JorgeFabregaHace algunas semanas, en el marco del debate sobre la despenalización del aborto, los profesores Luis Villavicencio y Jaime Winter criticaron que yo diferenciara entre despenalizar y legalizar. Fundaron su crítica en el análisis que el célebre jurista Wesley Hohfeld hiciera de los conceptos de libertad y derecho. Villavicencio y Winter escribieron: “Siguiendo a Hohfeld, la distinción entre un derecho y una libertad es falaz” [1]. Eso es incorrecto. Citando directamente al autor [2] mostré que Hohfeld hacía las mismas distinciones por las que ellos me criticaban. Libertad y derecho son conceptos diferentes donde el segundo supone algo más que el primero.

Villavicencio ha decidido volver a la carga [3]. Esta vez reconoce que debe haber algo más para que una libertad sea un derecho y diferenciarlos sea falaz cuando se habla de aborto ¿Qué sería ese “algo más”? Escribe Villavicencio: “basta con preguntarnos si la despenalización del aborto es de aquellas libertades que incluyen necesariamente un deber de abstención para terceros”. Ya analizaremos lo que despliega al respecto. No obstante, no podemos dejar pasar que luego de conceder que la distinción que yo hice es, en sus palabras, “conceptualmente posible” y que Hohfeld hace efectivamente esa distinción, escriba que “la lectura que hace Fábrega del autor es equívoca y estrecha” y que “es perentorio recordar al profesor Fábrega… que el mismo Hohfeld reconoce esa opción como posible” (por opción se refiere a la posibilidad que una libertad sea al mismo tiempo un derecho… lo que sólo ocurre si la libertad contiene ese “algo más”). En suma, la secuencia de hechos es como sigue: Primero hace una referencia equivocada. Segundo, lo corrijo. Tercero, toma el punto y escribe un nuevo texto donde intenta hacerse cargo del error,… pero, claro, yo estaría pecando de estrechez y equivocación ¡Ya hubiese querido Protágoras poseer esa maestría para dar vuelta el orden de las cosas!

Vamos entonces al cuerpo de su argumentación: ¿Qué es ese “algo más” a juicio de Villavicencio? Ese algo más se trataría de las razones que han llevado a legislaciones de diversos lugares a implementar derechos abortivos. Estas serían: a) el respeto a la autonomía reproductiva de la mujer y b) el desarrollo de políticas sanitarias para disminuir abortos clandestinos.

Por lo tanto, son dos las posibles líneas argumentativas que postula Villavicencio para fundamentar ese “algo más” que eliminaría la distinción entre libertad y derecho en el caso del aborto. La menos interesante sería que así lo han hecho en otras partes. La otra, consistiría en que abortar sería un derecho que debe reconocerse como tal para toda mujer y con especial énfasis a las más pobres. Como indiqué, la primera idea no es interesante y, estoy confiado en que no es lo que desea defender Villavicencio. La ignoraremos. Vamos a la segunda.

Mediante ejemplos didácticos, Hohfeld intentaba dilucidar la relación entre los conceptos de libertad y derecho. Lo mismo hice yo y lo mismo hizo Villavicencio con otros ejemplos. Todos hemos hecho eso porque deseamos construir una intersubjetividad mutuamente legítima. Por lo tanto, Villavicencio coincidirá conmigo que el “algo más” que él propone debe pasar por el cedazo del escrutinio racional para ser aceptable, razonable y compartido. Así, por ejemplo, si se postula que existe un derecho reproductivo, ello debe ser deducido y no asumido. Pero para Villavicencio que tal derecho existe es tan obvio y autoexplicativo que antes de exponer sus ejemplos didácticos exclama que “es increíble que estemos discutiendo esto, pero para que al lector no le quede duda, aquí vamos…”.

El problema es que no es obvio que tales derechos existan. Por eso debemos discutirlo. Lo que queremos dilucidar es si un acto X (abortar) es al mismo tiempo una libertad y un derecho. Lo que nos dice Villavicencio (su versión del “algo más”) es que al despenalizar el aborto, éste será una libertad (lo que es correcto) y además sería un derecho… porque reconoce un derecho. Porque ése ha sido el motivo para legalizarlo en otros lados. Porque es obviamente un derecho. Porque es increíble que tengamos siquiera que debatirlo. En suma: porque es así.

No sólo no se ha demostrado nada. Peor aún: no se construye intersubjetividad de ese modo.

A estas alturas es oportuno informar al lector que con Villavicencio hemos debatido informalmente sobre este tema desde hace dos años. Ambos hemos leído lo que el otro ha escrito sobre la materia. Villavicencio conoce mis reparos al uso del concepto de autonomía para deducir valor moral en el aborto. En estos dos años, rigurosamente me ha dicho que mis argumentos son falsos, pero me ha privado con igual rigor de conocer las razones que lo han llevado a esas conclusiones. Yo he expuesto mis puntos con cierto detalle en un artículo del año 2012 [4]. Y mis respuestas a cada uno de los puntos que ahora levanta Villavicencio están ya respondidos allí. Como lo que nos convoca aquí es una columna de opinión en un diario digital no podré desarrollarlos con detalle nuevamente.

La razón fundamental que me ha llevado a sostener que la autonomía es un principio insuficiente para deducir valor moral en el aborto es que los seres autónomos (usted, yo, nosotros) reconocemos derechos en seres que no lo son. Eso es un punto en el que Villavicencio coincide conmigo. En nuestra más reciente conversación por Twitter le pregunté: “me sugieres entonces que seres autónomos reconocemos derechos en seres ZZZ que no son autónomos?”.

Su respuesta fue “salvo que creas en los derechos naturales no veo otra posibilidad…” (link). Como no creo en derechos naturales, nuestra coincidencia es total. Sin embargo, nuestra diferencia es que de allí se derivan implicaciones respecto a la vida de los no natos que yo me tomo en serio y Villavicencio persiste en ignorar. Como observo que ese cierre reflexivo lo comparte Villavicencio con muchas personas, mostremos -brevísimamente- lo que implica reconocer límites al principio de autonomía en una materia diferente: ¿debemos nosotros (seres autónomos) cuidar el planeta para las futuras generaciones? ¿Podría justificarse limitar nuestra autonomía en una materia como ésa para beneficio de seres que no sólo no son autónomos: ni siquiera existen? ¿Sí? ¡Eso es reflexionar sobre los límites de la autonomía!

En suma, lo que nos separa es que Villavicencio usa el principio de autonomía irreflexivamente para hablar del aborto. En esta materia la autonomía es elevada a un nivel sacro Su valor no se deduce; se asume. No se infiere; se pre-escribe. No es análisis racional; es un axioma. El “algo más” que Villavicencio trae a la mesa es una petición de principios de inicio a fin ¡nada diferente a las posturas que denomina conservadoras y tanto critica! El aborto sería libertad y derecho porque es obvio que sea así. Para él es tan autoevidente aquello que aborta todo intento de reflexionar sobre los límites que puedan tener esos principios para reflexionar sobre el aborto. Eso es lo que llamamos dogma.

Quiero aclarar: Yo no tengo nada en contra de los dogmas. Villavicencio tiene todo el derecho de tenerlos. De hecho, puede tener las preferencias que desee, pero si aspira a crear intersubjetividades no puede exigir que aceptemos irreflexivamente sus premisas. En consecuencia, como lo que deseamos es construir intersubjetividades, no podemos hacer otra cosa que rechazar en la forma y en el fondo que basado en sus argumentos debamos concluir que la despenalización suponga un derecho a abortar.

 

REFERENCIAS
[1] Villavicencio, Luis y Jaime Winter: “Despenalizar, legalizar y garantizar el aborto” http://eldesconcierto.cl/despenalizar-legalizar-y-garantizar-el-aborto/
[2] Fabrega, Jorge: “Despenalizar, legalizar y garantizar el aborto: Respuesta a Villavicencio y Winter” http://eldesconcierto.cl/despenalizar-legalizar-y-garantizar-el-aborto-respuesta-villavicencio-y-winter/
[3] Villavicencio, Luis: “En la forma y en el fondo: despenalizar el aborto supone un derecho a abortar. Réplica a Fábrega” http://eldesconcierto.cl/en-la-forma-y-en-el-fondo-despenalizar-el-aborto-supone-un-derecho-abortar-replica-fabrega/
[4] Fabrega, Jorge: “El aborto y los límites de la autonomía” http://www.cepchile.cl/1_5199/doc/el_aborto_y_los_limites_de_la_autonomia.html