Jorge-Costadoat

La polémica en torno a la desvinculación del religioso y académico ‘progresista” Jorge Costadoat parece no terminar. Tras conocerse la semana pasada que al profesor de Teología no se le había renovado la autorización eclesiástica para poder dictar cátedra, conocida como “misión canónica”, hoy Costadoat hizo pública una carta enviada a El Mercurio en la que critica los dichos del rector de la Pontificia Universidad Católica, Ignacio Sánchez.

En el escrito apunta directamente al centro del debate generado después de su desvinculación, que ha girado en torno a la libertad de cátedra y a la misión pública que cumple la casa de estudios, y afirmó tener reparos con la defensa hecha por el rector Sánchez.

“Las reacciones ante la decisión del Cardenal Ezzati de no renovar mi “misión canónica” demuestran que los académicos perciben que se sienta un precedente de censura que hace mal a la Universidad. Confirman que en la universidad hay miedo. Me consta que hay profesores que se sienten vigilados por su vida o modo de pensar. Hay temas censurados”, aseguró.

Costadoat defendió la concepción de una universidad extraída del credo cristiano, y aseguró que “un agnóstico, un judío, un musulmán, un protestante, incluso un católico que no logre entender la enseñanza de la Iglesia o discrepe de ella, académico o alumno, debiera sentirse en la PUC integrante de primera categoría”.

Si bien defendió la vocación pública y libertad académica de la PUC, hizo un llamado a las autoridades de la casa de estudios para que introduzcan “mejoras en las condiciones de libertad que requiere el trabajo universitario”.

Sobre los motivos de la no renovación de su “misión canónica”, Costadoat afirma que se le había otorgado el permiso bajo ciertos reparos expresados por Ezzati. “Nunca se me dijo con claridad suficiente en qué consistían esos reparos. Solo se me dio por escrito una carta en la que Mons. Ezzati me solicitaba adhesión al Magisterio de la Iglesia. Pero ahora en marzo de 2015 el Gran Canciller no ha dicho en qué he yo incumplido esta adhesión. Todavía no entiendo de qué se me acusa. Su objeción central tuvo que ver con enseñar con una libertad inconveniente a personas que no estaban preparadas para ello”, afirmó.

Finalmente, el académico recuerda que el decano de Teología, Fredy Parra, había solicitado la renovación de su “misión canónica”, y anteriormente había recibido una evaluación positiva y felicitaciones por su desempeño como profesor.