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Felipe Peña. Foto: Canal Quinta Visión.

Brigadistas de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) de tres regiones (Valparaíso, Metropolitana y de O´Higgins) se encuentran en paro desde el jueves pasado. Denuncian condiciones laborales precarias y riesgosas para su seguridad, así como deficiencias en el equipamiento del servicio para combatir incendios forestales. Conversamos con el presidente del Sindicato de Brigadistas Transitorios de Conaf sección Valparaíso, Felipe Peña, sobre las razones de la movilización y sus objetivos.

A juicio del dirigente, las malas condiciones en la que trabajan los brigadistas están directamente relacionadas con las dificultades para combatir la propagación de incendios forestales en el país. El incendio que por estos días afecta al Parque Nacional Conguillío, señala Peña, “de haber sido enfrentado con los recursos óptimos no se habría expandido tanto, como tampoco el de Valparaíso, el de Torres del Paine y otros”.

¿Impactan las precarias condiciones laborales que denuncian en Conaf con las dificultades de la institución para combatir los incendios forestales?

Nosotros hemos denunciado nuestras condiciones laborales, pero también una falta de equipamiento y de personal. Hoy la cantidad óptima de brigadas para combatir incendios en, por ejemplo, la Quinta Región, son 30 y algunas de ellas en su configuración antigua de 20 personas cada una, pero tenemos sólo 23 brigadas que la institución llama “multifuncionales”, con no más de 8 o 9 personas. Entonces la carga de trabajo para el personal de Conaf es extraordinaria. Ahora la empresa dice que está combatiendo en Conguillío con quince brigadas, de 7 u 8 personas, 6 en casos de que tengan bajas. Entonces la cantidad de personal es mínima y una falta de equipamiento increíble.

¿Cuál es la falta de equipamiento que denuncian y cómo se subsanaría?

Lo que hace falta son equipos mecanizados, herramientas en buenas condiciones para poder trabajar, áreas y gente capaz de darles mantención a esas herramientas y renovación en los equipos de trabajo. Hoy tú puedes trabajar con la misma tenida de trabajo tus 12 días, porque la empresa no te da más, lo cual es un atentato a la seguridad y la higiene personal.

Aarón Caviedes, director ejecutivo de Conaf, aseguró en una entrevista radial que las condiciones de seguridad de sus trabajadores son “las mejores que pueden haber” y que cuenta con el vestuario, seguros y protocolos adecuados…

Esa es una mentira descarada, sobre todo considerando los informes que le presentamos hace diez meses a la gerencia del Departamento de Manejo de Fuego y también a él, en donde denunciamos estas condiciones: la falta de equipamientos y el reciclaje de equipos de trabajo, como las mochilas hídricas de uso personal. La prensa ha podido constatar nuestras condiciones de trabajo y la comunidad también las conoce, entonces una persona que miente descaradamente a la ciudadanía, sobre todo mientras se desarrolla uno de los peores incendios que hemos vivido, es sumamente irresponsable. Mejor hubiese sido que guardara silencio.

En cuanto al incendio que afecta al Parque Nacional Conguillío, ¿está Conaf enfrentándolo con las condiciones que sus trabajadores requieren?

Este incendio es el más grande, no por su magnitud, porque son 5 mil hectáreas y el de Torres del Paine quemó 17 mil, incluso un poco más, sino por su dificultad, que los brigadistas conocen bastante bien. La dificultad de ese incendio es la magnitud del combustible, por las especies nativas que existen en el sector, y la topografía, muy complicada por tratarse de un sector propiamente cordillerano. Sus condiciones de viento varían mucho y el humo genera mucha dificultad, siendo riesgoso para el personal que se transporta en helicóptero.

Esto se enlaza con el hecho de que a nosotros nos envían para allá por el mismo sueldo mínimo, sin viáticos, sin asignación por vuelo, sin bono por riesgo, sin absolutamente nada. Entonces uno va a trabajar por una cantidad prolongada de tiempo a un incendio forestal sin cobertura de nada, ni siquiera seguro de vida tenemos.

¿Continuarán las movilizaciones de los brigadistas de Conaf?

conaf paroEste lunes tenemos un ampliado sindical de todos los que estamos plegados a la movilización y tenemos el acuerdo de radicalizarla, porque la empresa está entrando en un juego bastante complicado, están gastando recursos valiosos de los contribuyentes y el Estado para jugar con las brigadas en un tablero de ajedrez. Cada vez que logramos llegar a una brigada en el sur con nuestras demandas y ellas se pliegan, la empresa las moviliza para dejarlas incomunicadas. Lo que más les interesa ahora ni siquiera es el incendio de Conguillío, sino bajar nuestra paralización, a lo cual vamos a responder con fuerza en Santiago. Llamamos a distintos actores políticos que se sumen por responsabilidad, porque este es un tema de interés de la comunidad en general, los incendios forestales son un problema de todos.

¿Cómo es la relación de Conaf con los sindicatos?

Hay prácticas antisindicales. El director ejecutivo ha dado órdenes expresas para que los trabajadores sean amedrentados por las jefaturas para que no se hagan parte del movimiento que se está desarrollando. Es un movimiento que lleva 30 años silencioso, planteando objetivamente estos temas con las voces de los técnicos y de la experiencia que tenemos, sin ser escuchados por la Corporación Nacional Forestal. Lo que estamos pidiendo no sólo es una reestructuración del servicio, sino también la remoción de las personas que en estos momentos lo están liderando. El director ejecutivo (Caviedes) o renuncia o debe ser destituido, porque no es una persona que esté capacitada para dirigir una institución de esta magnitud. La soberbia del ministro de Agricultura (Carlos Furche, PS), por otra parte, también puede ser bastante peligrosa.

En la medida que tiene este trato a sus trabajadores y esta falta de equipamiento, ¿se puede considerar a Conaf responsable indirecta de los incendios forestales?

El de Conguillío no es un incendio nuevo, se produjo por causas naturales y, bien sinceramente, es muy difícil de controlar con los recursos humanos que tenemos actualmente. Necesitamos que baje a planicie para recién poder enfrentarlo de frente. Y más allá de eso la Conaf y el ministerio de Agricultura tienen responsabilidad, porque ellos han disminuido el presupuesto para el combate de incendios forestales, un presupuesto que ya es increíblemente mínimo a nivel nacional. Nosotros lo venimos planteando hace mucho. Este incendio (el de Conguillío) de haber sido enfrentado con los recursos óptimos no se habría expandido tanto, lo mismo el incendio de Placilla, el de Torres del Paine y otros. Conaf tiene una responsabilidad histórica en la precariedad de ese servicio y en la miseria en la que trabajamos.