Facturas a SQM de Inversiones La Música, sociedad familiar vinculada al director ejecutivo de CHV desde el año 2002, Jaime de Aguirre, aparecen en la lista investigada por no tener respaldo de los servicios prestados, bajo la sospecha de haber sido utilizadas para esconder financiamiento de actividades políticas. Inversiones La Música Limitada fue modificada en noviembre de 2010 y pasó a llamarse Asesorías e Inversiones La Música. Esta sociedad presenta tres documentos entregados a SQM, por 45 millones de pesos. Cuando los documentos se emitieron, el propietario de CHV era el ex presidente de la República, Sebastián Piñera.

Hasta el momento, ni la sociedad pretadora del servicios, ni el canal ni su director ejecutivo se han referido públicamente al tema. De hecho, en ninguna de las noticias emitidas sobre el Caso SQM hasta ahora se ha hecho mención a la situación de De Aguirre. 

Incluso más allá de que las facturas correspondan o no a servicios prestados, surge la pregunta sobre la posición de independencia en la que queda un canal cuando su mandamás y/o cercanos directos tienen vínculos comerciales con actores relevantes del mercado.

Antes de convertirse en uno de los hombres más poderosos de la industria televisiva, Jaime de Aguirre fue productor musical y durante la dictadura se vinculó especialmente a la canción de la órbita opositora a Pinochet. Tras estudios incompletos de Derecho, se tituló como ingeniero de Sonido en la universidad de Surrey, en Inglaterra. Al regresar a Santiago, fundó la productora Filmocentro, que durante los años ochenta acogió en su estudio casi todas las grabaciones encargadas por el sello Alerce. Así, De Aguirre participó como ingeniero de sonido de discos de Schwenke & Nilo, Fulano, Arak Pacha y Huara, entre otros importantes nombres del Canto Nuevo y la canción de raíz folclórica.

 “Chile, la alegría ya viene”, el canto que simbolizó la campaña del NO a Pinochet, es su composición más famosa e importante.