atentados_yemenCrece la tensión en Yemen luego de una serie de sangrientos atentados perpetrados contra centros religiosos que hasta la mañana de este sábado ya han dejado 171 muertos, mientras la organización fundamentalista Estado Islámico (ISIS) amenaza con lanzar más ataques.

Más de 350 musulmanes de fe chií fueron heridos en las acciones suicidas sobre la mezquita Badr, en el sur de Saná, y la de al-Hashoosh, en el norte de la ciudad, durante la ceremonia del rezo de mediodía.

Entre las víctimas se encontró al imán Al Murtada ben Zayd al Muhatwari, un importante líder religioso de la milicia de los houthis. Esta agrupación shií, que encabeza una ofensiva militar en Yemen que le ha permitido gobernar buena parte del país, es combatida por los yihadistas sunníes de ISIS.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en tanto, condenó “firmemente” los ataques y pidió “cesar inmediatamente cualquier acto hostil” en Yemen.

Los milicianos sunníes -el grupo mayoritario en el Islam- organizados en el Estado Islámico han cometido violaciones de los derechos humanos y expulsiones masivas de musulmanes de fe chií en países como Siria e Irak, a quienes consideran “herejes satánicos”.

Los houthis son seguidores del comandante Hussein Badreddin al-Houthi, muerto a manos de militares yemeníes en 2004. Esta agrupación chií ha consolidado su avance en Yemen, ocupando incluso la capital, Saná, donde mantuvieron retenido al Presidente, Abd Rabbu Mansour Hadi, que luego escapó al sur del país.