El nombramiento de Barros ya es inminente, se concretará este sábado en Osorno. ¿Cómo enfrentas esto, no hay una doble victimización, considerando que tú fuiste víctima directa de Fernando Karadima? 

Es una total revictimización, no sólo a mí, sino que a cientos de personas que vivieron la situación de Karadima. Y no sólo los que vivieron situaciones con Karadima, sino que con otros sacerdotes. Es una lástima que un obispo, sin haber asumido todavía, cause tanto dolor y tanta desolación en una iglesia, en una ciudad y una diócesis que no se lo merece. Ojalá de aquí al sábado tenga la buena consciencia de renunciar.