jason nicholls

Foto: LUN.

Los meteorólogos de AccuWeather que informaron del inminente desastre que provocarían las torrenciales lluvias en el norte de Chile, comentaron en entrevista con La Tercera sus apreciaciones sobre la falta de alerta a la población, y aseguraron que “era fácil ver que, incluso con los 2 o 3 mm. de lluvia anunciados el domingo, la posibilidad de inundaciones y deslizamientos de tierra era cercana”.

Anthony Sagliani y Jason Nicholls, ambos miembros del órgano meteorológico de Estados Unidos, informaron a través de sus redes sociales del fenómeno,  y siguieron desde cerca el desastre provocado por las fuertes lluvias, pues tenían la certeza que lo  inusual del frente de mal tiempo terminaría provocando peligrosas inundaciones.

Si bien Anthony fue el primero en alertar durante la mañana del domingo 22, Nicholls es el Jefe del Departamento de Meteorología y Pronóstico Internacional y lleva 15 años pronosticando el clima para América del Sur, por lo que estaba muy al tanto de lo inusual del núcleo de frío en altura que provocó el fenómeno climático.

Lo primero que llamó la atención de los meteorólogos fue que el evento tuviera lugar tan al norte y cuando el otoño recién comenzaba. De ahí lo inusual del fenómeno, más cercano a la realidad del sur de Chile. ” “Incluso en invierno, conseguir una tormenta tan fuerte como la prevista por los modelos era algo extraño”, afirmó Nicholls.

Sobre la reacción de la autoridades chilenas, el meteorólogo afirmo que, considerando que para esta época el año las precipitaciones son menores a 1mm.,  “era fácil ver que, incluso con los 2 o 3 mm. de lluvia anunciados el domingo, la posibilidad de inundaciones y deslizamientos de tierra era cercana”.

“Personalmente no esperaba fallecidos, aunque existía la posibilidad con la magnitud mostrada por la tormenta. Tenía la esperanza que los medios de comunicación y meteorólogos locales entregaran la advertencia correspondiente”, sostiene.

El experto explicó que, en el caso estadounidense, “tanto AccuWeather, el Servicio Meteorológico Nacional y los medios de comunicación en EE.UU. probablemente habrían advertido a la gente de la zona afectada con la suficiente antelación para tomar precauciones, sobre todo para un anuncio como éste. Incluso en el caso de inundaciones repentinas, los numerosos radares meteorológicos en los EE.UU. habrían proporcionado alguna alerta avanzada para alertar problemas inminentes”.

Junto con explicar que los 12 mm. de lluvia caídos en Antofagasta en 24 horas, equivalen a 4 años de precipitaciones.

Nicholls agrega que las probabilidades de experimentar un evento similar en los próximos años son muy bajas: “lo que ocurrió en el norte de Chile ocurre una vez en 100 años”, e insistió que “las precipitaciones excesivas estaban destinada a ser catastróficas, dada la extrema rareza de tal evento”, concluye.