tierra-amarillaEste viernes se conoció la grave denuncia de los familiares de las trabajadoras temporeras de la empresa Frutícola y Exportadora Atacama Limitada, que contaba con un predio ubicado en la localidad de San Antonio, al interior de Tierra Amarilla, y que fue devastado por los aludes de tierra y barro ocurridos durante la semana.

Según la denuncia hecha por familiares de las mujeres desaparecidas a TVN, las rejas del terreno se mantenían cerradas durante la noche con candados. Esta situación habría impedido la oportuna evacuación de las trabajadoras de la empresa frutícola.

“Estaba primero el campamento de los hombres y después el de las mujeres y ellas estaban encerradas con candado porque es la ley de la empresa esa. A las 11 de la noche se cierra y el que no entró se quedó afuera. A las 3 de la mañana se desbordó todo y la gente no pudo arrancar. Yo creo que hay más mujeres que hombres desaparecidos” , declaró Guido Benavides al canal estatal.

Sin embargo, hoy el gerente general de la empresa, propiedad de Gabriel Ruiz-Tagle junto a su hermano, desmintió categóricamente la existencia de los contenedores supuestamente dispuestos para que las trabajadoras pernoctaran en el lugar.

Horacio Parra indicó a TVN que “desmentimos categóricamente las versiones que dicen que habían campamentos nuestros con containers o módulos habitacionales que estén cerrados con candados. Eso no es efectivo”.

El ejecutivo de la Frutícola Atacama confirmó la existencia de campamentos separados para hombres y mujeres que “contaban con ingresos separados”, y aseguró que el sector destinado para la mujeres era un pabellón. “Ese campamento tiene un cierre perimetral pero cuenta con una puerta de escape. Es errado por no decir falso el que hayan contenedores cerrrados o donde habían mujeres”, indicó.

Consultado sobre la desaparición de las trabajadoras temporeras, Parra afirmó que “no la puedo desmentir ni confirmar porque estamos extrayendo gente” y agregó que en dichos campamentos “habitualmente hay entre 120 a 150 personas, de los cuales hemos estado bajando a Copiapó a mucha gente”.

Según el ejecutivo, 80 trabajadores ya fueron despachados a sus hogares.

Parra descartó haber tenido contacto hasta el momento con la policía, pero informó que las autoridades del Ministerio del Trabajo solicitaron información respecto de lo ocurrido con las trabajadoras.

Asimismo, el gerente negó las acusaciones que indicaban que contaban con trabajadores extranjeros sin su documentación.

El 90% de la localidad de San Antonio quedó afectada por el lodo arrastrado por los aluviones y aún no se logra restablecer por completo la conectividad por tierra.