germanwingsEn una conferencia de prensa organizada a 48 horas del trágico accidente aéreo ocurrido en Francia, el fiscal encargado de la investigación señaló que la principal responsabilidad recaería sobre el copiloto. 

Brice Robin señaló que, tras extraer información de la caja negra de la nave, la respiración del copiloto Andreas Lubitz se escuchó hasta último momento. “Al parecer el copiloto tuvo la voluntad de destruir este avión”, señaló.

Según las observaciones desarrolladas por el persecutor a cargo de la investigación, Lubitz “hizo que la nave pierda altitud, no tenía ninguna razón para hacerlo. No tenía a priori, ninguna razón para no abrir la puerta (que estaba bloqueada) al piloto, ni para no responder al control de tráfico aéreo”. Sin embargo, hasta ahora, no hay indicios de que se trate de un atentado terrorista.

El copiloto tenía 28 años, de nacionalidad alemana, y llevaba meses trabajando en Germanwings, acumulando 630 horas de vuelo. Al parecer, tomó el mando del avión cuando el comandante salió al baño. Desde ese momento, se escucha el movimiento de las butacas y una puerta que se cierra.

Minutos después, estando solo, Lubitz accionó el sistema de descenso y no volvió a hablar hasta el momento de la colisión, donde no se registran llamadas de emergencia ni ninguna señal de S.OS.

“En este momento lo considero intencional, maniobrar la palanca para descender, descender mil metros por minutos como si estuviera aterrizando, y no había ningún aeropuerto que pudiera recibir al airbus 320 en el área”, reiteró el fiscal.